domingo, 25 de noviembre de 2012

Las mujeres también echamos los perros

10puntos.com
Se supone que el orden en las relaciones es que el hombre vea a la mujer, le guste, le llame la atención, busque un contacto con ella, le 'eche los perros' por Twitter o Facebook, le de 'Me Gusta' a sus fotos, pedirle su teléfono y finalmente concretar una primera cita, de ahí para allá, salir y probar cómo les va, se cree que así debe funcionar, pero existe un grupo de mujeres que deciden lanzarse al ruedo y no esperar.

Para que las mujeres le 'caigan' a un hombre y decidan no seguir prototipos habituales, una serie de circunstancias tienen que suceder para que ellas olviden el orgullo, temor y demás estupideces con las que nosotras nos hacemos pajazos mentales constantemente.

Pero sin duda, hay un factor que es determinante para que le caigamos a un man con todas las de la ley, y es que el personaje debe gustarnos de una forma absurda, es decir, nos debe atraer no solo su físico, sino también cómo habla, lo que habla, cómo mira etcétera.

Para mi esto es cuestión de química, es decir, a uno un hombre le puede gustar en cuestión de segundos, le puede llamar la atención sus ojos, su pelo, su cara, su cuerpo, hasta sus manos, pero si a esto le suma que al hablar con el personaje se siente tranquilidad y siempre logra sacarle una sonrisa, esto más que atracción es gusto.

Una cosa, es que alguien nos atraiga porque ahí solo nos gusta todo lo físico, pero a veces, uno de mujer se aburre porque el tipo no se lanza y empieza a ver otras opciones, o en algunas ocasiones el hombre al hablar pierde toda la atracción, pero cuando hay GUSTO ABSURDO, empezamos a imaginar cómo será besarlo, tocarlo, tenerlo cerca, hablar con él, etcétera, entonces es ahí cuando algunas decidimos olvidarnos de orgullos y nos vamos de frente.

Pero ¿Qué es irnos de frente? 


  1. Aparecemos aunque sea una vez al día con un simple saludo o deseamos un feliz almuerzo, cabe aclarar que el tono de nuestras frases es distinto, que cuando hablamos con cualquier amigo.
  2. Nos preocupamos por sus cosas personales, trabajo, familia, etcétera.
  3. Echamos piropos de frente, no nos da pena reconocer que sus ojos son hermosos, su cabello fino o que nos parece un man muy pinta.
  4. Invitamos a salir, no nos afecta si las demás piensan que el hombre siempre debe invitar, obvio esto no siempre será costumbre.
  5. Pensamos e indagamos en aquellas cosas que le gustan, que lo hacen feliz.
  6. Buscamos que se sienta tranquilo y que disfrute cualquier plan que haga con uno.
  7. Buscamos no juzgarlo, porque en el momento que lo hacemos, quizás ya ha dejado de gustarnos tanto.
  8. MUY IMPORTANTE: No a todos los que les decimos mi vida, mi corazón. mi amor etcétera, es porque le caemos, es más los hombres que de verdad nos interesa son a los que llamamos por su nombre.
En mi caso particular yo me voy de frente en pocos casos, solo lo hago cuando el tipo me ENCANTA, me FASCINA y si es así nada me da miedo. NADA.

Es importante mencionar que las mujeres si caemos y lo hacemos con todas las de la ley, siempre y cuando el man se la merezca, porque hay hombres que para uno no pasan del: "está bueno y ya".

Hombres: Los perros que echamos las mujeres van mucho más allá de captar la atención, cuando lo hacemos es porque en realidad un hombre nos interesa y rara vez nos echamos para atrás.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Por los pilos me la puedo volver a jugar

mattfatal.blogspot.com
Que las mujeres son los seres más raros del universo, aunque nos cueste reconocerlo es verdad. Un día queremos una cosa, al otro pensamos que es mejor no obtenerla y al tercero nos puede llegar a fastidiar lo que tanto quisimos obtener.


Todas somos un universo complejo y diferente, algunas son frías y secas en la forma de expresar sus sentimientos, otras solo demuestran sus sentimientos después de cierto tiempo y algunas aman casi al instante, pero en lo que todas coincidimos es que nos encanta sentir que estamos con alguien con la que nos complementamos, esa persona con la que podemos hablar horas, sentir que cada vez hay más cosas en común y que aún en las diferencias podemos entendernos con el.



Lo que no podemos negar es que con el paso del tiempo vamos cambiando las cosas que nos gustan de los hombres, empezamos a verlos diferente, entendemos que el man bueno del bar es quizás el perdedor más grande con el que nos hemos topado.



Con los años el abdomen perfecto, los pectorales de Van Damme y la cara perfecta de Leonardo Dicaprio se nos van olvidando y le damos prioridad a cosas realmente importantes. En mi caso particular, los hombres pilos, inteligentes y que encantan al hablar, logran cautivar toda mi atención, esos que generan magnetismo con cada uno de sus pensamientos, son por los que estoy dispuesta a jugármela toda.



Un hombre que disfrute de un buen libro, que prefiera caminar y no andar a toda velocidad en un carro, aquel que si debe compartir su conocimiento lo hace con la mejor disposición y las palabras indicadas. Ese que frente a un auditorio que está ansioso por escucharlo al salir tiene tan claro lo que va a hablar que hipnotiza a todos aquellos que quieren oírlo.



Un hombre que logre meterme en su mundo con solo hablar, que haga realidad ese deseo que yo llevo dentro de aprender hasta el cansancio y aquel que al escucharlo me haga admirarlo por todo lo que lleva en su cabeza, será definitivamente el que me haga volar.



Cuando me han preguntado cuál es mi prototipo de hombre ideal, tengo claro que lo más importante es que sea pilo, inteligente, capaz y que sus actos concuerden con sus ideas; por supuesto tiene que tener algo de Geek o que al menos entienda de la tecnología.



En definitiva, prefiero a un Sheldon y no a un Joey.

domingo, 28 de octubre de 2012

Si, soy celosa ¿Y qué?

lapatilla.com
Admiro a las mujeres que no son celosas, y lo digo con toda la sinceridad del caso, ya que vivir con intranquilidad es como ir matando de a pocos cualquier intento que se haga para sobrevivir.


Sin embargo, creo que lo más sano es reconocer que de una u otra forma, en menor o mayor grado, todas somos celosas, o al menos en su gran mayoría.

¿Qué sentido tiene negarlo? ¿Para qué? ¿Por qué?


Si lo negamos para vernos más cool antes los hombres, quiero decirles que siempre la realidad sale a luz, pero si por lo contrario lo hacemos para convencernos que somos tranquilas, peor aún, pues no hay mentira que duela más como la que nos decimos a nosotros mismos constantemente.

