domingo, 4 de diciembre de 2011

A mi déjenme lo prohibido

Una vieja canción dice: "por qué será que los amores prohibidos, son más intensos que los permitidos" y aunque suene cursi la frase y hasta el sentimiento, desafortunadamente en las relaciones no hay verdad más clara que esta, pues al ser humano siempre le va a llamar la atención en mayor medida, aquello que sabe no debería tener, pero quiere poseer, esa sensación de estar haciendo algo prohibido o visto de una forma incorrecta y al mismo tiempo disfrutarlo.

La razón principal de estar viviendo esto, es que cuando sabemos que no podemos disfrutar con ese alguien que nos encanta, todo lo que quisiéramos, pues aprovechamos cada instante a su lado, porque en realidad no pensamos desaprovechar un buen momento de besos, caricias y sexo, por una pelea constante, situación que si se puede vivir en una relación de novios oficiales, pues increíblemente este nombre nos da una especie de autoridad y/o poder, además podemos llegar a sentir que si ya es nuestro novio(a) pues no tenemos que esforzarnos demasiado, a la final somos los primeros y creemos que siempre llevaremos la delantera. En cambio, cuando tenemos un amante o somos la moza, pues cada instante es como si fuera el último, ese beso se disfruta de una forma distinta, además evitamos hablar tanto, pues una mirada o un simple roce de manos, son suficientes para expresar lo que se quiere hacer.

La gran diferencia entre una historia prohibida y la permitida es que mientras en la primera todo es nuevo, incontrolable e inmanejable, en la segunda todo es planeado, bien visto y normal. No pretendo decir cúal de estas dos opciones es la mejor o la peor, solo deseo mostrar una realidad, y es que siempre lo prohibido tendrá el picante que nos gusta sentir en algún momento de la vida.

Las mujeres no podemos engañarnos, pues siempre que tenemos a ese personaje que nos encanta, y por alguna razón no podemos tener, nos tiembla todo y quisiéramos mandar a todo el resto del mundo para la misma Conchinchina y tener un instante a solas con el sujeto en cuestión, besarlo y arrancarle la ropa. Algunas por ejemplo, tenemos magister en sentir atracción hacía este tipo de hombres, pareciera que tuviéramos un letrero que los atrayera, pero como gracias a Dios no soy mojigata, ni me encanta negarme lo que siento, pues reconozco que en la actualidad es lo prohibido lo que llama mi atención y de qué forma. Así que si este es su caso, déjese de moralismos o penas, y vívalo con todas las de la ley, a la final, nadie la puede culpar de sentirse atraída por ese que le hace temblar las rodillas, cuando lo ve.

jueves, 10 de noviembre de 2011

El lado oscuro

Gettyimages.es
Intento recordar en qué momento de la historia, encasillaron a las mujeres en el mismo patrón, decidieron que el rosado era su color característico, dieron por hecho que tenía que gustarles jugar a la cocina, vestir muñecas, creerse reinas, y en el peor de los casos, "divertirse" viendo todas las historias infantiles donde la mujer es la más abnegada y obediente.

La respuesta a esta serie de interrogantes no la he encontrado, lo que si he hallado, es una serie de comportamientos, frases y acciones, que lo único que generan en mi es molestia en grandes medidas, en verdad se me llena el cuerpo de veneno cuando veo cómo a todas las mujeres las han querido ubicar en el mismo saco.

No tengo nada en contra de las niñas 'pink', a la final, cada cual elige cómo vivir y se va adaptando, pero si me genera incomodidad que se juzgue a las que no pretendemos comportarnos de esa forma considerada políticamente correcta.

En mi caso particular, jugué muy poco con muñecas, en su reemplazo siempre tuve un balón de fútbol a mi lado, no quería ser reina, anhelaba ser la heroína de todos los cuentos, soñaba con ser la versión mejorada de Juana de Arco, de pequeña leía demasiado sobre política, historia y comportamientos sociales; cuando veía películas de Walt Disney donde la mayoría de personajes femeninos son abnegados por naturaleza, yo pensaba que debía existir algo más importante, que querer ser feliz para siempre y encontrar al príncipe azul.

Mientras que a mis amigas, les destacaban su ternura, sonrisa y obediencia, a mi se me elogiaba por jugar con los niños, ensuciarme, hablar con el tono de voz grave que siempre me ha caracterizado. Conforme fui creciendo me convertí en la típica niña que se la pasaba solo con hombres, jugaba billar (aunque nunca fui un derroche en virtudes en este aspecto) y que prefería un buen partido de fútbol a irse de compras.

Jamás imaginé que esta forma de ser traería en algunas situaciones más desventajas que ventajas, pues serían los mismos hombres, quienes me dirían una y otra vez que si fuera más tierna seguro me iría mejor, que no fuera tan grosera, que no tuviera tantos impulsos y que ser rosa no tiene nada de malo.

Sin embargo, hoy a mis 26 años me niego a comportarme de esta manera, jamás he sido del montón, me molesta serlo, no me da pena reconocer que me gusta el sexo y que pienso en el casi las 24 horas de mi vida, si eso me hace una mujer no femenina o ausente de ternura, pues me siento orgullosa de serlo, porque no pretendo vivir para lograr encasillarme en un círculo al que jamás me ha interesado pertenecer.

Esto no tiene nada que ver con no enamorarse, con no sentir mariposas en mi estómago cuando veo venir al hombre que me gusta, tiene que ver con una forma de vida, con esa filosofía que todos en algún momento de la vida hacemos propia y se convierte en el epicentro de nuestra propia existencia.

Así que si Ud. amiga bloguera se identifica con lo que he escrito, le puedo asegurar que en algún momento de la historia la pudieron llegar a catalogar de diferente, agresiva y hasta ofensiva, pero a la final, lo que debe importar no es ir acorde a los demás, sino estar conforme consigo misma, y si el hombre que está con Ud. intenta cambiarla y volverla Hello Kitty es hora de replantearse qué tanto tienen en común.

A manera de experiencia personal, le puedo decir que muchos hombres se han ido de mi lado porque prefieren otro tipo de mujeres, y es válida esa posición, pues cada uno decide con qué clase de personas se siente mejor, pero por no estar sola no se debe jamás ceder en cambiar la esencia, porque ésta es la que nos diferencia de los demás y nos permite vivir conformes con nosotras mismas.

Así que si Ud. se considera agresiva en ciertas situaciones, excesivamente frentera, no le gusta la cursilería y prefiere un espectacular estadio de fútbol a un centro comercial, déjeme decirle que está viviendo acorde a su esencia. La misma que me ha acompañado por 26 años, y si bien me ha dejado momentos de soledad, también me ha garantizado grandes momentos de tranquilidad.

Como decía un ex novio: "Prefiero tus momentos de pasión, que los de ternura fingida, porque es obvio que jamás serás la princesa encantada, sino ese tipo de bruja con la que todos deseamos vivir los últimos días de nuestra vida". Y al parecer este hombre, que por cierto ha sido el que más he amado, tenía toda la razón.

