sábado, 31 de julio de 2010

Encuentros peligrosos

Muchas mujeres mueren de miedo cuando deben enfrentar a los amigos de su pareja, porque ellos suelen ser más importantes que la misma madre, entender lo qué significan los "parceros" para su novio no es tarea fácil, porque para ser honestas nosotras miramos la amistad de forma diferente, y hasta somos algo desleales con las que aseguramos son nuestras más íntimas amigas.

En primer lugar debemos reconocer que el hombre no puede vivir sin sus amigos, son ellos sus cómplices, confidentes, compañeros de trago, rumba y hasta de mujeres, además tienen claro que sus "hermanos del alma" son mucho más importantes que cualquier mujer por buena que sea, concepto que entre el público femenino está muy devaluado, ya que pareciera que cualquier "macho" es más importante que la persona que nos ha acompañado en varias facetas de la vida.

La forma como ellos conciben la amistad está lejos de las envidias y las rivalidades, de hecho, para quienes no lo saben a veces ellos se confabulan entre sí para poner a prueba a la "nueva novia", y comprobar si en verdad es leal o no. Recuerde que si usted decide meterse con el amigo de su novio, la única "zorra" y perdedora va a ser usted, porque ellos sabrán que arriesgarse no valía la pena.

En todo caso, aquí van unos recomendaciones para ese primer encuentro con los "parceros" de su novio:

1. Jamás intenté portarse como un hombre igual a ellos, porque sólo parecerá la marimacha que ni siquiera sabe mantener su feminidad.
2. Si no sabe de fútbol, política y deportes, por el amor de Dios no pretenda saber, porque ellos conocen TODO acerca de estos temas y les enerva que los vean como los bobos que no saben de los temas por los cuales viven.
3. Controle el trago, no querrá verse borracha antes los amigos y más querendona de lo normal.
4. En lo posible si puede lleve a una amiga bonita (no todas valen), con eso mata dos pájaros de un solo tiro, en primer lugar mantendrá entretenidos a los amigos del personaje y además tendrán con quién hablar mientras ellos hacen uso de la palabra.
5. Por último no interrumpa con meloserías a su novio, no hay nada más fastidioso y empalagoso que los amigos querer hablar con el susodicho y usted encima de el cual pegote, créame ese sólo hecho hará que no la quieran mucho.

Si lo piensa bien, no es tan difícil sólo se necesita de mucha inteligencia, carisma y ser algo extrovertida, pero todo con su justa medida. No se trata de ser Margaret Thatcher, ni Lady Gaga, pero tampoco estamos hablando de aparentar ser la Madre Teresa de Calcuta ni mucho menos de la versión mejorada de un hombre en un cuerpo femenino...Conclusión sea usted y eso si piense bien qué va a decir, una sola mala palabra la puede convertir en el denominador común para odiar.

miércoles, 28 de julio de 2010

¿Cómo repartimos amigos y lugares con el ex?


Para muchas mujeres lo más complicado de terminar una relación es encontrarse después al sujeto en sitios públicos, en especial si se tienen amigos en común, porque es como si se tratara de una especie de separación de bienes o personas, las cuales de una u otra forma algunas veces tienen que decidir si apoyar a la mujer o al hombre involucrados en la relación que ha llegado a su fin.

Si el asunto fue de cachos la cosa se complica, en especial para el género femenino, ya que aquello de la solidaridad femenina funciona como un círculo de odios y amores, el cual está basado en odiar por igual y en conjunto al demeritado ex novio, pero amiga bloguera no se engañe que si usted es la amiga entre un grupo grande de hombres, el apoyo puede ser superior que el ofrecido por las mismas mujeres, ya que le puede suceder que si usted fue engañada o maltratada, sus amigos pueden desear "cascar" al abusivo, como en algún tiempo fue mi caso.

En todo caso, como esta entrada se trata de exponer algunas ideas sobre ese encuentro con el susodicho en cuestión después del final de una relación, en especial si se trata de una "terminada" conflictiva, debo decirle que se requiere de una preparación previa a este momento, ya que la sensación experimentada en este caso, es la de quedar suspendido en el tiempo, porque es inevitable ver al sujeto y recordar todos sus errores.

Si el lugar en común que compartían con su ex novio es la oficina, la situación puede complicarse, ya que le guste o no, lo tendrá que ver, a menos que usted decida renunciar a su trabajo, lo cual no es muy profesional, aunque a veces es lo más sano, si esta es su situación, en lo posible evite malas miradas, o generar ambientes incómodos entre los mismos compañeros de trabajo, ya que una cosa es lo que el sujeto le hizo a usted y otra la amistad que sus colegas tengan con el desgraciado, usted no debe interferir. Tres pasos básicos para pasar esta prueba: Salude cordialmente, hable lo necesario y no comente con nadie lo sucedido.

Si el escenario es la universidad, aunque no lo crea la situación se complica, ya que este es el lugar predilecto para coincidir en sitios comunes que antes como pareja se frecuentaban, como bares, pasillos, facultades, centro de fotocopias etc, en ese caso si alcanza a divisarlo en el horizonte, evite acercarse, créame a veces es más sencillo evitar que tener que ver los ojos del motivo de su desgracia.