Todo exceso es malo, no hay palabras más ciertas que esas, por ende, los celos locos son fastidiosos y acaban con cualquier relación, pero es innegable que ocasionalmente las escenas de protección del territorio alimentan esa chispa que no debemos dejar apagar.

Hay mujeres celosas por naturaleza, aquellas que con solo una mirada su pareja sabe que se avecina una pelea de tamañas proporciones, en cambio, hay otras que guardan silencio y prefieren emprender la retirada cuando ven avecinar una situación de esta característica.

Entre tanto, hay otras que aunque intenten callarse, no pueden quedarse con nada adentro y aunque no terminen en una pelea, para ellas siempre será necesario que su pareja sepa lo que están sintiendo.

Entre esas precisamente me encuentro yo, jamás puedo quedarme callada ante una situación que me genera desconfianza, parece que mi cabeza y corazón tuvieran un radar para saber cuáles son las mujeres que están buscando algo más allá de una amistad con las personas que están conmigo.

Eso sin mencionar que cuando empiezo con mis "vídeos" de preguntarme por qué y para qué x o y persona está hablándole con tanta insistencia a mi pareja, SIEMPRE, leáse bien SIEMPRE he tenido la razón, pero por supuesto, en su momento he quedado como la desconfiada, la loca, la videosa o incluso la mujer con mente de Steven Spielber, pero sorpresivamente con el paso del tiempo todo sale a flote, porque como dice mi madre: "No hay nada oculto entre cielo y tierra".

Y aunque el dolor de descubrir una infidelidad es lo más parecido a un millar de cuchillos atravesando la espalda, el único consuelo que queda es saber que al menos no he perdido mi radar para detectar situaciones de este estilo.

Pasé muchos años de mi vida culpándome por sentir celos, por no ser la mujer 'cool' que seguramente los hombres buscan, por desconfiar por naturaleza, hasta que empecé a aceptarme y a reconocer un patrón de mis relaciones: La infidelidad por parte de mis parejas.

Así que hoy en día, lo reconozco desde las primeras salidas: Soy celosa, no me gustan las aguas tibias y la persona que quiera salir conmigo debe sentirse orgulloso de estar con una mujer que no está hecha para jugar y que marca su territorio, de lo contrario, mi frase de cabecera es: "Buen viento y buena mar".

Supongo que hay mujeres mucho más cool que yo, pero así vivo, estas son  mis reglas.

jueves, 18 de octubre de 2012

Dos tocayas, un solo corazón

Volver a escribir sobre ella es caminar sobre un terreno tan árido como suave, los recuerdos se mueven a veces como piedras que hieren con el paso del tiempo, pero en otras ocasiones pensar en su partida me hace sentir que quizás la vida debió prepararme mejor para verla partir.

Natalia era esa niña que siempre cuidé, aquella que jamás permití que la lastimaran, pero la vida no me alcanzó para cuidarla de esos accidentes que nunca te imaginas vivir, era la mujer de mis ojos, esa hermana que nunca tuve. Sé que no me quedó nada por decirle, se lo di todo, no hubo un solo día o noche que no le recordara cuánto estaba dispuesta a hacer por ella.

Por su parte, ella jamás me falló, fue incondicional, quizás más de lo que yo esperaba, tal vez sea una coincidencia, pero cuando estaba viva era la época donde yo era más fuerte, coincidencialmente cuando ella se marchó, mi vida se tornó en algo caótico, me lastimaron de todas las formas como alguien puede ser lastimado y me descubrieron una enfermedad que jamás imaginé.

Aún así, nunca he decaído, siempre la he sentido a mi lado, supongo que esto es lo que llaman una amistad a través de las distancias y pues si la nuestra cruzó la barrera de la muerte.

Su foto me acompaña todos los días en el puesto de mi oficina, a veces la miro y pienso en aquello que compartimos, en el trozo de vida que ella me regaló, que le agradezco a Dios cada segundo por ponerla en mi camino.

Aún recuerdo su tono de voz cuando gritaba por toda la universidad: "Mi Tocaya". Sí, llevaba mi mismo nombre, aún cuando alguien me dice 'tocaya' la recuerdo, es como si me arropara desde donde está, a veces me parece estarla oyendo diciéndome: "Nada te derrumba, ojalá todos fuéramos la quinta parte de lo fuerte que eres".

Se equivocan quienes piensan que la muerte se olvida, hace más de un año que se fue y me sigue doliendo, la sigo extrañando, solo que empecé a entender que hubiera dado mi vida por verla feliz, y sé que donde está lo es.

Mona, Tocaya: Sabes cuánto te amo, nadie tiene tu lugar, el brillo de tus ojos me sigue alumbrando, sé que en las noches que he llorado tu partida, has sido tú quien me ha consolado.

Si desde el cielo me ves llorar, no te niego que muchas veces es de tristeza, no me preparé jamás para tu partida, pero a veces lloro de felicidad porque fui demasiado afortunada al tenerte en mi vida.

Mona: Frente a ese cajón, jamás me despedí, solo abrí la puerta para que siguieras tu camino, porque sé que me recibirás cuando sea mi hora.

miércoles, 29 de agosto de 2012

El ego del herido

Foto tomada de: placer.actitudfem.com
Son muchas frases las que a uno se le vienen a la cabeza cuando hace esfuerzos sobre humanos para que alguien deje de importarle, es más, muchas veces uno piensa con detenimiento cómo hacer para ignorar a quién alguna vez te escuchó cada noche.

Lo difícil de este tipo de situaciones no es pelear y terminar una relación, pues generalmente la rabia es el escudo perfecto para olvidar, pero cuando la ira se transforma y se evapora, es cuando aparece el verdadero sentimiento que tenemos por esa persona que ya no está con nosotros.

La peor sensación cuando la rabia se va, es sentir que a quien quisimos, hoy no es más que un simple desconocido, caminar a su lado por coincidencia de la vida es casi una odisea y si se tiene la mala suerte de verlo con otra persona, esa si se convierte en una lucha titánica.

Los recuerdos, las palabras, aquello que se dejó de vivir y el solo hecho de guardar silencio, ante lo que para los demás es más que obvio, va generando heridas que quizás sanen, pero estoy segura que siempre queda la cicatriz.

Tomada de: reflexionesdiarias.wordpress.com
Quizás esa sea la razón por la que no creo en dar dos oportunidades, en ser amigos después de terminar una relación, pues en nuestra memoria siempre estará el recuerdo que fue por esa persona lloramos tantas veces, anhelando que todo se tratara de un mal sueño.