Entonces que vivan los colores grises, oscuros, negros y cafés, porque muchas veces el rosado cuando se destiñe se vuelve pálido, incoloro, mientras que las tonalidades antes mencionadas pueden perder su fuerza del primer instante, pero siempre dejan huella.

lunes, 10 de octubre de 2011

También nos dan ganas ¿Y qué?

Gettyimages.es
Siempre he escuchado a mis amigos hombres, reconocer sin ningún tipo de inconveniente que han tenido sueños mojados, que ven porno, que se masturban, que tienen fantasías sexuales, desde la más inocente hasta la más aberrante,  y ni hablar de cuántas veces al día mencionan que tienen ganas, que están 'arrechos' o que simplemente quieren tener sexo.

Y escuchar al público masculino decir este tipo de cosas es normal, el mundo sigue girando igual, a la final lo raro sería que no hablaran de esto, pero qué pasa cuándo es una mujer la que reconoce que tiene ganas de irse a la cama con alguien, que acepta que se masturba, que usa juguetes sexuales y si admite que quiere lanzársele al hombre que le gusta, ahí si la cosa se pone peor, pues se convierte en la puta, ganosa y demás.

Por supuesto, todo tiene su límite, no se va poner uno a hacerle a todo, al primero que se le aparezca y no va a estar siendo uno la moza. Pero cuál es el problema de decirle al tipo que a uno le mueve el piso que SI quiere acostarse con él, que quiere sentirlo, en toda la extensión de la palabra, o por qué tanto dilema cuando se trata de aceptar que al igual que los hombres nos levantamos con muchas ganas de que nos toquen, y reconozcamos que en algunas circunstancias queremos que nos hagan sentir más que puro amor.

No le veo el problema a admitir que tenemos necesidades que deben ser cumplidas,  ¿si lo aceptamos perdemos nuestra condición de mujeres abnegadas? o ¿eso nos hace poco merecedoras de un hogar feliz?, pues por mi parte considero que he aplicado a la perfección la frase que mi madre me enseñó desde mi adolescencia: "Una dama en la calle, una puta en la cama", y así he vivido mejor.

Cuál es el dilema de ir a un Sex Shop, buscar un disfraz erótico y premiar a su pareja con ese atuendo que él tanto quisiera ver y experimentar, complázcalo y por supuesto goce también Ud. 

A la final, puede que ellos supuestamente lideren el acto sexual, pero somos nosotras quienes llegamos a esferas de placer inimaginables y un solo gemido, movimiento o grito los puede llevar al éxtasis total.

De paso hagámosle un favor al mundo y eliminemos la morronguería del planeta tierra, porque a veces no pensamos en otra cosa que no sea sexo, pero cuando hablamos del tema o no lo pregunta nuestra pareja, afirmamos con vehemencia que podemos vivir en una relación sin sexo, una gran mentira o pajazo mental que nos echamos constantemente, dizque para ser "buenas mujeres".

Nos gusta el sexo, tanto o más que al género masculino, nos encanta gemir, disfrutar, sentir como se nos retuerce el cuerpo si nos tocan, y vibramos si ese personaje que nos excita se acerca a nosotros así sea para darnos un abrazo, la única diferencia entre hombres y mujeres es que a ellos se les para y a nosotras no.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Retomar el camino

Crédito: Gettyimages.es
Pasar la página de una relación conflictiva o que de una u otra forma nos ha marcado, jamás será fácil, el dilema no es olvidar al personaje, porque en muchos casos el dolor logra lo impensable y lo saca del corazón. Lo que realmente exige trabajo y dedicación, es dejar la prevención, intentar recordar que "quizás" no todos los hombres son iguales.

El tiempo hace lo suyo y de a pocos va curando, pero no nos engañemos, jamás volvemos a ser las mismas. Como dicen por ahí, detrás de una mujer seca, fría y aparentemente insensible, está una experiencia sentimental no muy agradable para contar, sin embargo, podemos intentar pensar en lo que aprendimos gracias a ese susodicho, en cuáles serán las cosas que no volveremos a hacer, aunque suene consuelo barato podríamos tener en mente que precisamente el que nuestras amigas y amigos ahora bautizan como el "innombrable", es aquel que nos hace más fuertes en todo los sentidos posibles.

No se trata de creer al primer instante, montarnos en la nube del enamoramiento, sin siquiera pensar en las consecuencias, pero si darle oportunidad al nuevo personaje de mostrarse y a partir de eso podemos decidir. Pensemos solo por un instante, ¿No es agradable que nos culpen por un pasado doloroso de alguien verdad?

Sin embargo, no es fácil porque la vida es tan injusta a veces, que aquel ex novio que nos lastimó, hundió, que en pocas palabras hizo lo que quiso con nosotras, se lleva un triunfo y es que quizás nos deje marcadas por mucho tiempo, porque uno siempre tiene lo siguiente en mente: "Y si este es igual", "Y si en unos meses me sale con el cuento de no eres tú, soy yo" o "Dame un tiempo, para saber si te amo". Aún así, hay que estar preparadas para no dejar pasar una buena oportunidad, por estar pensando en lo que tuvimos que vivir gracias a ese susodicho del pasado.

"Tu cuerpo te dice cuando estás lista para volver a empezar una relación", dice una amiga mía, frase demasiado cierta, pues si estás saliendo con alguien, y con esa persona te sientes protegida, la pasas bien y cuando te abraza o se te acerca sientes que el pasado, es solo ese instante que nos prepara para vivir una mejor realidad, seguramente estás preparada para arrancar una nueva historia.

Amiga Bloguera, lo más importante si ha intentado salir más de una vez con diferentes susodichos, pero realmente aún no se siente lista, no se culpe, todo es un proceso y nadie dijo que sería fácil, a la final no hay nada que prevenga más que el mismo miedo a volver a sufrir.

En mi caso particular, para los interesados, cada día intento más escribir una nueva historia, que al parecer está acercándose, pero en especial, con la que espero no cometer los mismos errores, todo lo logra el tiempo, eso si lo puedo asegurar.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Debieron prepararme mejor para verla partir.... A ti Natalia Patiño

video

Aún recuerdo como si fuera ayer esa noche que llegaste al salón de la universidad, tan hermosa, imponente y con esa mirada que cautivó a miles de hombres en ese lugar. ¿Recuerdas que la primera semana no hablamos, ni nos determinábamos? Aunque siempre ponías especial cuidado cuando yo hablaba en clase de Política, y sin saber el porque en cada debate o discusión estabas de mi lado.

Hasta que una noche se rompió el hielo, me acerqué a ti como si te conociera de hace mucho tiempo y la verdad mi Mona, recuerdo ese momento como si fuera ayer. "¿Qué, quiere una pola? Por supuesto viniendo de mi no se podía esperar más ternura, miraste a tu alrededor, observaste el reloj, respondiste con tu típico tono de voz fuerte y directo: "Hágale", tus ojos saltones y brillantes como siempre, hablaban por sí solos.

Las primeras dos cuadras camino a dicho sitio, no hablamos mucho, solo nos mirábamos por momentos y sonreíamos cordialmente, lo extraño es que ninguna de las dos era muy diplomática, aunque sorpresivamente esa noche parecía que no necesitábamos hablar, una mirada, un gesto o incluso un 'madrazo' nos permitió comunicarnos perfectamente, a tal punto, que después de ese día no nos despegamos jamás.

