martes, 6 de julio de 2010

Las tragas imposibles


¿A qué mujer no le ha pasado esto?: Llegan a una fiesta donde no conocen a nadie, y de pronto aparece un personaje que reúne una serie de características con las cuales uno ha soñado toda la vida, pero de pronto se da cuenta que está comprometido y uno es tan de malas que es de los pocos fieles que hay o simplemente le gustamos pero no lo suficiente para arriesgarse, o lo que es mucho peor no le movemos un sólo pelo.

Pues bien, sé que muchas mujeres han vivido esto y es ahí cuando uno empieza a pensar que la vida es lo suficientemente injusta, porque sea cual sea el caso, uno siempre se plantea lo siguiente: ¿Por qué diablos no lo conocí antes? ¿Por qué no le gusto? o la pregunta más patética de todas ¿Será que si le demuestro que me movió el piso se decida?

Pues mis niñas bloggueras les digo lo siguiente: "No hay mucho que hacer", la situación es simple o uno le gusta al personaje o no, y aunque suene excesivamente feminista, uno no debe cambiar por nadie y menos por un hombre, es decir, ni porque uno se vuelva comprensiva, tierna, amable, etcétera, logrará generar algo en el susodicho, aunque de cuando en vez sirve ayudarse un poco, en ese punto, cabe muy bien un gimnasio, andar siempre bien arreglado, y demás cosas por el estilo.

Ahora el problema se hace crónico si el tipo en cuestión es tímido, o algo lo hace dudar porque en ese caso, sólo hay dos opciones; a) Lanzarse y hacer que el personaje hable, aunque puede suceder que no le guste la mujer lanzada b) Quedarse callado pero tener pequeños detalles que lo hagan a uno INOLVIDABLE. Ojo con la palabra PEQUEÑOS, no grandes o desmedidos, porque o sino nos convertimos en las marranas del paseo.

En todo caso, el punto es que se debe reconocer que a veces andar "tragadas" es mejor que estar enamoradas, pues siempre los vemos perfectos, una mirada suya, una caricia, una palabra por más estúpida que parezca nos puede llevar en un segundo a un suspiro. La verdad es que tener una traga imposible es lo máximo pues soñamos con el varias veces al día y en el mejor de los casos nos masturbamos pensando en el, situación que es bastante excitante.

El problema es que si sucede algo de verdad entre uno y el personaje, puede que se acabe el encanto, de ser así el trauma es bien complicado, pero estamos siempre expuestas a conocer nuevamente otra traga imposible, particularmente prefiero las tragas que los novios enamoradizos que sólo dejan dolores de cabeza.

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