Para quienes están acostumbrados a expresar sus sentimientos, a reconocer el dolor que causa el final de una relación por mentiras, por alguien más, o a la final por la razón que sea, quizás les sea más fácil aceptar que aún duele pensar en esa persona que quisimos y nos dio sus mejores momentos, pero que algún día decidió que ya no éramos suficiente.

Pero realmente nos hemos preguntado ¿Cómo hacen las personas orgullosas, obstinadas, con un carácter terriblemente fuerte, para reconocer que en algún momento la barrera de protección se rompió y que los sentimientos que se negaron en su momento, hoy se hacen incontrolables?
Este tipo de seres jamás reconocerán que la despedida si dolió y aún afecta, que esa es la verdadera razón por la cual se exige que ni siquiera lo miren, lo rocen o le hablen.

En ese grupo de personas me hallo yo, el orgullo no me permite reconocerlo y saber que me lastimaron me impide aceptar que los recuerdos me matan día a día, pero jamás pienso en darle el gusto a aquella persona de subir su ego. ¿Qué infantil no?

Sería imposible negar que de una u otra forma, desearíamos que de la nada apareciera alguien y nos hiciera olvidar aquello o más bien a esa persona que nos está generando dolor, pero la pregunta es: ¿Para qué?
La respuesta es aún más simple, sencillamente queremos comprobar que este dolor no nos durará para siempre y de paso, para creer que así como él está con alguien más, nosotros también, todo se resume entonces en un toma y dáme.

Pero reconozcamos que nada de esto sirve, la razón es más simple aún, nuestro corazón golpeado está diciendo a gritos: "No me rocen, estoy débil".
¿Por qué nos cuesta tanto reconocer que realmente estábamos tragados y que efectivamente nos lastimaron? Eso, sinceramente debería hacernos sentir valientes y no débiles.

Sin embargo, reconozco que en mi caso mis emociones se quedaran en estas letras, porque no estoy dispuesta a que la barrera de protección se vuelva a romper. Ojalá quienes mienten en beneficio personal y sin contemplación, entendieran que no se hace daño a la otra persona por unos días, semanas o meses, se le lastima en lo más profundo de su ser y nadie debería tener el derecho de hacerlo.

Es más deberíamos preguntarnos si a esa persona que hoy se está lastimando, no era la misma a la que en un tiempo pasado se le exaltaban sus mejores cualidades, al menos por humanismo la mentira y el engaño no debería ser un recurso entre dos personas que algún día se dieron apoyo, comprensión y cariño.

sábado, 21 de julio de 2012

Desde Lejos a mi manera

La reciente canción de Santiago Cruz, Desde Lejos, me ha hecho pensar que han sido pocas las personas con las que he podido despedirme de la forma correcta, razones para que eso se haya dado así, hay miles, porque aunque no me interesa victimizarme, si debo reconocer que mis relaciones sentimentales han sido un completo desastre.



Cuando pasa el tiempo uno quisiera poder re encontrarse con aquella persona que tanto se amó, esa misma con la que las horas eran extremadamente perfectas, ese hombre con el que tu corazón latía a mil por hora, el estómago sentía un millón de mariposas y hasta las manos te sudaban con solo verlo, aquel a quien siempre consideramos incapaz de lastimarnos.

Pero como bien dicen por ahí, la vida es lo que tiene que ser y no lo que anhelamos que sea, así que generalmente esa persona que creemos incapaz de lastimarnos, es la que más termina haciéndonos daño, y no nos engañemos jamás se vuelven a sentir las mismas emociones, es más, en futuras relaciones estaremos esperando el momento en el que quizás nos vayan a lastimar; en eso las novelas tienen razón, después que algo se rompe, jamás vuelve a ser lo mismo, aunque se reconstruya.

Sin embargo, en honor al tiempo compartido, las despedidas deberían ser lo más sanas posibles, podríamos tener una última cena, almuerzo, etcétera, un último momento en el que se pueda recordar aquello que nos hizo amar a esa persona, pero seamos honestos, esto jamás sucede, menos cuando el final de cualquier relación se da por mentiras, engaños e infidelidad.

Personalmente, me cuesta perdonar, no soy mujer de dar dos oportunidades y soy inmensamente radical en mis decisiones, sin importar las consecuencias, quizás sea por eso, que no hubo ningún tipo de despedida amorosa, gentil o siquiera sutil, con el hombre a quien más he amado y al mismo tiempo el que más daño me ha hecho, y al parecer así será por mucho tiempo, pero eso no quita que lo haya amado demasiado ¿Verdad?

Despedida que se respete jamás será fácil, volver a empezar después de amar, es casi tan difícil como encontrar nuevas razones para emprender mejores caminos, pero a veces debemos entender, que los ciclos se cierran a veces con la misma distancia.

Créanme las despedidas son aún más complicadas cuando hay infidelidad de por medio, es como si el recuerdo del engaño, fuera aún más fuerte que cuando se vivió por primera vez.

Por supuesto, el ideal es despedirse correctamente, desearle lo mejor del mundo, si ya tiene nueva pareja, decirle que espera lo haga muy feliz, pero como el idealismo no va conmigo, debo decir que todo esto es mentira, o al menos para mi, pues el dolor se apodera de uno y lo mínimo que se espera es que el personaje pague, o al menos sufra el mismo dolor que uno vivió.

Quizás pase el tiempo y uno se cruce por casualidad con esta persona, descubra que ya lo ha perdonado y tal vez surja una sonrisa natural, un destello de complicidad, como en esos instantes donde uno vio a este hombre por primera vez.

Así que hoy a mi ex, ese que mis amigas, llaman el tipo aquel, le puedo decir que esta es mi manera de decir: "Desde Lejos".

viernes, 6 de julio de 2012

Voluptuosas 1 Azcárate 0

Justo cuando me disponía a escribir mi próximo post en este Blog, el cual hablaría de los temas habituales que suelo tratar, apareció la señora Alejandra Azcárate con su "artículo" sobre las ventajas de ser gorda, y debo decir que por primera vez entendí lo que me enseñaron en la universidad en mi carrera como periodista: NO TODAS LAS COLUMNAS DE OPINIÓN DEBEN SALIR PUBLICADAS.

Para hacerles un contexto, en el artículo esta señora habla sobre cómo las mujeres gordas no les importa "desparramarse" al momento de tomar el sol, que los hombres son caballeros porque les da miedo que los espichen

Afirma que tienen sexo con ellas casi que por pesar, adicionalmente que no tienen ninguna otra opción más que ser buenas amantes, pues no se sabe cuál podría ser la última vez que estén con alguien, hasta se atreve a mencionar que piropear a una mujer gorda puede ser aberrante.

Pero la última frase de su grosera, indignante, humillante y denigrante "columna de opinión" fue la que realmente me molestó, la cual copiaré literalmente: " No olviden que uno gordo se ve lindo solo cuando es bebé."