No se trata de esconderse, estamos hablando de preservación de la especie, ahora que si el encuentro es inevitable haga de cuenta que nunca se conocieron, pero sin miradas que la delaten, si el final de la relación no fue tan conflictiva un pequeño saludo o al menos unas cejas levantadas en reemplazo de un "hola" son suficientes para simular que la prueba se superó.

Ahora si el ex novio es vecino suyo, tiene más ventajas que dificultades, ya que generalmente usted habrá de recordar los horarios del sujeto, así que en lo posible podrá evitar encontrárselo, además mal o bien ese también es su terreno, motivo por el cual no se sentirá una extraña, además puede aprovechar este lugar para demostrar que usted ya superó la prueba o al menos simularlo.

Independientemente de los escenarios, los encuentros con el ex proveniente de una relación conflictiva, jamás serán fáciles pero créame amiga bloguera todo se trata de un poco de madurez, dignidad y seriedad, porque entre más usted se amargue o demuestre que le afecta encontrárselo, el sujeto sentirá más poder y usted siempre será la "pobrecita" que nunca pudo superarlo.

domingo, 25 de julio de 2010

Campaña para pensar con la de arriba

La echada de perros masculina puede variar dependiendo del personaje y del contexto, pero definitivamente hay frases, acciones corporales e incluso miradas que alejan a cualquier mujer de un hombre por más, sin importar si el susodicho está bueno o no, así que esta vez mis amados hombres este post es dedicado a ustedes, para que cambien la técnica y de paso nos dejen vivir un poco más tranquilas en la primera etapa de "echada de perros".

En primer lugar, por la preservación del género, no pregunten: "Por qué está sola una niña tan linda? entiendan que a veces nos gusta ese estado ideal dónde no tenemos a un personaje preguntando todo de nosotras, aunque eso no significa que no tengamos un "arrocito en bajo" que cumpla otra serie de responsabilidades, en especial, sexuales y física, difícilmente alguna les contestará: "No ha llegado el indicado, o es que estoy esperando un príncipe azul que me rescate" Muchachos en serio creen que alguna mujer les dirá: "Estaba esperándote a ti", por favor, créanme eso no va a llegar, así que no lo vuelvan a preguntar NUNCA.

Confieso que quienes me han abordado con esa pregunta, no han salido muy bien librados, y es que de sólo acordarme se me revuelve el estómago, pero confío plenamente en la inteligencia sublime de mis amados hombres y sé que tienen mejores cosas que decir.

Dárselas de Adonis o de la versión criolla de José Gaviria, no les resultara del todo bien, porque en primer lugar los hombres que asumen esta actitud están bien lejos de parecerse a estos ejemplos perfectos de "hembros" y además sólo inspiran lástima y entiéndase esta palabra como aquella en la que todas las mujeres nos unimos y decimos: "Ay no que perdedor qué pesar, alguien debería darle una manito o más bien una cachetada".

Si deciden acudir a sus ínfulas de intelectual, pero con el atenuante de creerlo a uno la más imbécil de todas, que no conoce siquiera algo de la historia de este país, no nos van a generar lástima sino rabia e indignación, y en mi caso particular cuando alguno en un bar intentó dárselas de Emmanuel Kant en versión colombiana y bien barata se llevo una sorpresa al darse cuenta que aunque estuviera bailando y tomando algunos tragos sabía de historia, filosofía y economía.

Finalmente mis amados hombres Blogueros, no hay nada como la originalidad, la conversación inteligente más no mamerta en medio de unos buenos tragos y en especial hay algo que les garantiza al menos una buena primera cita: Piensen un poco con la cabeza de arriba y no la de abajo, o por lo menos antes de salir con cualquier comentario de doble sentido, tanteen el terreno, pues no todas son Open Mind.

jueves, 22 de julio de 2010

El infierno de las primeras citas


¿Cuántas primeras citas hemos tenido que resultan ser patéticas, tediosas y fastidiosas? Pues bien, deberíamos poder dar una especie de salto cuántico, y ascender casi que inmediatamente a las segundas y terceras citas, donde se supone ya se han hablado de ciertos temas y hay al menos un 15% de confianza apta para el inicio de cualquier relación.

Desde planear el lugar hasta el plan que se quiere tener en la primera cita, se hace algo insoportable, y si es una cita a ciegas, la cosa se pone peor, pues ni siquiera se puede pensar en un tema agradable para hablar, porque amigas créanme las fotos de las populares redes sociales pueden engañar, y seamos honestas nos fijamos en detalles tan superficiales como, la forma en que toma una bebida, cómo se sienta o la tonalidad que usa al hablar, debo afirmar que no puedo con un hombre de manos feas, que se coma las uñas y ni hablar del desagrado que me genera unos zapatos sucios.