Una cerveza aquella noche se convirtió en horas extensas de charla, hablamos de la carrera que habíamos escogido, cómo odiabas los medios y amabas la organización de eventos, mientras yo era la parte intelectual, esa que veía siempre debates políticos, discutía sobre fútbol, ese que tú no entendías y por el cual me hacías pasar muchas vergüenzas, en las cuales de la risa que me daba, no podía ni musitar palabra. Como aquel día en el que confundiste a 'Milito' con 'Mijito' en pleno BBC. Pero la verdad, te adoraba y amaba tanto que me era imposible indisponerme contigo, te convertiste en muy poco tiempo en la única persona con la que no podía siquiera intentar molestarme.

A partir de ese día recuerdo nuestras noches de películas, las llamadas que siempre terminaban en un: "Aquí te espero en el BBC o te pasas al PUB", las tardes que llegabas a mi casa antes de llegar a la universidad, nuestras jornadas de manicure y blower en el salón de belleza de siempre, nuestros brindis constantes, pero eso es totalmente pasajero si recuerdo que hablábamos todos los días, recorríamos las mismas calles, en conclusión caminábamos el mismo destino.


La cantidad de veces que te quedaste en mi casa, esos momentos dónde no podías dormir y te arrullaba como una bebé hasta que tus hermosos ojos verdes se cerraban y así yo por fin podía conciliar el sueño. Odiabas mi manera excesivamente rápida de digitar, no me permitías usar skype para escribir, sino solo para hablar, te encantaba ir de compras, y ni para que mencionar todos esos sábados que desayunamos juntas luego de una larga jornada de estudio o de guayabo.

Nunca me cansé de cuidarte, de velar por ti cada noche, de recogerte dónde fuera y a cualquier hora. Tu fuerza e impulsividad te hacían tan inmensamente perfecta, muchos nos veían y decían: "Mírenlas ahí van las inseparables, la mona y la pelinegra". Tú eras la impulsividad, combinada con un gran sentido de nobleza para entender que en el mundo todos podían tener una segunda oportunidad, en cambio yo, representaba para ti la fuerza excesiva, la sinceridad desmedida y según tus mismas palabras: "Ola pero que radicalismo el suyo no, es que con la tocaya solo se tiene una oportunidad".

Odiabas a cualquier tipo que me lastimara, así el personaje no hubiera tenido la intención de hacerlo, le quitabas el saludo y hasta la mirada, tu argumento era: "Quien no te quiera, no merece ni mi mirada". Cuando estábamos pasadas de tragos no hacíamos sino brindar por las cualidades de cada una y terminábamos siempre diciendo: "Estaremos juntas siempre". Ya no necesitábamos ni hablar, una mirada bastaba para entendernos.

La última vez que te vi era un viernes, estabas como siempre trabajando, y yo ese día sentí más que nunca que necesitaba y quería verte, como era tu costumbre te me botaste a abrazarme, no te importaba si tenías el uniforme del bar o no; te abracé como si algo me estuviera diciendo que algo pasaría.

Todo era aparentemente perfecto, quedamos de ir a bailar al día siguiente, pero no pudimos, pues estabas demasiado cansada por tu trabajo y postergamos el encuentro, aún así al despedirme te repetí varias veces que no olvidaras cuánto te adoraba, me picaste el ojo y dijiste: "Jamás lo olvido". La idea era vernos esa semana para comer, pero el destino ya estaba escrito, esa noche sería el último abrazo que te daría.

El doce de enero a las 5 am llegó un mensaje a mi celular, el cual marcaba el final de tu presencia en este mundo, ni para que mencionar lo que sentí, jamás lo preparan a uno para ver partir a un amigo, digan lo que quieran, pero por más maduro que se sea, la muerte es un viento que penetra en el alma y deja huellas de por vida.

Desde ese día no ha existido un solo momento de mi vida en el que no te piense, no te sienta, mi piel recuerda cada día el calor que transmitían tus abrazos, en contra de tu voluntad he llorado en exceso. ¡Perdóname! Sin embargo, todas las noches miro al cielo y recuerdo cuando me decías: "Lo has hecho todo por mi".

Y en este año tan complicado, te he visto sentada en mi cama, abrazándome, consolándome y he escuchado tu voz diciéndome: "Recuerda que eres mi fuerza". Llevar tu nombre es uno de los orgullos más grandes que la vida me ha dado, y no importa cuántos años pasen, yo te amaré siempre, y espero estés lista para recibirme cuando sea el momento de mi partida.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Los cachos también se afilan con dignidad

Crédito: gettyimages.es
Muchas veces cuando alguien nos pone los cachos la primera reacción es sentirnos culpables, por ende la primera reacción es escondernos, agachar la cabeza y hasta en algunas ocasiones intentar justificar las razones que tuvo determinado personaje para llevar a cabo su infidelidad.



Nos repetimos constantemente lo siguiente (en algunos casos): "Es mi culpa, yo lo alejé", "No le pude dar lo que buscaba", "Es que yo jodía mucho" o "Tal vez ella le da mejores cosas yo", entre otro círculo de frases, que lo único que hacen es avalar la infidelidad.

Porque si bien es cierto, que como pareja se pueden cometer errores, nada justifica la deslealtad, ese cuento rebuscado de: "Ella me llevo a que me buscara otra", es tan patético como las mismas mujeres que después de recibir un golpe físico o emocional dicen: "El no es malo, solo quiere que yo sea mejor, para merecer su amor".

Por favor no nos engañemos, con o sin motivos la mayoría de hombres siempre piensan que eso de comer lentejas todos los días no es del todo tan agradable, y no digo que tengan que quedarse al lado de uno por obligación, la solución es aún más simple, antes de buscar a alguien que les satisfaga las carencias de su actual pareja, busquen soluciones, analicen si hay algo que salvar, en el caso que no sea así, la respuesta es muy sencilla: Terminen la relación y ahí si hagan de su vida lo que mejor les parezca.

Es más fácil acudir a esa verdad, que maquinar y pensar la mentira qué inventarán para que su novia no se entere de sus actuaciones, piénselo de esta forma: Si dice la verdad se ahorra un desgaste mental innecesario.

El final de una relación de la forma que sea, siempre va a doler, pero créame al menos asumir la situación cómo se debe, puede ofrecer la oportunidad de cerrar un círculo de la forma adecuada.

Pero no pida comprensión, entendimiento o amabilidad si usted querido hombre bloguero que me lee ha cachoneado a su novia y en el peor de los casos, ha sido pillado, pues la mentira siempre va a generar resentimiento en cualquier circunstancia, no importan realmente las razones por las que se haya mentido.

A las mujeres blogueras que me leen les digo que soy totalmente consciente lo que la 'otra' genera en nosotras, un odio absurdo y desmedido porque mientras ella disfruta, nosotras tenemos que asumir el proceso de duelo, casi que inspirando la lástima en los demás, pero al decir verdad, la culpa es de nuestra pareja, no de la susodicha que conocen, pues a la final desconocemos la versión que el tipo haya dicho sobre nosotras.