Inmediatamente pensé en los programas de Natgeo que hablaban de esas niñas que habían muerto intentando ser flacas, o para no ir tan lejos vino a mi mente la cantante y actriz mexicana Anahí, que hablaba del calvario que había vivido al enfrentarse a la anorexia, en especial, cuando aseguraba que el medio en el que se desenvuelve la llevó a un camino sin retorno, del cual aún intenta recuperarse.

Adicionalmente, recordé que desde muy pequeña he sido bien voluptuosa, aunque supongo que para la señora Alejandra Azcárate no cumplo con los estereotipos de la sociedad o de su "desbordante belleza".

Por ende, mi objetivo con este post es que mujeres que están enfrentando las críticas desbordantes de la sociedad por no ser perfectas, entiendan que una cosa es cuidarnos y tener vanidad dentro de los parámetros normales, pero otra muy distinta es creer que si no medimos 90 - 60 - 90 no seremos felices.

En verdad créanme que si el miedo es a quedarse sola, entonces en este caso debo citar a un ex novio que me repetía la siguiente frase: "Adoro tus caderas, busto y piernas, pero lo que más valoro es esa fuerza imponente con la que caminas, eso no lo da ninguna figura" cabe anotar que eso me lo decía cuando yo tenía más o menos veinte años y pesaba 80 kilos y por supuesto fui de esas adolescentes que se acomplejaba y anhelaba con pesar cada vez menos.

Siendo así, entenderán porque me molestan aún más este tipo de artículos, hablar de gordura es sencillo y fácil cuando ni siquiera sabes lo que es caminar y que te repitan en la calle: "Adiós gordita", o que quieras un jean y seas consciente que no te lo puedes poner porque no te sientes cómoda, así que creo que es hora de hablar con la realidad que una situación de estas debe generar.

  1. Si te sientes cómoda contigo misma, el resto siempre llega por añadidura.
  2. La obesidad es una enfermedad, no un juego de simple apariencia.
  3. Cuídate por ti y no por satisfacer a nadie.
  4. Quítate de la cabeza esa frase que solo las flacas viven felices o que de su cuerpo depende que alguien las ame.
  5. Ayúdate pero jamás te destruyas.
  6. Sé feliz viendo la belleza que hay en ti, a la final, todos vamos para viejos.
A la señora Alejandra Azcárate le digo lo siguiente: 


Nací en 1985 y a los veinte años pesaba 80 kilos y como mido 1.60, por supuesto me veía bastante gorda a comparación de mis amigas, que precisamente eran delgadas, pero afortunadamente cada una de ellas tenían claro que no era un sapo desparramado.

Sin embargo, mis limitaciones para hacer deporte y el deseo de verme más delgada, después de haber sufrido en silencio ante el espejo, motivaron que yo tomara la decisión de lograr mi objetivo para llegar a mi peso ideal, así que después de músculos tiesos, una tendinitis, cansancios extremos, pues entrenaba en el gimnasio dos veces al día de domingo a domingo, una hipoglicemia y dietas incansables logré llegar a pesar sesenta kilos.

Hoy soy feliz, pero no porque haya llegado a mi peso ideal, sino porque entendí que uno proyecta lo que lleva dentro, y yo antes daba la imagen de ser una persona dependiente de lo que marcara la sociedad, en cambio, hoy mis ojos comunican lo bien que me siento conmigo misma, eso no quita por supuesto que siempre quiera estar mejor.

Para cerrar este post solo debo decir que al menos la gordura trabajándose y siendo disciplinados, si ese fuera el caso, se puede mejorar, en cambio, la poca inteligencia y la ausencia de neuronas, no tiene arreglo de ningún tipo.

Y recuerde señora Azcárate que usted se debe a un público especialmente femenino, que como usted misma lo ha dicho en muchas ocasiones, jamás olvida.


martes, 19 de junio de 2012

¡Padre NO es cualquiera!

He pasado varios años escuchando la siguiente frase: "Papá es cualquiera" y entiendo que las mamás tienen la gran función de dar vida y los lazos entre madre e hija en la mayoría de casos son irrompibles, pero en realidad ese desprecio hacía la función masculina en la crianza de un hijo me molesta bastante.

No lo escribo porque crea que las mujeres son incapaces de criar a sus hijos, por supuesto que tienen toda la fuerza para hacerlo, pero no nos digamos mentiras no tenemos como plan ser madres solteras, otra cosa es que las circunstancias nos lleven a sacar nuestra fortaleza y asumir esta situación.

Me exaspera, que se generalice la función del hombre en el proceso de la crianza, porque para mi, un verdadero papá no puede ser cualquier persona, una cosa es quien aporta su condición biológica para el nacimiento, pero otra aquel ser humano que te cambia los pañales, que rie y celebra cuando aprendes a caminar, quien aprende a jugar muñecas o carros para verte sonreír.

Ese para mi ha sido mi padre, un hombre que con su caballerosidad me ha enseñado que la vida es una mezcla de lealtad, honestidad y firmeza, que una relación está basada en la confianza y que cuando alguien le falla a uno es hora de revaluar qué tan importante era uno para esa persona.

Jamás olvidaré que mi padre llegaba todas las noches, cansado de trabajar, a jugar lotería conmigo, parecía incansable y luego con toda la paciencia del mundo me contaba historias hasta verme dormida.

Siempre le he tenido fobia a los insectos, a cualquiera, no importa si es una cucaracha o una abeja, me paralizaba y lloraba sin parar, pero recuerdo que mi padre jamás se cansó de abrazarme cuando estos temores llegaban a mi, hoy en día, intenta calmarme cuando me vienen estos ataques de miedo y debo reconocer que son bastantes, además solo él tiene la capacidad de hacer que venga a mi la paz.

Y la verdad, ni para que hablar de aquella canción que me cantó a los quince años en un restaurante del barrio El Restrepo: 'Mi niña bonita', se aguaron sus ojos en una frase que me quedó grabada para siempre: "Si un día se casa mi niña vestida de blanco armiño, recordaré que soñaba con que al nacer fuera un niño, por eso rezo y le pido al señor de gran poder que el hombre que se la lleve la sepa siempre querer".

Soy hija única y ha vivido conmigo dos 'tusas', pero en especial tuvo que soportar una en la que me vio totalmente derrumbada, sin dormir, borracha en algunas ocasiones, llorando en sus piernas como cuando era niña y jamás tuvo recriminaciones hacía mi, solo me repetía: "Esto también pasará".

Hoy, a mis 27 años de edad, recordando todo aquello que hemos compartido, creo tener los suficientes argumentos para expresar porque ha sido él mi súper héroe desde niña y definitivamente porque sigo pensando que padre NO es cualquiera.