En todo caso, si esto pensamos nosotras, sé que ellos no son la excepción, pues estoy casi segura que representantes de ambos géneros no somos nada sinceros en aquel primer encuentro, y la verdad es que imagino lo aburrido que puede ser dar con una mujer que viva en dieta o que coma mucho, que sea callada o que hable mucho, que no tome o que por lo contrario tome demasiado, y ni mencionar si nunca ha ido a un restaurante de etiqueta, porque en ese caso, el infierno se hace infinito.

Definitivamente las preguntas que son incómodas y aburridoras, son aquellas que hacen referencia al pasado sexual y sentimental, carácter, estudios y demás, los errores en una primera cita están a la orden del día, así que amiga Blogguera, aquí le relaciono algunas posibles equivocaciones para que al menos nos vuelvan a llamar, bueno si eso es lo que queremos.

* Nunca hable de su ex novio o ex amante, pase el tema, porque donde se note algún recuerdo de cariño, estamos en serios problemas.

*Trate en lo posible, si se puede de ser usted misma y no mienta sobre sus ocupaciones, recuerde primero cae un mentiroso que un cojo.

*No esté tan pegada de su móvil, Blackberry, Iphone o cualquier aparato que se le parezca, no es tan cómodo estar hablando y recibir sólo monosílabos a cambio.

*No se las pique de vegetariana o de carnívora en exceso, a los hombres no les gusta ni muy cuidada a la hora de comer o demasiado cerda al momento de llevarse algo a la boca.

Y como la pregunta eterna es: ¿Me voy a la cama en la primera cita? pues, eso es relativo, depende del sujeto, de usted y de las circunstancias, es decir, si usted es demasiado "pura" para hacerlo y va a estar diciéndole al susodicho ¿qué vas a pensar de mi?, no lo haga porque créame ni siendo el mejor polvo, el tipo la volverá a buscar, pero si usted es una mujer que no vive de prejuicios y aboga por el placer, ni lo dude, aunque sea consciente que la llamada del segundo día puede o no puede llegar.

Disfrute, viva y eso si evite hacer de su primera cita un infierno y obvio antes de decir si analice bien al sujeto, un sólo detalle basta para saber con qué espécimen se va a encontrar.

miércoles, 21 de julio de 2010

Del porque no soy religiosa, pecadora a mucha honra

Desde tiempos remotos la religión ha causado una serie de interrogantes interminables y en ocasiones produce lo mismo que la política: separación, discusiones, rechazos y radicalismos. Estos sistemas religiosos sólo dejan en el universo un egocentrismo por mostrar cuál es mejor o peor, y alienta ese deseo humano de evangelizar a todos aquellos que "pierdan" el camino.

Nunca antes he estado tan de acuerdo con la canción de Ricardo Arjona, "Jesús es verbo no sustantivo", no se trata de leer la Biblia, el evangelio, el antiguo o nuevo testamento, se trata de actuar, vivir bien con usted mismo y por lo menos reconocer lo que hay en su interior y ya.

Jamás he entendido por qué se asegura que Dios sólo nos escuchara si vamos a las iglesias, ¿no qué es tan poderoso que en cualquier lado nos puede escuchar?, además no sé qué efecto tienen tantas prohibiciones, ¿en qué se supone debemos convertirnos? en una especie de ángeles, que salimos de la supuesta casa de Dios y nos olvidamos de su "santa" verdad.

En primer lugar, debemos reconocer que muchas veces no somos verdaderos creyentes, sino que se sigue una tradición familiar y no una convicción, e insisto una cosa es que usted crea en la Biblia, apóstoles, pastores y demás, y otra muy distinta que cualquier persona que usted encuentre en la calle tenga que ser salvada, hay unos que no queremos salvarnos, que amamos vivir como lo hacemos.

El cuento del pecado es el más cómico para mi, que alguien me demuestre que todos los apóstoles vivieron con Jesús, y que de paso me prueben que todo lo dicho por Jesús es totalmente fidedigno, porque si la supuesta prueba es la fe, gracias, paso. Si se me juzga por vivir de acuerdo a mis convicciones y al placer con el cual quiero vivir y tengo derecho, pues entonces abiertamente digo si soy PECADORA.

Y si hablamos de la confesión, es lo más patético de la sociedad religiosa, porque no veo la razón por la cual tengo que pedirle perdón por mis actos a un cura, que ni sé si es más "pecador" que yo, creo que la única diferencia entre el y yo es una sotana que particularmente me parece inmunda. Ahora lo del diezmo, si me parece que es la forma más fácil de enriquecer a muchos, porque ese cuento de que "es para lo pobres", me parece increíblemente ingenuo, o basta ver qué tan bien viven los religiosos, curas, pastores, sacerdotes etc.

"La religión es el opio del pueblo" no hay frase más cierta que esa, cada vez surgen más religiones, en vez de trabajar por un real conocimiento del ser, sin intermediarios innecesarios, más bien deberían pensar en cómo hacer que los niños entiendan cómo funciona el mundo y no enseñarles que en una iglesia hallan sus respuestas. Además que ironía pensar que el mundo recuerda los crímenes más atroces en nombre de Dios, a través de las ya muy conocidas cruzadas.