Aunque en mi posición personal creo que cuando se acepta a un hombre en estas circunstancias, nadie asegura que en un tiempo no vaya a hacerle lo mismo a uno, porque ese cuento de "se decidió por mi", si es uno de los más rebuscado que ha llegado a mis oídos.

Recuerden amigas blogueras el hecho de haber sido engañadas o cachoneadas NO implica que tengamos que escondernos, a la final todo en la vida es una experiencia más, y como tal debe verse.

Adicionalmente, todos los cachos deben llevarse con dignidad, es decir, si nos engañaron, nos traicionaron, etcétera, pero eso no implica que la vida se acabe y que escondamos la cabeza, considero que en esos casos lo mejor que puede hacerse es mirar a todo el mundo y decir: Si me equivoqué pero decidí pasar la página.

lunes, 22 de agosto de 2011

¿Novia eterna o mujer (esposa) luchadora?


El dinero siempre ha sido un factor determinante en cualquier momento de la vida, no importa la época, en todas las ocasiones siempre la plata se ha convertido en uno de los sueños e ideales más perseguidos por la humanidad.

Sin embargo, todo en la vida debe tener un límite, un equilibrio, un balance. No puede ser que hoy en día, muchas mujeres se sienten en un sofá a esperar que el marido les de la plata, que si van a una cena, almuerzo u onces, se les cae un dedo si pagan la cuenta, o si invitan aunque sea las bebidas.

Y ni para que hablamos de si la pareja se queda sin trabajo, porque existen algunas que sienten enloquecer, pelean y gritan, como si con eso hicieran que la plata cayera del cielo. No sé quien les habrá enseñado que entre más histerias, más acceso económico tendrán.

Porque existen quienes exigen, piden y alegan, pero se quedan sentadas esperando a que el marido trabaje como mula y ellas por su lado, solo piden como si se trataran de jefes o incluso, terratenientes.

En este post pretendo dejar el mensaje, que si no la damos de feministas, libres y demás, pues lo seamos en todo, es decir, si su marido trabaja, usted también debe hacerlo, si el uno se esfuerza, la ley de la vida es que el otro también lo haga. Porque eso de exigir, sin dar, si es como muy complicado.

Pero lo más importante es que antes de decidir formar su vida con alguien, sea consciente que los problemas siempre estarán presentes, que cuando pasen los años quizás el dinero escasee y cuando estas situaciones se presenten, su labor es apoyar a la persona que se supone usted ama, pero si usted mujer tiene en su mente volverse una especie de jefe, mejor quédese sola y con eso evita amargar la vida de quienes la rodean.

No pretendo ser o parecer una alcahueta de la vagabundería masculina, solo dejar claro que si decide formarse un hogar, todo debe y tiene que ser grupal, los individualismos excesivos no caben en este proceso. Así que mujer bloguera que me lee si no se siente capaz de hacerlo, no se case y quédese de novia eterna.

lunes, 15 de agosto de 2011

¿Cómo se reparten los amigos con su ex?

La palabra amigos debería ser entendida como esos seres humanos que uno conoce hace un tiempo considerable, con los que comparte momentos espectaculares, pésimos, buenos o malos, pero que por sobre toda las cosas son solidarios y leales, cuando la situación así lo requiere.

Sin embargo, hay un punto que debe ser infinitamente claro en esta palabra, y es que los amigos de su novio, pareja, amante, mozo, etcétera, no son los suyos, aunque suene radical y hasta exagerado, es verdad, porque cuando la etapa del enamoramiento y de la cursilería acaba, usted entiende que su círculo es suyo, impenetrable y entregado, pero el grupo social que lo rodea a él, es precisamente eso, un entorno que le pertenece al susodicho y nada más.

Las mujeres solemos caer en la creencia de que las "mejores amigas" o "mejores amigos" de su novio, son amigos nuestros también, y lo más cínico es que pretendemos que éstos nos demuestren lealtad, cuando los problemas con la pareja se acercan.

Eso jamás pasará, pues ellos se protegen entre sí, es lo habitual, es lo normal, a la final primero fue uno que el dos, y lo más importante mujer bloguera que me lee, no crea en aquellas que dicen: "No importa mi solidaridad femenina está contigo". Esa frase está tan mandada a recoger como: "Yo sería incapaz de engañarte, tú me cambiaste la vida".

Así que si quiere evitarse la pregunta eterna de: ¿Y ahora con quien salgo, si solía hacerlo solo con sus amigos?" La solución es más simple de lo que parece: Sus amigos son suyos, y los de su pareja los de él. Hable cordialmente, sea amable, si es el caso, comparta con ellos, pero sin olvidar que "coca cola mató tinto".

Ahora, que si por infinita desgracia y por esas crueldades del destino, Ud. y su pareja tienen más de 300 mil amigos en común, la situación se complica, lo sé, pero aún así todavía tiene una solución a la vista, ponga en una balanza con quienes de todos estos se siente más cómoda, y analice la confianza que siente con cada uno de ellos, y decida cuál será su posición.

Pero recuerde siempre, cuando algo acaba, también debería finalizar todo aquello que se lo recuerde. Además, es mejor prevenir que lamentar y no olvide que como dirían algunos maestros: "Ojos vemos, corazones no sabemos".

Si por alguna razón, Ud. ahora está enfrentando esta situación, recuerde cuidar cada palabra que diga ante ese círculo en común, y tenga en cuenta que sus amigos de verdad, son generalmente aquellos que lo entienden, comprenden y le hacen saber que más se perdió en el diluvio.

martes, 9 de agosto de 2011

Lleva una verdulera en tu corazón

Crédito: gettyimages.es
Siempre que pensamos en tener una relación seria, entiéndase noviazgo oficial, lo primero que se nos viene a la mente es :¿Y si me es infiel? ¿Y si para variar es mujeriego, como la mayoría?. En el caso de que su anterior novio haya sido infiel, 'perro', mentiroso y demás, la cosa se complica, porque este nuevo intento se puede llegar a convertir en una carrera desenfrenada por comprobar que este tampoco fue la excepción a la regla.

Situación que sin duda, nos acarreará dudas, momentos desagradables y una serie de comportamientos, que no son saludables ni exitosos. Pero si es cierto, que lo más importante es andar con pies de plomo, a la final, tienen razón los que aseguran que cuando no se espera nada de nadie, no se sufre, aunque al decir verdad no sé que tanto se puede alcanzar esa premisa.

Ahora pensemos por un instante lo siguiente: No todos los 'cachos' son iguales, unos duelen más que otros y definitivamente después de este tipo de situaciones jamás volvemos a ser las mismas. Ardidas quizás, prevenidas también y difícilmente retornamos a la confianza hacía el género opuesto.

Imaginemos esta situación, llegas a tu casa, en la que vives con tu novio y de pronto encuentras al personaje acostado en TU cama con otra mujer, ¿Qué piensas? ¿Cómo reaccionas? ¿Estás segura que en ese momento piensas primero en tu orgullo y dignidad? 