O quizás el mejor ejemplo sea que cuando estaba yo en el hospital por una enfermedad que me acompaña, jamás dejo de estar conmigo, me tomaba la mano, me bañaba cuando debía hacerlo, me acompañaba y cuando todo parecía estar oscuro, el sacó toda su fuerza y me levantó del suelo en el que estaba.

Y si esto no es suficiente argumento, mi madre me cuenta que cuando ella estaba embarazada y yo me ponía cansona, negándome a dejarla dormir, mi papá ponía su mano en la barriga de mi mamá, pidiéndome que la dejara descansar para poder ir a trabajar e inmediatamente yo dejaba de moverme. En conclusión: ¡Padre NO es cualquiera!

domingo, 3 de junio de 2012

Todas somos Rosa Elvira Cely QEPD

Imagen del Diario El Espectador
Quisiera narrar una historia de las que suelo escribir en este blog: Posts de sexo, amor, desamor, tusas o incluso contar experiencias personales, pero hoy tengo el alma negra, como creo debemos tenerla todas las mujeres, porque pareciera que ahora ser mujer es sinónimo de miedo y maltrato.

El caso de Rosa Elvira Cely, una mujer brutalmente asesinada, violada y torturada a finales de mayo de 2012 en la ciudad de Bogotá, me ha hecho pensar en esa cantidad de mujeres que se tienen que levantar todos los días pensando en cómo recuperarse de una violación y debo decir que las admiro firmemente, porque en mi caso creo que me dolería el solo hecho de mirarme al espejo.

Y como si la humillación no fuera suficiente, entonces ahora hay de por medio intentos de homicidio, realmente no pretendo entender qué le puede pasar a un animal de estos por la cabeza, pero me es más incomprensible que de la misma justicia colombiana provengan frases como: "Los delincuentes pueden regenerarse, debemos ser más humanistas", este conjunto de palabras si realmente me producen asco, repulsión y una rabia infinita. 

En realidad desde que me enteré del caso de Rosa Elvira Cely, algunas veces camino por las calles en la noche y siento pavor de solo ver que una sombra está reflejándose a mi lado, he dedicado más tiempo a ver los ojos de muchas mujeres que pasan por mi lado y pienso: Por Dios no quiero una humanidad tan cruel y vil, porque para mi esto es peor que haber vivido la época de Sodoma y Gomorra. 

Pero en realidad, lo que más me preocupa es pensar que en la mayoría de casos los animales y monstruos violadores son conocidos, amigos, familiares o incluso esposos o novios.

Otro de los pensamientos que más se ha apoderado de mi mente es: ¿Cuántas veces por nuestro lado ha pasado un asesino de esta categoría y simplemente hemos considerado que es un "compañero" más? Me llena de pavor pensar que cualquier palabra, reacción o actitud puede desencadenar la locura en estos personajes.

¿Pero en qué momento inicia el maltrato? ¿Cuánto hemos perdonado en el pasado para que estemos en esta situación? ¿Podemos evitar tanto dolor?

En primer lugar, debo decir que a veces toleramos lo intolerable y esto nos ha llevado a un camino de infelicidad y tragedia sin retorno. 
Por supuesto, ninguna mujer es culpable de su propio maltrato, porque el único responsable de la violencia es de aquel que la ejecuta, pero reconozcamos que muchas veces hemos disculpado a quienes tienen actos de violencia en contra de nosotras.

En Colombia se conocen casos sobre mujeres que duran años viviendo con ese hombre que llega borracho y las obliga a tener relaciones sexuales, el argumento para seguir al lado de un personaje de estos, es que son las "obligaciones" dentro de una relación satisfacer al hombre, este pensamiento solo nos ha llevado a que todas las mujeres creamos que debemos dar nuestro cuerpo porque es nuestro esposo, novio o amante, aún cuando no queramos. 

El maltrato definitivamente inicia con un grito, NADA justifica un grito, el hombre que es capaz de gritar a la persona que quiere, sea tu amigo, tu novio, esposo, amante, tiene dentro de si la capacidad de irrespetar y la falta de respeto es una de las primeras características de cualquier ataque. 

Como experiencia personal debo decir que jamás he dado con un hombre que me haya puesto la mano encima, creo que si hubiera tenido que vivir una experiencia tan desagradable y dolorosa como esa, alguno de los dos no estaría contando el cuento, porque si algo tengo claro es que MEREZCO respeto.

Pero debo reconocer que hace cierto tiempo di con un personaje bien particular, el cual se le ocurrió la brillante idea de gritarme de la forma más humillante, solo porque lo llamé y el señor estaba dormido, se molestó demasiado porque me atreví a interrumpirle su sueño, solo debo decirles que a la fecha no tengo ningún tipo de relación con él, porque cuando se toleran este tipo de cosas, el resto de maltratos se van dando por añadidura.

Sucede que a las mujeres se nos olvidan las cosas con mucha facilidad y solemos perdonar todo por creer en lo que se nos ha enseñado que debe ser el amor, pero realmente considero que este gran sentimiento que mueve el mundo, se ha confundido con costumbre, soledad y hasta compromiso.

Un grito, una levantada de mano, un empujón, una traición  y cualquier expresión de irrespeto son pruebas fieles e irrefutables de maltrato, sin embargo, la justicia colombiana es lo más parecido a un payaso, porque aquel monstruo atacante de Rosa Elvira Cely, aparentemente ya tenía antecedentes de violencia, violación e intento de homicidio.

Hoy más que nunca, las mujeres debemos unirnos, para poder expresar al unísono que no estamos dispuestas a tolerar ningún maltrato, que no fue solo Rosa Elvira Cely a la que humillaron, violentaron y torturaron, porque todas somos mujeres y como se diría en Twitter :#TodasSomosRosaElviraCely #NiUnaMás

Es hora de parar esta tragedia que no está lejos de nosotros, es el tiempo de pensar que esta mujer luchó por su vida, quizás para darnos un solo mensaje: No permitamos que la injusticia, el silencio y la frialdad se apoderan de esta sociedad. 

Reconozcamos que mientras muchas de nosotras estamos rumbeando, en cine, de compras, durmiendo o gozando de nuestras vidas, pueden existir mujeres que están dando un grito desesperado para ser salvadas de las manos de un monstruo.

Me siento orgullosa de ser mujer, jamás he renegado de mi género, a excepción de ciertas actitudes femeninas que me molestan, como el chismerío y la falta de solidaridad, pero en realidad siempre he admirado esa fuerza de carácter que tenemos para levantarnos a pesar de las circunstancias adversas, pero en una epoca como esta creo que en toda la historia se nos ha maltratado y a pesar de los avances que conocemos a diario, seguimos siendo el sector más vulnerable junto a la población LGBT.