Por ende, de lo que estoy segura es que si llego a tener hijos los dejaré que decidan cómo quieren vivir y en quién quieren creer, al menos si hay un bautizo les preguntaré, y si son ateos los abrazaré por estar más cerca de ellos mismos.

Ricardo Arjona tiene toda la razón con un aparte de su canción: "La religión no es más que un método, con el título prohibido pensar que ya todo está escrito, en este mundo hay más religiones que niños felices".

lunes, 19 de julio de 2010

No es cuestión de tamaño


La realidad es que muchos hombres viven traumatizados de pensar en si el tamaño de su pene es el ideal para generar satisfacción, o si por lo contrario es demasiado pequeño, motivo por el cual, las mujeres no vamos a sentir absolutamente nada, o incluso imaginan cómo nos burlaremos de su órgano genital, y en el peor de los casos recrean toda una vivencia de la forma en que fingiremos el orgasmo.

Reconozco que muchas mujeres han colaborado para que este temor se haga realidad, con comentarios denigrantes como: "Si lo tiene pequeño ni me tomo el trabajo de nada" "mejor con un vibrador" o "con esa cosita pretende que hagamos algo", y la realidad mis amados hombres, es que ese refrán de: "Ni mucho que queme el santo, ni poco que lo alumbre", aplica perfecto para este caso.

En realidad no se trata de uno muy grande o uno muy chiquito, el epicentro de esta discusión debería estar basado en lo qué se haga con lo qué se tenga, en particular, creo firmemente que no es cuestión de tamaño, ya que no sacamos absolutamente nada con un pene impresionantemente grande, con movimientos burdos y bruscos, porque en ese caso, en vez de ser un momento excitante y agradable, se vuelve en algo fastidioso y hasta doloroso.

Pero si el caso es del pene demasiado pequeño y con movimientos ausentes de coordinación, pues la situación se vuelve algo tediosa y patética, por ende, todo se trata de hallar un punto neutro y de otorgar valores agregados, si es que la naturaleza no los dotó en gran medida. Para ser más específicos, el hombre que sin duda tendrá éxito en el aspecto sexual, será aquel que sin importar su tamaño, se mueve y nos consiente (sexualmente) de tal forma, que puede hacernos llegar más de una vez y que nos deja siempre con más ganas de volver a estar con el.

Por ende, mis queridos hombres no se atormenten por el tamaño, ocúpense más bien de lo qué van a hacer con el órgano que tienen, cómo lograrán que nosotras pidamos más y en una sola noche, ya que si el caso es ausencia de creatividad, entonces si afánense, porque a las mujeres nos encanta la creatividad en la cama.

Amigo Blogguero que me lee, no se deje atormentar por el tamaño, que créame no es importante, así que deje de medírselo y pensar que si no le mide más de 15 cm, está en problemas, piense más bien en lo qué piensa hacer con lo que el universo le otorgó, además recuerde que las manos y dedos se hicieron también para colaborar en las artes sexuales. Y no olvide que para las mujeres es más relevante el pre-calentamiento, que la misma penetración, y esto ya está más que comprobado.

Amiga Blogguera, cuide un poco los comentarios sobre el tamaño del pene de los caballeros, porque lo único que está generando es una cadena de traumas que sólo nos perjudica, con razón el hombre ahora es menos creativo en la cama, por ende las damnificadas sólo somos nosotras, de seguir así fingiremos más de lo que gozaremos.

sábado, 17 de julio de 2010

Si yo fuera un hombre "cabrío"

Escuchando la canción de If I Were a Boy de Beyonce, reflexioné en lo que haríamos las mujeres si por un segundo, tuviéramos la oportunidad de estar en los zapatos de un hombre, en primer lugar quiero decir abiertamente que a mi me encantaría, quizás sea porque dentro de mi reposa un hombre interno que le encanta tener cuerpo de mujer, es decir, si de definirme se trata, tengo un 50% de alma femenina, pero el 50% restante tiene emociones muy masculinas, pero tranquilos sigo siendo demasiado mujer.

En todo caso, para seguir con nuestra suposición debemos tener en cuenta el tipo de mujer que representamos en la sociedad, porque si afirmamos que no todos los hombres son iguales, pues de la misma forma, las mujeres tampoco lo somos.

Veamos, Si usted amiga Blogguera es la mujer "rosa" que adora le abran la puerta del carro, le den la mano al bajarse del auto, le lleguen siempre con chocolates, rosas, esquelas y demás detalles que "enamoran", pues es obvio que si usted fuera hombre, jamás sería "infiel", viviría por y para su pareja, casi que le pondría una alfombra mágica para que su amor no tuviera ni que cruzar las calles, en ese caso, debo decirle con el mayor respeto que usted no busca un hombre en todo el sentido de la palabra, usted lo que quiere es casi un esclavo que esté a su disposición, yo me quedo con el "macho" que me deja salir del carro por mi misma, ese que en vez de una rosa me ofrece una gran noche de sexo.