No sé que tan dispuestas estemos las mujeres en ese tipo de situaciones al conservar la calma, porque imagina el asco que se puede experimentar al saber que en esa misma habitación ha estado también sexualmente contigo. En mi caso particular, no me voy con rodeos, porque si me vuelvo verdulera ¿y qué?. La dignidad y el orgullo la dejo para el momento de la tusa.

Además, no me vengan con cuentos un engaño emputa aquí y en la conchinchina, así que yo si madreó, puteó, peleó y hasta gritó, si es el caso. Pienso en la venganza, claro que si, y por favor no me vengan con el cuento de: "La venganza nunca es buena, mata el alma y la envenena", porque el ver a tu ex un "poco" acabado se convierte en un sabor tan dulce, como amargo. A la final, Santiago Cruz tiene razón en una de sus canciones con esta frase: "Fuiste mi verdugo y la culpable de que hoy me alivie tu fracaso".

Ahora pensemos en este escenario: Descubres que el hombre que decía amarte con sus células, cuerpo, piel y demás, lleva más de uno o dos meses engañándote y actúa como si nada pasara. En ese caso sé que algunos dirán pues se da marcha atrás, hay separación de cobijas y listo. A lo que yo puedo decir que evidentemente no hay otra opción, pero si considero que no hay el mínimo interés por siquiera volver a cruzar palabra con el personaje, y la palabra perdón, pues no sé que pensarán las amigas blogueras que me leen, pero ese vocablo no lo conozco muy bien, por ende, no lo aplico en ese tipo de circunstancias.

Ahora, que si los cachos fueron en una noche de borrachera del susodicho y hubo una rumbeada con alguna chica del momento, no digo que no empute, pero si duele menos, al decir verdad, afecta mucho más cuando eres la bobita del paseo. Porque en una infidelidad lo que más duele es la humillación.

Así que es hora de entender que no todos los cachos duelen igual, que volver a creer se vuelve una tarea titánica, que no muchas veces llega a feliz término. Pero además no seamos hipócritas que tener orgullo y dignidad no significa que al sujeto no se le puedan cantar sus verdades.

lunes, 1 de agosto de 2011

Un clavo NO saca otro clavo, lo entierra más.

Crédito: gettyimages.es
Cuando una relación se acaba, generalmente lo más preocupante no es cómo se va a seguir adelante, o cuál será la manera perfecta para enfrentarse nuevamente a la soledad, tampoco lo es cómo se efectuará esa repartición de amigos que llaman. 

Lo realmente relevante e importante es cómo se hace para lograr volver a empezar con otra persona, qué procesos son los indicados para volver a creer y en especial, qué se puede hacer cuándo definitivamente no se está listo para amar una vez más.

La situación es simple y a la vez compleja, e incluso puede llegar a tener ciertos ingredientes patéticos y hasta lastimeros, es decir, no conformes con estar viviendo el final de una relación lo suficientemente traumática, en muchos casos se tiene que asumir con dignidad que se siente una incapacidad enorme para volver a sentir siquiera las cursis maripositas en el estómago,  que si se experimentaban cuando ese ex novio tenía una cita con uno, y lo más frustrante es que ni siquiera hay emoción de hablar con otra persona, en pocas palabras todo aburre.

Quizás es en ese tipo de situaciones, en las que la frase: "Un clavo saca otro clavo", se convierten en un calvario más traumático que la misma superación de la tusa por ese ex novio que uno quiere hasta borrar del planeta. Porque no importa los esfuerzos que usted haga siempre se va a acordar de ese pasado que se quiere borrar.

Por supuesto que enerva de sobre manera saber que el tipo aquel está feliz haciendo de las suyas, pero créame querida bloggera y visitante que me lee, pretender que usted va a volver a amar o a experimentar una sensación siquiera parecida, a la que le producía el personaje en cuestión, es como pedirle a un árbol de peras que de mangos, por ende, es imposible.

Así que aún cuando se sienta sola, y de paso odie que sus amigas siempre vayan acompañadas del galán de siempre o el de turno, en algunos casos, pues hágase al ambiente, mire prospectos y disfrute de todo lo que se aprende en este proceso, pero no se meta de cabeza en una relación o no pretenda hacer borrón y cuenta nueva, porque lo único que va a generar es engañarse a sí misma y de paso al tipo que la está pretendiendo.

Ahora, cabe aclarar que si su interés es divertirse con un amigo suyo o compañero, en el manual de post tusas no hay nada que lo limite, de hecho es muy sano hacerlo, siempre y cuando no involucre sentimientos. Además este tipo de relaciones son más estables que las oficiales, ¡créamelo!

Recuerde que se ha olvidado por completo al personaje, cuando podemos salir con alguien sin pensar en qué momento el nuevo susodicho la va a embarrar, o si logra olvidar la sensación amarga que le produce pasar por sitios donde usted estuvo con su ex novio.

jueves, 21 de julio de 2011

En cunas no se forman relaciones

Creo que no existe mujer a la que no le hayan dicho esta frase: "En el amor, la edad es lo de menos". Y de una u otra forma, todas hemos caído en este conjunto de palabras, pero el error garrafal es olvidarnos que no todos los vocablos significan lo mismo, es decir, todo depende de cada situación.

No pretendo generalizar, ni dañar los sueños de nadie, pero hay un hecho que pocos pueden negar, y es que la mayoría de mujeres maduran mucho más rápido que los hombres. Este dato indica, que si por ejemplo, la mujer tiene 26 años y el hombre 21, ella pensará en una especie de estabilidad emocional, en una diversión más tranquila y en cómo lograr que su relación funcione para el futuro.

Entre tanto, el hombre de esa edad seguirá anhelando que llegue el viernes para emborracharse, conocer a una mujer con quien pueda 'desahogarse', esa que no le pone límite a nada y que si lo ve pasado de tragos, se encarga de darle más. A la final, cuando se tiene veinte años, la vida se ve inmensamente sencilla, todo es a pedir de boca.

Por ende, esta es una relación destinada al fracaso, porque no creo que existan muchas mujeres de 26, 27 o 28 años en adelante, que se aguanten convivir con un 'compinchero', 'mujeriego' y 'rumbero' por el resto de su vida.

Y aunque muchos aleguen que la madurez no va con la edad, que las relaciones están basadas en los sentimientos, las vivencias, etcétera y una cantidad de cursilerías que con el paso del tiempo me sorprenden aún más, por su exceso de idealización, lo cierto, es que los índices, las experiencias y estadísticas demuestran que meterse con niños se convierte en la peor de las pesadillas. Con toda la razón mi madre asegura con vehemencia que "El que se mete con niños amanece cagado".

La razón para la que esto suceda es simple, una mujer después de los 24 ó 25 años, tiene claro lo que quiere en la vida, cómo lo quiere y para qué lo quiere. Disfruta, por supuesto, de unos buenos tragos, una excelente comida, una rumba agradable con amigos, pero si no sale un fin de semana no se muere y generalmente, sus amigos son contados con los dedos de una mano.