Nota: Me gustaría compartir con ustedes el vídeo de un grupo musical llamado Lu, el cual ya no está en el mercado musical, pero que con una canción 'Una Confusión' narra perfectamente con sus imágenes la historia que se vive hoy en día:




domingo, 27 de mayo de 2012

Relaciones amorosas - matemáticas



Fotografía de
imujer.com
En muchas oportunidades nos jactamos de ser las víctimas en historias sentimentales que empiezan desde el principio mal, creemos que tenemos alma de psiquiatras y siempre estamos totalmente dispuestas a rehabilitar gamín, pareciera que eso nos generara satisfacción.

Esta es como la tragicomedia de la vida de las mujeres, algunas ni se percatan de este tipo de situaciones y otras vivimos intentando escapar de estas prácticas, la razón es muy simple, queremos una relación que si bien jamás será perfecta, esperamos que el hombre que nos acompañe sea digno de acostarse con nosotras cada noche, que cada mañana sepamos que no es perfecto, pero que vivimos en constante crecimiento a su lado.

Pero si empezamos a construir mal, el resultado será nefasto, se trata casi de una operación matemática, porque quizás el orden de los factores no altere el resultado, pero si usted olvida una ley, jamás podrá resolver una ecuación. 

Las mujeres somos expertas en olvidar leyes que son claras desde el inicio de cualquier situación, voy a enumerar algunas de éstas:


  1. Si usted es plato de segunda mesa, recuerde que jamás ocupará el primer lugar y si lo hace, tiene un 99.9% de ser luego la 'cachoneada'.
  2. El hombre que engaña la primera vez, siempre lo vuelve a hacer.
  3. NO cambie a un hombre que vale la pena, por aquel que es la novedad, recuerde que toda escoba nueva siempre barre bien.
  4. Darse cuenta de las intenciones que tienen con usted es más fácil de lo que cree: Mírelo a los ojos y lo sabrá.
  5. Si sabe que se equivocó y perdió a un gran hombre por estar pendiente de la novedad, pida perdón y asuma las consecuencias.
  6. Si permite que la griten y se deja convencer con la frase: Juro que mi intención jamás ha sido lastimarte, créame que le están dando pañitos de agua tibia, pero bien tibia.
  7. Si usted perdona una infidelidad porque cree que a la final usted siempre termina siendo la primera, no llore ni pida comprensión, asuma sus decisiones.
  8. Si cree que lo más importante es el matrimonio a como de lugar, sin pensar en lo que va a construir, pues será mejor que no invierta tanto en su fiesta, más bien vaya pensando en los abogados para su divorcio.
  9. Si cree que un hombre que le miente, pide perdón y asegura sentirse mal con lágrimas de cocodrilo son suficientes razones para volver a su lado, entonces es mejor que se evalúe a sí misma, a lo mejor la que está en el camino equivocado es usted.
  10. Si usted no sabe decir no, aún cuando sabe que el personaje la lastimó, entonces no busque consuelo, simplemente recuerde: "El mono sabe a que palo trepa".
Lo más importante es entender que si queremos vivir algo real, debemos saber que estamos expuestas a cualquier tipo de situaciones tanto agradables como desagradables, pero el respeto  y la dignidad son cosas que no se venden ni se mendigan, tal vez si pensáramos en eso cuando damos con un personaje algo equivocado en sus acciones, entenderíamos que MERECEMOS ser felices y no vivir con alguien que maltrata casi que por convicción, no se trata de querer complacencias inútiles, pero si de hombres que sepan que son muy afortunados al tenernos a su lado.

Entender que a veces dejamos ir a buenos hombres por una novedad que solo cumple aspectos físicos que siempre con el tiempo terminan esfumándose, un buen beso es vital, una caricia, una excelente noche de sexo, pero insistiré que no habrá nada como experimentar la sexualidad en todas sus facetas con ese hombre que nos ha visto en las peores situaciones, formas y sabores, pero que aún dice: Te amo a pesar de ti.

lunes, 7 de mayo de 2012

Puro show de tusa

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He perdido la cuenta de cuántas veces he oído a mis amigas decir: "Veámonos, estoy entusada" y claro, en muchas ocasiones han sido ellas quiénes me han escuchado decir esta frase.


Sin embargo, he comprendido que todas hemos pasado por un personaje que literalmente nos ha curtido para que las siguientes tusas sean llevaderas y hasta imperceptibles, si precisamente me refiero a aquel ex novio, ex mozo o ex amante, que nuestra pareja actual odia con todas las fuerzas de su alma.


Es hora de reconocer que ese ex novio que se vuelve en el innombrable para nuestras amigas, nos ayudó a algo en la vida: A partir de él, las demás tusas son simples resbalones.


Y no significa que a los nuevos personajes no se les quiera, solo que ya se lloró, suplicó, se hizo shows y demás, por ende, se sabe que no volverá a pasar, así que por más que esta vez duela, los recuerdos se convierten en simples experiencias.


Pero lo más importante que debemos agradecer a ese ex novio que sacó lo peor de nosotras, es que nos dejó bien claro que perdonar es una cosa, volver otra y la amabilidad no significa repetir.


Siempre he pensado que las segundas partes son por naturaleza nefastas y el tema del perdón debe ser revaluado en todas sus facetas, lo que si es cierto es que aquellas que nos hemos parado de engaños, maltratos emocionales, etcétera, hemos entendido que una mentira no es tolerable, que no somos videosas y que no hay nada oculto entre cielo y tierra.


Comprendimos principalmente que nada se mendiga, que la frase: "Sin el no puedo vivir" es falsa, que los primeros días duelen, pero el resto ya son simple costumbre, entendimos que la felicidad es inherente a la actitud, pero lo más importante, asimilamos que las tusas son directamente proporcionales al enamoramiento que tengamos del personaje y así como iniciaron, siempre acaban.


A las que tendemos a ser Drama Queen la tusa después del innombrable nos puede durar como máximo dos o tres semanas, el resto es simple corin tellado o en el mejor de los casos, añoranza de lo que creímos era la oportunidad para reivindicarnos con las relaciones.


En mi caso, todos los que han venido luego de mi ex se han tenido que aguantar el mismo discurso: "Buen viento y buena mar, que si por aquel no me morí, no hay posibilidades que me muera por ti" (Algo patético, por cierto)


Así que mis queridas amigas lectoras, no hay tusa eterna, todo pasa; no hay nada peor que el ex que le jodió un poco la vida, el resto son intentos de volver a creer, hasta que de repente llega el que sin ser perfecto se roba nuestra atención.