Ahora que si usted Amiga Blogguera es la mujer que ama al macho cabrío, a la que le molesta que la presenten en su casa como la novia, que le aterra el compromiso, que prefiere una noche a solas a compartir con los amigos del susodicho, si se inclina más por el plan arrunchis que por la rumba, debo decirle que usted quiere un hombre como la mayoría, claro está que no lo va a encontrar en algún bar, ese llega sólo con el tiempo y en escenarios que usted ni imaginaría.

Amiga Blogguera si lo que usted busca es una mezcla, de 70% macho cabrío y 30% ternura, debo decirle que estamos casi "jodidas" porque como seres humanos que somos, no hallamos este tipo de equilibrios, pero como se trata de no perder la esperanza, entonces debo decirle que no se conforme, porque siempre estos escasos personajes aparecen, lo malo, es que lo hacen muy de cuando en vez, ahora que si se trata de elegir, la verdad me quedo con el macho cabrío.

La razón específica para preferir al "macho cabrío", es porque adoro al hombre que me dice cuánto me desea y cómo quiere hacerme el amor, no al que jura amor eterno, regala rosas y chocolates para sólo tener una noche de sexo más y después salir volando, por eso amigo hombre blogguero que me lee, adoro al macho que sabe de sus necesidades, de las mías y halla el conjunto perfecto entre su sexualidad y la mía, de ese sí que me enamoro.

viernes, 16 de julio de 2010

Entre los límites y el amor

Las emociones son algo indescriptibles, a veces hasta inimaginables, esto lo sabemos a la perfección las mujeres, sin embargo pareciera que se nos olvida que éstas se pueden manejar, tan sólo si lo hacemos a tiempo, si medimos que amar no significa perder la razón. Como diría alguna vez el gran autor Walter Riso, en su libro "Los Límites del Amor": "Hasta dónde amarte sin renunciar a lo que soy".

Las mujeres a veces olvidamos que amar no significa perderse en un sentimiento del cual no hay retorno, para amar se necesita mirar en la misma dirección sin que eso signifique perder el norte de los propios objetivos e ideales, es quizás en ese punto donde entiendo a los hombres cuando dicen que el espacio es vital e inviolable, palabras que para algunas significan ausencia de cariño o excesiva despreocupación.

Amiga Blogguera, quiero decirle que a veces el hombre que nos ama en la distancia, aún por encima de nuestros defectos y lejos de la idealización, es sin duda, el que más nos hará feliz, porque no quiere que le entreguemos nuestra vida, sino que la compartamos a su lado. Si este es su caso, valórelo y cuídelo, porque le aseguro que en el mundo hay muchas mujeres mejores y peores que usted.

Mi mamá suele decir que las relaciones son como la física, si usted agarra dos superficies y las roza de tal forma, lo más factible es que terminen desgastándose mutuamente, y con el paso del tiempo entendí que tenía toda la razón, comprendí que en la distancia hallamos la razón perfecta para que nos extrañen y para aprender a extrañar, quizás empecé a pensar que hasta el hecho de dormir siempre con la misma persona, genera costumbre, y eso constituye el primer veneno para una relación de años.

Todo en la vida tiene límites y las relaciones si que los tienen, sólo que confundimos el amor con el sufrimiento, el enamoramiento con la obsesión y la ausencia con el olvido, considero que las mujeres necesitamos re aprender a amar, entender que para formar una vida al lado de alguien se requiere más que el amor, se necesita de comprensión, entendimiento e independencia.

Amiga Blogguera creo particularmente que si aprendemos a amar como lo hacen algunos hombres de forma racional y tranquila, dejaríamos de sufrir tanto y de paso, ya no diríamos la frase cliché: "Todos los hombres son iguales, no sienten nada, son de lo peorcito".

jueves, 15 de julio de 2010

Amar a dos si se puede...pero qué infierno!


Cuando empezamos una relación estable con alguien, muchas veces lo único que queremos es encontrar estabilidad, compartir momentos familiares y personales, que nos alejen de la soltería y nos ubiquen en el selecto círculo de las personas con pareja, y socialmente mejor aceptadas, pero en casos más particulares y específicos, como es mi caso, lo que buscamos es sentar cabeza y coger juicio.

Sin embargo, no siempre se logra, porque inexplicablemente cuando estamos en plan serio con alguien, aparecen personajes más apuestos, más caballeros, más detallistas, en fin, es como si el destino se propusiera hacernos replantear la relación que tenemos o nos pusiera una prueba de fidelidad, que generalmente siempre se pierde.

Pero el asunto se complica, si se trata del resurgimiento de algún ex, porque eso parece una enfermedad incurable, una carga que ni con el tiempo se deja de llevar, y es que pareciera que todos los ex novios o ex amantes se proponen reaparecer en el momento en que uno está mejor con su "pareja" y ahí empieza el calvario.

Un estudio inglés que vi publicado en el Diario El Tiempo, me hizo plantearme el siguiente interrogante: ¿Podemos amar a dos personas?, no es fácil de responder, y no es mi interés hacerlo, pero si exponer una serie de situaciones que de no ser bien manejadas nos pueden poner entre la espada y la pared. En primer lugar, debemos tener presente que si empezamos una relación pensando en alguien más, es mejor dar media vuelta, porque reconozcamos que las mujeres no somos las más expertas en sacarnos un clavo con otro.