Entre tanto, un hombre de veinte años piensa en trabajar para tomar, en que todos sus amigos son los mismos que lo acompañan en cada rumba, pero lo más importante y determinante es que confunde amor con enamoramiento, dice amar con una facilidad impresionante, además si la relación que tiene cae en algún tipo de crisis, siempre le parecerá más fácil buscar a otra mujer.

Así que antes de pensar en iniciar una relación con alguien menor, por favor recuerde que lo más factible es que terminé criando al que usted llama su novio. Eso si, jamás espere que el tipo en cuestión actúe como hombre, porque a la final es un niño en proceso de formación.

Espero no herir susceptibilidades con este post, pero los casos que conozco hablan por sí solos.

domingo, 17 de julio de 2011

Tusas ácidas

Cuando se enfrenta una terminada o un simple 'gracias por todo', muchas cosas se vienen a la mente, infinidad de sentimientos y recuerdos, e incluso se vive una especie de shock en el que no se puede siquiera identificar qué tan bajo podremos llegar a caer.

Alguien decía que entre el dolor por una decepción amorosa y el ridículo, hay una frontera demasiado delgada, la cual se cruza con una facilidad infinita, y es necesario reconocer que generalmente las mujeres pasamos por ésta muchas más veces que los hombres.

No se trata de que ellos no sientan, simplemente el carácter depresivo y exagerado, que acompaña al sexo femenino le otorga un color más oscuro del que ya por sí tiene.

Muchas mujeres, entre las que me incluyo, más de una vez le hemos llorado al tipo en cuestión, e incluso en el peor de los casos, pensamos que la mejor opción es preguntar constantemente si nos aman, cuándo es evidente que hace mucho nos dejaron de amar, o en el peor de los casos nunca lo hicieron.

Y no nos engañemos, por más fuertes o centradas, que nos consideremos, todas en algún momento de la vida hemos hecho 'show'. A la final, el amor siempre saca lo mejor y lo peor de nosotros mismos, es por eso que cuando el hombre que creemos ideal nos lleva al límite, no hay más remedio que demostrarle a la vida y al sujeto en cuestión, que SI estamos endemoniadamente lastimadas.

Pero sería ideal que en aquellos instantes, nos y les recordáramos que una 'tusa' es exactamente igual a un duelo, se viven diferentes etapas, todas iguales de importantes; pero que a la final, nos demuestran que la dignidad y el amor propio no pelean con nadie.

En conclusión, el adiós duele pero no te mata; genera niveles de ira, desazón, decepción y un deseo de no volverse a enamorar nunca más, pero lo que puedo asegurar y hasta jurar, es que jamás volvemos a ser las mismas, y esta condición permite que entendamos, lo que muchos repiten hasta el cansancio: "Lo que no me mata, me fortalece".

Pero todo no se trata de una especie de optimismo desmedido, pues perdonar no es una tarea tan fácil como pretenden mostrarlo en la Biblia (Yo aún no lo logro y quizás jamás lo haga), pero al menos soy realista y radical, uso mi razón para entender que siempre vienen cosas mejores o peores, pero al menos siempre serán diferentes.

Reconozco que la acidez, tan característica en mi, después de haber terminado con el que yo consideraba el hombre de mi vida, se aumentó en porcentajes desmedidos, pero a su vez logró que entendiera que no existe nada ni nadie que me derrumbe. Es decir, cada día lo vivo con una frase en la mente: "O es el y su mundo, o soy yo y el mío", evidentemente cada mañana sigue ganando la segunda opción.

Con este post simplemente espero que mi experiencia sirva a aquellas mujeres que quizás estén viviendo una situación similar, y lo que si puedo asegurarles es que la distancia cura TODO y el dolor borra cualquier sentimiento de amor existente. Y cómo no falta el que diga o me acuse de que todavía se siente dolor o que es evidente que estoy ardida con el género masculino, sin vacilar respondo lo siguiente: ¡SI Y QUÉ!

Regreso a la noche escrita

Para todos los que me conocen en el mundo digital, saben de sobra que de los tres blogs en los que escribo, ´La Noche de las Letras´ es mi hijo más consentido, porque éste me ha permitido expresar mi ira en momentos de 'empute' crónico, aquellos instantes donde el género masculino me ha sacado más de una cana, pero especialmente, cuando quise contarle a mis blogueros lectores el dolor que me causó la muerte de mi mejor amiga.

Sin embargo, tuve dos meses de ausencia, motivo por el cual me disculpo de antemano, y reconozco que una preocupante y hasta patética crisis emocional (tusa), en la que quise esconderme del planeta entero, me alejó de lo único que me gusta hacer en la vida: Escribir. Pero hoy decidí volver con toda la fuerza del mundo, recordándome a mi misma cada día que de amor nadie se muere.

Eso si debo admitir que quizás los posts que vengan estén basados en una especie de superación realista y no excesivamente optimista, en la que espero algunas mujeres entiendan que generalmente le damos el poder a los hombres para que nos lastimen más de la cuenta.

viernes, 8 de abril de 2011

Quédese con su escoba nueva

Siempre había pensado que cuando se terminaba una relación, las más patéticas eran las mujeres, pero gracias a la experiencia de una amiga mía con su ex novio descubrí que el hombre puede llegar a ser lo suficientemente ridículo, incoherente y poco flexible en muchos casos. Todas las despedidas son diferentes, algunas duelen más que otras, y en algunas situaciones lo que más se afecta es el ego, pero ¿por qué esa imperante necesidad de ser víctima?

Es simple, la mayoría de veces cuando uno termina una relación es porque ya no se siente del todo cómoda en dicha unión, por mentiras, engaños y en algunas situaciones se debe a que al decir verdad, que le vean a uno la cara de 'María la del barrio' no es tan bonito, sexy, ni mucho menos atractivo.

Es decir, si usted querido amigo lleva mintiéndole a su novia durante meses y jura que ella ni cuenta se ha dado, tal vez sea el momento preciso para que rectifique sus acciones, pues debo decirle que las mujeres podremos tener todos los defectos del mundo, pero en términos generales notamos muy fácil cualquier pequeño cambio que ustedes tengan.

Ahora si usted querido amigo ya está descubierto, tiene dos opciones, la primera afrontar como un caballero su error, tratar de enmendarlo y rogarle a Dios que su novia o esposa, el amor le sea un poco más fuerte que el orgullo (si es que la embarrada no fue tan apoteósica), o hacerse a un lado para que esa persona a la que usted ya lastimó, pueda ser feliz.

Pero como en la mayoría de casos, en las relaciones nada funciona como debería, la realidad es que algunos hombres aplican muy bien la frase de 'Tras de ladrón, bufón', es decir, cuando ya han explorado otros caminos y se dan cuenta que éstos no son del todo tan estables, pretenden volver y jurar amor eterno, pero lo más triste es que cuentan con que sus ex novias o ex esposas caigan rendidas a sus brazos.

Pues les quiero dejar esta pequeña nota mental: Nosotras las mujeres, cerramos capítulos más pronto de lo que ustedes mismos creen, en especial, cuando hemos vivido historias dolorosas por naturaleza, a las que tenemos la autoestima bien arriba no nos conmueven las lágrimas de cocodrilo y ni siquiera contemplamos volver a estar con personas que ya nos han lastimado.