El próximo tema de este blog será: 'Los Descaches'

sábado, 24 de marzo de 2012

"Vieja que no joda es man"

Esta frase se la he escuchado a varios amigos y antes me daba ira profunda, porque pensaba que no era cierto, me decía a mi misma: "Simplemente analizamos las situaciones desde diferentes perspectivas, o somos muy emocionales, pero de ahí a asegurar que 'jodemos' es mentira".

Hoy en día, después de varios tropiezos, relaciones buenas, malas, pésimas y deficientes, debo darle la razón a todos mis amigos que aseguraban que nosotras las mujeres 'jodemos' y harto, desde la más calmada hasta la más loca.

Sé que muchas mujeres que lean esto, dirán que no es cierto, solo que es aburrido verlos siempre pegados a un televisor, jugando, queriendo siempre escaparse del compromiso, siendo tan básicos para todo y ni para que hablar de sus reacciones típicas cuando están tomando, o ven alguna mujer excesivamente buena.

Pues la verdad, debo decirles mis queridas amigas lectoras que el exceso de emociones que llevamos en nuestro cuerpo nos hace 'joder' porque si, porque no, porque talvez, porque quién sabe y por sospecha.

Este es el panorama: Si ve fútbol, malo. Si se levanta temprano a ver deporte, entiéndase cualquier actividad deportiva, desde golf hasta baloncesto, nos molesta que se despierte a prender el televisor. Si solo quiere estar con nosotros, es muy intenso. Si solo sale con los amigos, es un desconsiderado, y si nos reconoce cuando una vieja le parece buena es un completo insensible, pero si no lo hace es un mentiroso.

Conclusión: Nosotras ni sabemos que queremos, pero esto no sucede porque seamos malas o inmaduras, solo que somos excesivamente emocionales y ellos racionales, eso nos hace ver las cosas desde diferentes puntos de vista.

Soluciones: En mi caso particular, si puedo hallar complicidad, compañía, apoyo en la pareja oficial o no oficial y lo deseo con más intensidad cada vez que lo veo, me doy por bien servida, a la final, tiene derecho a ser como es, y si definitivamente no voy con sus actitudes, pues es simple, digo adiós y se acabó.

Aunque debo reconocer que yo no sufro por el deporte, pues más bien, desecho a aquellos que no les gusta el fútbol o cualquier otro deporte, me dan desconfianza esos personajes y en mi caso, no hay nada mejor que después del sagrado 'mañanero' ver un partido de fútbol en su compañía.

Eso si, debo reconocer que soy celosa a mi forma y tengo que hacer esfuerzos sobrehumanos para que no se me note, la mayoría de veces jamás lo logro, así que para no tener demasiados problemas prefiero pensar en otras cosas, concentrarme en actividades diferentes y si ya es muy crónico la cosa, pues se lo digo y trato de buscarle el lado divertido, insisto casi nunca lo consigo.

Amigas lectoras así que no se trata de no joder, pues JAMÁS lo lograremos, estamos hablando de reconocerlo y ser felices con el hombre dueño de nuestros deseos.

sábado, 17 de marzo de 2012

Tragada del: 'No es mi tipo'

Las mujeres siempre nos hacemos una imagen mental del hombre que nos llamaría la atención, aquel que vemos en la calle y decimos: "Por este si me caso" e inmediatamente pensamos que definitivamente no podríamos estar con un personaje del género masculino que no se asemeje a ese "prototipo".

En mi caso este prototipo es un hombre mono, de ojos claros, alto, acuerpado, más no mastodonte, si tiene un poco de barba, algo desarreglada (pero no que parezca Osama) mucho mejor, y que tuviera más de treinta, era indispensable para mi.


Aunque debo confesar que hay algo que es determinante en este prototipo y es que no tenga 21 años ni por el berraco, pero ese es tema de otro post.

Pero como dice mi mamá: "Entre más alto uno escupe, más rápido le cae", y luego de casi un año de ni siquiera darme la oportunidad de salir con alguien, porque mi ex si que la hizo bien, más prevenida no me pudo dejar, empecé a darme cuenta que me encantaba un personaje que no cumplía ni una sola de las características que yo consideraba eran vitales para que alguien me atrajera, pero sucedió.

Recuerdo que cuando lo conocí pasó desapercibido, era una persona más que conocía en mi vida por cosas del destino, las circunstancias, etcétera, pero de pronto en menos de una semana, empecé a querer saber de su vida, lo veía pasar y había un corrientazo de esos extraños por mi cuerpo cuando sentía que estaba cerca, pero me repetía constantemente que quizás era cuestión del tiempo que pasábamos juntos por pura y física necesidad, qué mentira más grande ¿verdad?

Yo la mujer más fría, la más anti cursi, esa misma que le cuesta decir te quiero porque siente que se le ampolla la garganta, empezó a comprar chocolatinas, detalles, dulces, etcétera para él, sin ningún motivo aparente, lo cómico de este tema es que después de "endulzarlo" me repetía a mi misma: "Eso, siga haciendo la fila de las taradas por él".

Y entre más pasaba el tiempo, eran más los momentos compartidos, me gustaba cada día más, se fue convirtiendo en una especie de enfermedad, a tal punto que ya no era el simple gusto físico, sino empecé a imaginarme cómo sería una noche a su lado, como lo tocaría, como me tocaría, llegué a tal punto que con solo verlo ya quería estar con el personaje en otro lugar y no propiamente rezando el rosario.

Era solo una palabra, la que me cruzaba por la mente cuando lo veía: Sexo. Pero después de una situación algo complicada en mi vida, nuestros lazos se unieron, y del deseo físicamente y puramente sexual, empecé a pensar que definitivamente este personaje merecía lo mejor de este universo y empecé a esmerarme por hacerlo feliz, una sola sonrisa era suficiente para hacerme sentir bien.

Me encantaba su sonrisa, el sonido que emitía cuando soltaba una carcajada, su piel, la forma de sus manos, su típica levantada de ceja cuando estaba molesto, y ni para que hablar de su cuerpo, me fascinaba, aún cuando era lo suficientemente alejado de mi 'prototipo'. 

Entendí que no me importaba, tenerlo un día, perderlo al siguiente, solo era importante aprovechar los instantes a su lado, porque a la final, sentirse protegido, reírse, disfrutar de pequeños momentos, es algo que se valora solo con el paso del tiempo.

Y simplemente hasta hace muy pocos días entendí que si bien su sola cercanía me producía un gusto enteramente sexual, también empecé a entender que verlo feliz era uno de mis objetivos, que estaría dispuesta a seguir haciendo la fila de las taradas. Pero lo más importante era que este personaje hacía todo lo posible para verme bien, no hay mejor sensación que esa. 