Otro de los casos más comunes es que nos acostumbramos y aprendemos a querer los defectos de nuestra pareja, siempre y cuando no aparezca un susodicho con todas las cualidades que precisamente añoramos tuviera el novio actual, pero como eso no se da, empezamos a vivir una historia casi de corin tellado, donde sentimos que amamos al amante y al oficial, y mujeres siendo sinceras a veces llegamos a apegarnos más al "mozo" que al novio.

Ahora si hablamos de matrimonio, es complicado entender cómo estando casadas, y totalmente "enamoradas", todavía sentimos miles de mariposas en el estómago, por ese personaje del pasado, o aquel susodicho que conocimos y literal "nos dejo como estúpidas", sin tener la capacidad de medir las consecuencias de dar un paso más.

Soluciones al decir verdad no hay muchas, no estamos exentas a conocer "el amor perfecto" después de tener un anillo en la mano, y mucho menos de amar a dos personas a la vez, la explicación es sencilla: Del oficial amamos su estabilidad, el camino que hemos recorrido a su lado y sus defectos, del otro adoramos cómo nos trata y la novedad de sentirnos vivas con otro tipo de experiencias (no solo sexuales), pero es bueno tener presente que no siempre el NOVIO es el amor de la vida, todo puede cambiar.

El infierno se puede manejar, sólo si se tiene en cuenta que a veces los sentimientos le ganan a la razón, y cuando ésta se pierde, todo lo construido o lo que suponemos significa estabilidad, se puede ir al abismo en un abrir y cerrar de ojos, pero también es necesario ser conscientes que a veces asumir riesgos nos lleva a otros escenarios positivos.

Amiga Blogguera, si por lo contrario, usted siente que no puede dejar a la persona con la que está, pero sabe que ama a su amante o al reflejo de su pasado, apréndalo a manejar porque cuando estamos enamoradas JAMÁS sabemos mentir.

martes, 13 de julio de 2010

Adictas al dolor


La vida de una mujer es complicada por naturaleza, desde el momento en que nacemos, pareciera que la misma evolución del universo se propusiera activar el umbral del dolor femenino al 100%. Una de las primeras dolencias, que enfrentamos, es la apertura del huequito en las orejas, todo por vernos brillantes y lindas, lo más patético es que nuestros padres dicen, mientras uno llora: "Ay se va a ver divina con sus areticos".

La niñez puede ser una de las edades más dolorosas para la mujer, pues debemos vernos perfectas siempre y en cualquier escenario, no falta la tía, mamá o abuela que aún cuando seamos de cabello liso, insisten que nos veríamos hermosas con unos buenos rizos, que jamás duran todo el día y lo único que generan es un impresionante dolor de cabeza, y si por lo contrario, se tienen unos hermosos rizos hacen lo imposible para nos veamos totalmente lisas, por ende, es como si de pequeñas nos formaran con la concepción de que si tienes algo debes desear lo inmediatamente opuesto.

Por supuesto, eso sin contar que siempre los regalos son muñecas que lloran, planchas, ollas, o lo que en mi caso particular, era lo más traumático: Bolsos, prendas y hasta billeteras rosadas de Hello Kitty, ¿acaso no se daban cuenta que esa gata era anti estética, deforme y lo más parecido a un alienígena felino? ahora me pregunto si nunca se les ocurrió que algunas mujeres somos felices jugando carros, armando rompecabezas o con un balón de fútbol.

Y en la adolescencia la cosa se complica aún más, en especial cuando llega el momento de "desarrollarse", si ese molesto momento donde se supone que dejamos de ser niñas, para empezar a ser mujeres de verdad, o eso es lo que se cree, cuando en realidad no hay momento más frustrante que ese. En primer lugar, debemos empezar a pensar en las molestas, fastidiosas e incómodas toallas higiénicas, luego lidiamos con las molestias físicas, que son bastantes, van desde un dolor en el abdomen bajo, molestia en la espalda, frío interno y hasta vomito, eso sin contar que algunas veces queremos reír, llorar, pelear, odiar y gritar, todo en un sólo segundo.

Y si hablamos del aspecto estético, eso si que es una total adicción al dolor, porque durante esos cinco días que dura el período menstrual, pensamos todo el tiempo, si nos vemos bien, si no hemos tenido un "accidente", hasta llegamos a pensar en qué tipo de panty debemos usar en esos días, además estamos hipersensibles, estado que no es tan fácil de entender porque en verdad todo nos molesta y fastidia en exceso.

En conclusión, nacemos y nos empiezan a preparar para el dolor, con tal de vernos hermosas, con los populares cólicos es como si nos alistaran para el dolor del parto y se inventan los objetos más dolorosos para sobrellevar las necesidades femeninas, y aún nos preguntan ¿por qué somos masoquistas? la respuesta es simple, nos enseñan a amar el dolor desde que llegamos al mundo.

domingo, 11 de julio de 2010

¿Todo para qué nos desvistan?