Así que por favor asuma sus decisiones, si usted eligió otro camino, asúmalo y si se equivocó créame que a su ex novia o ex esposa no le interesan sus quejas actuales, a la final, quizás para cuando usted decida volver, la que usted llamaba su mujer en el pasado, ya haya volado de la madriguera que usted construyó falsamente para ella.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Chulos femeninos

Cuando pensamos en lo más difícil que puede tener una relación, sin duda, lo primero que se nos viene a la cabeza son los populares 'cachos', cómo los manejaremos, cómo lograremos no darle importancia a esas mujeres de moral algo distraída y en especial, como haremos para qué la mente no se arme las películas más extrañas y traumáticas cuando se presentan este tipo de situaciones.

Ante este panorama, lo primero que se debe aceptar es que, siempre habrán mujeres que se sientan atraídas por nuestros novios, es imposible que pretendamos encerrar a los hombres que amamos en una caja de cristal, a la final, una cosa es que nos amen y otra muy distinta que dejen de ser ellos mismos.

Adicionalmente, lo que esperan estos chulos femeninos, es que les peleemos, les exijamos que nos den nuestro lugar o lo que es peor, les hagamos la vida imposible, para que así ellas queden como las salvadoras, las pacíficas y las inocentes, esa es su mejor estrategia, pues ellas no molestan, no preguntan, solo los quieren y alaban. Para ser honestas, eso es lo que más buscan, que nosotras nos equivoquemos, para ellas convertirse en las heroínas.

Así que como en una relación también se trata de ser inteligente, lo más importante es que tengamos en cuenta, que ellos están a nuestro lado por decisión propia y no por imposición, además que en muchas ocasiones estos 'chulos femeninos' tendrán que buscar lo que nosotras naturalmente conseguimos día a día: El amor de los hombres que amamos.

Pero lo más importante es entender que la confianza en una relación, es la base de todo, ya que sino creemos en la persona que amamos, no hay nada que la otra persona pueda hacer por uno. Además como dice una sabia amiga mía, nosotras las oficiales tenemos que buscar cómo ganarles a las de moral distraída.

jueves, 3 de marzo de 2011

Malditos celos

'Mujer que no joda es hombre' y 'los celos son necesarios' son las frases típicas de cualquier relación, sin embargo, éstas tienen un peso lo suficientemente importante que quizás no deberían ser tomadas tan a la ligera, además quizás este conjunto de palabras pueda marcar el éxito o fracaso de una relación sentimental.

Es cierto, todas las mujeres podríamos ser la mente perfecta de Steven Spielberg, porque no conozco la primera que no gestione la más perfecta película tan solo porque un día se le olvidó decir 'Te Amo', un mensaje 'extraño' en Facebook o quizás porque el susodicho no contestó a la primera llamada, podemos volver en cuestión de segundos un pequeño dilema en un diluvio universal.

Entre tanto, el hombre es inmensamente tranquilo, su mente no juega a ser Spielberg, ellos simplemente viven el día a día, sin pensar en tanto negativismo. Además entienden que el amor no es siempre el mismo, varía, se transforma y que no todos los días amamos a nuestra pareja de la misma forma, pero en especial son conscientes que la etapa del enamoramiento debe pasarse rápido y quedar lo que se llama el 'verdadero amor'.

En cuanto a los celos, el panorama es variable, tanto hombres como mujeres podemos sentir que nuestro territorio está vulnerado, sin embargo, la diferencia radica en la forma cómo expresamos esa ira que nos puede producir una persona excesivamente amable con nuestra pareja. La pregunta en este caso entonces podría ser: ¿Qué tan obsesivos podemos llegar a ser?

Hay actitudes de entrometidos que molestan eso es innegable, pero a veces nosotros mismos podemos decidir qué tanto nos pueden molestar este tipo de acciones, a la final, no hay nada más cierto que en la mayoría de casos nuestra actitud ante esas situaciones que no podemos manejar, es la que genera el éxito o fracaso de una relación.

A la final, mujeres de moral distraída siempre va a haber y hombres excesivamente coquetos también, así que lo mejor es disfrutar tu relación y evitar ser tan 'videosas' como dicen los mismos hombres. En conclusión: Vive, ama, disfruta más y piensa menos.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Hoy es tu cumpleaños...

Sé que en este momento estás preparando la mejor rumba desde el cielo con todos los ángeles, ellos deben estar maravillados con tu belleza, con ese color esmeralda espectacular de tus ojos, y sé que estás esperando que en este día me ponga más hermosa, que me maquille, me coloque la mejor pinta y brinde por ti, por las dos; por esos sueños que quisimos siempre hacer realidad juntas.

No lo dudes que así lo haré, me pondré la ropa de mi closet que más te gustaba, me maquillaré como me enseñaste, pondré tu música favorita, ese reggaeton que tanto amabas y me obligabas a escuchar.

La primera cerveza 'michelada' que sabes que la detesto será por ti, por darme la oportunidad de caminar a tu lado, de reír cuando quise escuchar mi propio sonido interior en el eco de tu sonrisa, por brindarme el regalo más hermoso...El contar con tu amistad, que en poco tiempo se convirtió en hermandad, esa que ni la muerte pudo borrar.

Mona sé que me estás viendo desde el cielo, que en las noches donde te has cruzado por mis sueños has querido abrazarme, limpiarme las lágrimas y lo más importante has deseado abrigar mi corazón para que sienta que realmente no me abandonaste, simplemente volaste primero que yo para velar cada paso que de.

Mi tocaya, aún recuerdo que hace algunos meses hablamos de tu cumpleaños, y te dije que tendrías una rumba sin precedentes, te llevaría a comer ¿te acuerdas?, yo te dije que me gastaría en ti mucho billete porque sabía que te merecías todo, esa noche me respondiste que no importaba, que solo querías que estuviera contigo, que necesitabas a tu amiga ñoña, cansona para que te cuidara, eso si te prometí que te llevaría a farrear, tomaríamos y la seguiríamos en tu casa, te llevaría serenata y flores, amabas las rosas, me lo confesaste muchas veces.

Natalia Patiño, llevaré tu nombre a donde vaya, respiraré pensando que estás aquí como el primer día, suspiraré pensando en la cantidad de veces que gozaste viéndome reír y cuando vea al cielo sabré que estás allá arriba cuidando que cada paso que de, siempre lo haga con la fuerza y berraquera que tanto admirabas.

Jamás supe que tú me considerabas una segunda mamá, y a veces me aterra pensar que significaba tanto para ti, porque ahora no sé qué decir, quizás lo único que se me ocurre es que esta madre algo histérica te extraña todos los días, que en muchas oportunidades ha querido que la abraces, que la mimes o que simplemente la roces con tu hermosa mano.

Pero te juro que cumpliré lo que te prometí, yo sigo aquí en la tierra y desde aquí celebraré por ti. Nada ha muerto, solo se ha transformado y te amaré el resto de mi vida.

lunes, 31 de enero de 2011

El día que su muerte tocó a mi puerta

Siempre pensamos que lo peor que nos puede pasar en la vida es una 'tusa', perder un trabajo, tener necesidades económicas o discutir con alguien que queremos mucho, para algunas personas algo elitistas para mi gusto creen que lo peor es ir al sur de la ciudad o comer en sitios no 'aptos' para su estrato.