Adicionalmente, independiente de que haya una relación o no, pocas tienen la oportunidad de sentirse extremadamente bien con su amigo, confidente y complice. Así que en ese ítem, yo gané, porque la vida me premió, quizás sin merecerlo, al ponerlo en mi camino.

Conclusión: Me tragué del 'No es mi tipo'. 

domingo, 11 de marzo de 2012

Feliz día de la mujer NATALIA PATIÑO


Pensé demasiado en qué escribirte el día de la mujer, no sabía si unas simples palabras plasmadas en una nota serían suficientes para lograr que me escuches desde el cielo, o para recordarle al mundo que no te he olvidado, que te llevo en cada letra de mi nombre. 

Muchos me preguntan porque siendo tan unidas, no volví a ir a tu tumba y estoy segura que la mayoría no lo entienden, y aunque no tendría porque explicarlo, la situación es muy simple,: Para mi no estás en una lápida, para mi no hay nada tuyo ahí, a los ángeles no se les entierra en un cuadro de mármol, los ángeles bailan en el cielo y tú que eres el más hermoso duermes conmigo, te levantas conmigo todos los días, por eso no necesito ir a ningún lugar para verte, porque mis ojos tienen plasmados tu brillo, los tuyos verdes y llenos de esperanza, los míos oscuros y fuertes, éramos la mezcla perfecta.

En todo este proceso, supongo que el tiempo ha hecho lo suyo, ha hecho que la herida no sangre, pero si arda en determinados momentos, a la final ya no puedo llamarte al celular, ya no oigo a nadie que me diga: "Mi Tocaya", ese 'MI' que sonaba tan fuerte, solo con tu voz, ya no salgo a recogerte, dejé de oír: "Marica por favor salgamos, salgamos, salgamos? Ya no hay quien se arrunche en mi pecho con una fragilidad que me hacía volverme más fuerte para protegerte, ya no hay quien le diga a los tipos con los que yo salía: "No pierde ella, pierde usted, dejó ir a un hembronón de vieja" Imaginó cuántas noches desde el cielo quisiste enviarle un poco de maldad a mi ex, imagino tus ojos llenos de rabia. 

Pero no te he perdido, estás ahí en cada flor, en esa paloma que vuelve a volar después de estar enferma, en la lluvia que moja los campos después de temporadas de calor insoportables, estás en cada paso que doy.

Exactamente el 30 de diciembre supé que estabas ahí, cuando en esa sala de reanimación todo apuntaba a que yo me iría a hacerte compañía y aunque no te ví, sé que hiciste presencia, sé que iluminaste las manos de cada doctor, sé que suplicaste en el cielo para que no te hiciera compañía, sé que le rogaste a los ángeles que te acompañan para que no me tocaran y hoy estoy aquí. Definitivamente no hay prueba más grande de nuestra amistad, ese día lo supé.

Imaginé que el día de la mujer hubiéramos celebrado, supusé que estaríamos en cine, tomando algo, bailando o hasta en las "pijamadas" que tanto nos gustaban, estoy totalmente segura que estaríamos juntas, a la final como dice una película: "Nada en la tierra podría separarlos". Aunque quizás algo si nos separó, pero es solo distancia física, porque sé que desde el cielo eres tú, quién está guiando mis pasos.

Mona esto es para ti en el mes de la mujer:

Cuando pedí que me alejarás de lo que no me convenía, lo hiciste, y me recordaste que sufriría igual, pero que finalmente lo entendería.
Cuando quise que me protegieras, me diste el valor para levantarme cada día.
Cuando quise vivir las experiencias que me faltaban, desde el cielo me diste tu fuerza.
Cuando quise recibir inspiración en los momentos más difíciles de mi vida, lograste que tu sonrisa jamás se me borrará.
Cuando quise que la música no perdiera su ritmo sin ti, cerraste mis ojos y pusiste en mi, la canción que más amabas.
Cuando quise ser fuerte para ti, me acariciaste y me recordaste cuánto signifiqué para ti.

MONA FELIZ MES DE LA MUJER....QUE EL CIELO SE ALUMBRE CON TU BELELZA
TE AMO

domingo, 19 de febrero de 2012

Cara oculta y oscura de la salud

Este blog nació con la idea de hablar sobre relaciones, encuentros sexuales casuales, tusas e infidelidades; y debo reconocer que surgió con el propósito de expresar esas emociones, conflictos e incluso fantasmas, que en la vida real no era capaz de enfrentar con mis propias palabras.


Pero hoy quizás haga el primer post sobre algo quizás totalmente diferente, me referiré especialmente acerca de cómo una enfermedad o el paso por un Hospital puede cambiar la perspectiva que se tiene de la vida.


Siempre pensamos que jamás nos va a tocar estar en la cama de un centro médico, consideramos que somos inmunes a cualquier problema de salud que se pueda presentar, y a los pocos que se les pase este tipo de situaciones por la mente, piensan que es algo pasajero y sin importancia.


Pero cuando estos deseos no se cumplen y la salud muestra su peor cara, nos damos cuenta que somos increíblemente vulnerables, en esos instantes, el orgullo, la fuerza o el mal carácter no sirven de nada.


Estar en una sala de reanimación, depender de alguien para realizar las acciones más simples, generan en ti sentimientos que ni siquiera pueden llamarse tristeza, vivir con miedo o tener que pedir ayuda para poder desplazarte a algún sitio, genera ira y una incompresión absoluta de la razón por la que estamos afrontando una prueba de estas.


En esos momentos vemos cómo nuestra vida pasa por nuestra mente en una especie de collage de imágenes y empezamos a pensar cuántas palabras no hemos dicho, cuáles sentimientos no hemos expresado, en el odio que hemos acumulado y en esa cantidad de veces que hemos lamentado lo que no tenemos, sin agradecer lo que poseemos, especialmente aquello que definimos como intangible.


Tener a un médico frente a ti diciéndote que tu vida indiscutiblemente cambiará, que ahora no estarás del todo sola porque existirá una enfermedad que caminará a donde quiera que vayas, y que adicionalmente deberás tomar medicamentos el resto de tu existencia, genera un ti un vacío inmenso y que no es fácil de describir, pero solo tienes dos opciones: Sigues o simplemente te dejas caer.


Y pues fue así cómo decidí continuar mi vida, agradeciendo cada día por permitirme estar en este mundo, tome la decisión de amar más, odiar menos, sonreír, agradecer a quienes me han acompañado en estos años y perdonar a aquellos que pasaron buena parte de su tiempo lastimándome. Tengo cosas más importantes en que pensar, cómo por ejemplo, analizar la forma en la que observaré a la enfermedad que me acompaña.