No nos engañemos, generalmente vamos a un gimnasio, SPA y salón de belleza, para vernos más lindas, agradables y deseables para el sexo opuesto y para nuestras amigas que cada vez exigen más, de paso también buscamos aportar a la moda reinante en el mundo, además es algo incómodo y hasta desagradable ver que un pantalón no nos horma bien o que nos dicen en la calle "adiós gordita".

Ahora no caigamos en extremos también en parte, aunque sea en un porcentaje no tan alto, lo hacemos porque queremos que nos miren, por Dios ¿para qué nos engañamos? nos encanta sentirnos admiradas, lo cómico es que como aquí en Colombia no tenemos obreros o albañiles apuestos (hembros, papasitos) como los gringos, entonces nos sentimos ofendidas y hasta ultrajadas, en todo caso, nos gusta que nos piropeen y si es el tipo que nos llamó la atención mucho mejor.

La pregunta que deberíamos hacernos es ¿si tanto esfuerzo, dedicación y sacrificio valen la pena? es decir, queremos un abdomen plano, sin grasa, marcado si es mejor, unas piernas perfectas, un bronceado espectacular, ropa de última moda, peinados y maquillajes perfectos, ¿todo para una sola noche?, con el fin que ellos nos desvistan, nos quiten el maquillaje a punta de babas y nos despeinen peor que si hubiéramos pasado debajo de un ventilador a su más alta velocidad.

Es cierto, que uno debe ayudarle al destino a no estar tan "veraneadas" pero pues también démosle prioridad al sujeto, es decir aunque suene bien feo califiquémoslo, si el tipo es el candidato principal e irremplazable para un buen polvo e irrepetible, entonces vale la pena al menos estar algo armoniosas, y eso si, hagamos que valga la despeinada, ahora que si por cosas de la vida fue sólo el de la noche y surgió producto de la borrachera o de las ganas, pues la verdad no le demos tanta importancia, a la final de ahí no va a pasar, y en este caso, el susodicho tampoco es que esté en condiciones de exigir mucho.

Ahora, que si se trata del candidato a novio y en algunos casos a marido, entonces si cuídese el triple en dieta, gimnasio, ropa y demás, pues como esos no es que abunden muchos, es necesario que se sientan bien atendidos en casa, para que en lo "posible" no se vayan a la frontera a buscar otro tipo de "mercancía"; pero si por lo contrario es el ocasional, esfuércese mucho más que con el oficial porque a ese si sólo le llama la atención su cuerpo y no lo que lleva adentro, así que si tanto le gusta, manténgalo a su lado el tiempo que pueda, eso si sabiendo que es por lo de afuera no por su gran interior.

¿Vale la pena cuidarse y cohibirse tanto para el sexo opuesto? la respuesta es si, a la hora de la verdad, no es agradable que no lo miren y no lo deseen, la diferencia está en la fortaleza e intensidad de ese cuidado, porque también debe ser una mamera para los hombres salir con una vieja que no coma hamburguesas, perros calientes, harinitas etc. y solo consuma ensaladitas, pues podrían pensar que están con la reencarnación de cualquier conejo comiendo zanahoria y lechuga. Así que viva, goce y coma, pero eso si no caiga en el extremo de parecer una carilavada, sin gusto ni clase.

Quizás ahora entiendo porque un personaje de mi vida personal, me decía "no te engañes tú no estás linda, estás buena!"

sábado, 10 de julio de 2010

Complejo del Pato Donald y de Olafo


Yo la verdad no sé si tengo muchos demonios o fantasmas en el interior o qué, o si esto pasa le pasa a más gente de la que yo creo, lo que si sé es que mis mañanas son terribles, fatales y quizás mi único consuelo sea ver al Pato Donald o a Olafo, a quienes también les sucede lo mismo, o al menos eso me aconseja un amigo.

En todo caso, cuando he tenido relaciones duraderas u ocasionales que amanecen conmigo, siempre los conflictos empiezan cuando llega la luz del día, como si se tratara de un vampiro que con el sol siente como todos los demonios salen a flote, o que simplemente todo le molesta hasta el simple hecho de abrir los ojos, quizás esa sea la razón principal por la que prefiero no amanecer con nadie, trasnochar quizás si.

Desde hace un tiempo, entiendo a los hombres que se levantan y lo que menos quieren es abrazos, melosería o explicar por qué amanecen con una cara distinta a la que se acostaron, porque así son todas mis mañanas, detesto rendir cuentas, odio explicar de dónde surgen todos mis demonios y fantasmas, y me enerva de sobremanera que me pidan ternura que no me fluye ni en mis estados nocturnos.

Querida amiga Blogguera si usted sufre de este complejo de Pato Donald y Olafo como yo, respire profundo, trate en lo posible de no desquitarse con nadie, pero eso si no aparente estar de buen genio, créame es un error garrafal, y tranquila a eso de las 9:00 am pasa la ira inexplicable.