Pero debo decir que todo esto pierde sentido cuando en una madrugada te levantas con la noticia de que tu mejor amiga de clases, 'polas' universitarias, pijamadas (porque si, aún con mis 25 años disfruto de esos planes), noches extensas de lágrimas y risas mezcladas a la luz de la luna y al sabor agridulce de un buen trago, está muerta, es una sensación que aún después de diecinueve días de su fallecimiento no logro explicar, es como si una rueda interminable de recuerdos se apoderara de ti en cuestión de segundos.

Sientes como si estuvieras inmerso en una pesadilla, la más amarga de todas, de la cual quieres despertar inmediatamente, pero por más que lo intentas no hay retorno alguno, porque la muerte ha decidido tocar tu puerta más cercana. Por varios días o meses, crees que algo se te ha perdido en el instante que tus oídos escucharon una noticia para la que jamás te preparaste.

Un montón de imágenes se cruzan por tu mente cuando asimilas que tu mejor amiga está muerta, desde el momento en que la viste por primera vez, cuando discutiste con esta persona por alguna bobada y tal vez ese instante en el que ella limpió tus lágrimas y viceversa, lo que si es cierto es que una sensación de impotencia se apodera de ti porque quieres volver a abrazarla por última vez, pero evidentemente eso es un imposible.

Las etapas de un duelo son muchas y pareciera que se mezclaran las unas con las otras, los primeros días se experimenta una incredulidad que yo le llamo el arte de la negación, es ese instante en el que tratas de convencerte a ti mismo que nada de lo que estás viviendo es verdad, existen otros momentos en los que odias a la vida por haberte arrebatado a tu amiga sin siquiera haberte preparado para vivir sin ella, a veces lloras sin descanso, esperando que cada lágrima le llegue a ella donde quiera que esté, para que sepa que no la olvidarás ni con la muerte.

En mi caso particular, he sido incapaz de borrar sus fotos de mi celular e incluso de eliminarla de Facebook, aún veo a lo lejos su nombre de mis contactos de Skype, supongo que algo dentro de mi quiere tener algo físico que me ayude a recordarla cuando me sea imposible verla en sueños.

El tiempo lo cura todo, no hay frase más cierta que esa, sin embargo, yo sé que siempre la amaré y la recordaré cada día de mi vida, como esa mujer impresionantemente hermosa que me iluminaba con su exceso de energía y que daba todo de si para verme feliz.

Hoy solo podría decirle que el día que su muerte tocó a mi puerta ella se llevo una parte de mi cuerpo, de mi alma, de mi corazón, de mi mente, con su partida, pero como ella admiraba mi fortaleza para asumir las circunstancias adversas, pues decidí hacerle honor a su memoria, y jurarle ante su tumba si es necesario, que sus secretos morirán conmigo.

Me he desgastado un poco pensando cómo honrarla, qué hacer para que desde el cielo sepa y sienta que cada centímetro de mi ser la sigue llevando consigo, así que teniendo en cuenta esa condición extremadamente familiar y materna que siempre me ha acompañado, quiero jurarle que el día que nazca mi hija, esa niña llevará su nombre, que casualmente es el mismo mío, porque necesito que cada vez que mire el fruto de mi sangre, ella me recuerde que en mi vida existió una mujer que me dio y que le di todo lo que una amiga puede ofrecer.

viernes, 14 de enero de 2011

A ti Natalia Patiño...Aquí vivirás cada vez que respire

Recuerdo cuando te conocí, te veías tan hermosa, tan "mamasita" como te decía yo siempre, tan imponente, tan mágica en medio de esa locura que se vislumbraba en tus ojos, esa noche después de salir de una clase aburrida y monótona como es costumbre en la Universidad, te alcancé y sin pensarlo, te invité a una cerveza para hablar, no esperaba mucho, al decir verdad, solo distraerme con alguien nuevo y no pensar en mis problemas de aquel entonces, no imaginaba que te convertirías en mi amiga de noches de películas, cómplice de lágrimas, risas, rumba, peleas, regaños pero sobre todo jamás imaginé que te convertirías en esa hermanita menor que tanto amé, amo y amaré.

Desde ese día no me volví a separar de ti, hablábamos por celular, skype, facebook, algunas veces por messenger, aunque odiabas esas comunicaciones así, te daba tedio escribir y la verdad no lo hacías rápido, gracias a mi empezaste a tomar cerveza, porque tus gustos siempre fueron más exquisitos que los míos, sin embargo, recuerdo muy bien que odiábamos el olor a grasa, y detestábamos las mujeres mal arregladas, como nos reíamos de todo lo que uno tenía que ver en la universidad.

En menos de nada, te uní a mi combo de toda la vida en la universidad y te llegaron a querer como yo te quería, caminamos siempre todos juntos y reíamos hasta el cansancio, incluso en esos momentos en los que estabas muerta de la ira con el mundo.

Recuerdo como si fuera ayer los excesos de solidaridad que tenías conmigo, le dejabas de hablar a cualquier hombre que me lastimará y no disimulabas tu desagrado ante lo que no te gustaba, aún tengo grabada en mi mente esos días que rumbeamos hasta el cansancio y que siempre te cuidé como si fueras esa niña inquieta que se divertía en exceso y que jamás vi que se le acabara la energía.

Tu risa supo sacarme en los momentos de soledad, el brillo de tus ojos siempre logró darme motivos para batallar contra el mundo, porque como siempre decías tú: "Esas no son penas".
Nunca pensé que esa energía incesante se acabará en un abrir y cerrar de ojos, en qué momento te me fuiste, cuándo fue que dejaste de escucharme, cuándo fue que no pude convencer al destino que era demasiado pronto para que te fueras al cielo, porque sé que allá estás.

Mona, trato de tener todas las fuerzas posibles para honrarte, porque jamás quisiste que te lloráramos, siempre deseaste que en tu vida fuera todo una rumba, pero como no llorar a quien siempre me sonreía y me alentaba para seguir adelante.

Zarca, odiabas ese apodito lo recuerdo, pero cuando Depipe te decía así en el fondo te gustaba, lo sé, te reías y a partir de ese día te convertiste en nuestra zarca berraca, frentera, orgullosa, loca y con tanto amor que a veces ni tú entendías todo lo que llevabas dentro, aún recuerdo y siento tus abrazos, sé que desde el cielo estás terriblemente emputada conmigo porque tengo el "estuco" (maquillaje) corrido de tanto chillar, porque no he comido bien y porque estoy destrozada con tu partida, te pido perdón por eso.

Mona sabes que te amo, que en vida te di lo mejor que tenía, que daría mi vida porque estuvieras aquí, pero Dios te quiso llevar y decidió que ahora tú me cuidarás desde allá, te prometo que no te fallaré y en tu honor miraré siempre el cielo nocturno y observaré siempre la estrella más hermosa, sin duda esa eres tú vigilando que no pelee tanto.