Mi amado hombre Blogguero si usted sufre de lo mismo que yo, hágale entender a su pareja sea ocasional o no, que no tiene nada que ver con ella, que es una costumbre matutina, y qué no pregunte tanto, es decir, que "no joda", pero si usted está con una mujer que sufre de este complejo, relájese y por favor no pregunte tanto que en pocas horas el geniecito se pasa.

Y a mis queridas mujeres si están con un hombre que se levanta y no saluda, mira siempre mal, no quiere desayunar, ni cariñitos...Por el amor de Dios no pregunte, no diga nada, haga sus cosas normales que le aseguro todo va a volver a la normalidad, y no le de por acciones tiernitas, porque créame estaría a punto de una guerra mundial.

jueves, 8 de julio de 2010

Amiguitos con derecho


Amigos con derechos, ¿quién se habrá inventado esa palabra?, en verdad no lo sé, aunque yo aplaudo su invento, porque con la implementación de estos vocablos se eliminaron otros, lo suficientemente grotescos, como mozo, machuque y demás. Claro que la pregunta real debería ser ¿Mujeres, estamos preparadas para asumir una relación de estas?

La respuesta no pretendo darla yo, ni que fuera la diosa sabelotodo, es más quiero contarles con este post, que en la próxima entrada tendrán una encuesta de algunas mujeres opinando sobre este tema, para que saquen sus conclusiones, por ahora sólo quiero exponerles una serie de beneficios y perjuicios a los que se expone cada mujer al aceptar una relación de este tipo, además de la tipología de amigos con derechos con los que uno se puede encontrar, y por supuesto, qué preparación hay que tener para asumir una relación de estas.

Beneficios:

1. Libertad total: No hay reclamos, exigencias, nada de nada.
2. Confianza absoluta: No hay secretos, a la final son amigos no?
3. Sexo sin restricciones: No hay pudor, no hay imagen que guardar....Es el amigo, sabe como somos.
4. Cero celos (a veces): "Usted la pasa bien, yo también, pero sin escenas"

Perjuicios:

1. Cero nexos amorosos: No hay amor, sólo sexo.
2. Cero compromisos: No hay derecho a reclamos.
3. Exceso de conocimiento: Es tu amigo, te conoce, sabe tu pasado por ende jode.
4. Se puede perder el amigo: Las mujeres siempre que metemos sábanas enredamos el corazón.

Tipologías de "amigos con derecho":

1. El netamente sexual: Satisface sus deseos nada más, no es de su interés si la mujer disfruta o no.
2. El amigo: La vieja le debe mover demasiado el piso y otras cosas, para mezclar amistad y placer.
3. El Jhonny Bravo: Cree que después de estar con ellos, aunque tengamos novio, siempre estaremos en su cama.
4. El machista: Pierde la concepción de amistad y empieza a sentirnos de su propiedad.
5. El encacorrado: Es el más escaso, pero termina enamorándose de su polvo.

En general, la "preparación" para asumir una relación de este tipo es sencilla, pero compleja a la vez: Tener claro que del "amigo con derechos" a novio jamás se pasa, que es NETAMENTE cama, no hay nada más, que en las rumbas son amigos nada más, no hay presentaciones de ningún tipo, NO HAY SENTIMIENTOS DE POR MEDIO, sólo ganas.

Amiga Bloguera así que si usted puede asumir relaciones sin compromisos y mezclar amistad con placer, sin ENAMORARSE acepte a un "amigo con derechos" sin restricción, sino mejor de media vuelta porque o sino por enésima vez la jodida va a ser usted.

miércoles, 7 de julio de 2010

Yo estuve con un Bi (segunda parte)

Aún con ese frío en el interior de mi cuerpo, le pedí que me explicara cómo una mujer heterosexual decide estar con un bisexual a lo que me responde: "Para mi lo importante era la persona que había dentro no su sexualidad" increíble yo hasta ahora estaba digiriendo cada respuesta, sin embargo pensé que era verdad, luego no es cierto que un bisexual siente atracción por los dos sexos, y eso no quiere decir que esté confundido. Sin embargo, no entendía si esto era así cómo el personaje se decidió por un hombre.

A lo que ella me explicó: "Mire, en su caso creo que pasaba por una etapa de transición, yo fui simplemente el detonante de su realidad, gracias a mi descubrió que su futuro era al lado de un hombre", por Dios si antes me sentía perdida ahora si al ver el gran amor de esta mujer, quise que la tierra me tragara, acaso era posible que una mujer amara de esta forma, y me pregunté: "¿Luego este sujeto no vio esto?

No me aguanté y le digo: "Pero luego no se da cuenta que su feminidad fue burlada, o sea la cambiaron por un hombre?" a lo que responde: "No se da cuenta usted que la feminidad es algo que se lleva dentro, nadie se lo quita, y nadie cambia a nadie, fui yo la que jamás quise ver que el final era peor que el comienzo". Todo me quedo muy claro ser mujer va más allá de unos tacones, este personaje me demostró que la mujer cuando ama lo hace por encima de las etiquetas sociales.

Le pregunté si iban a marchas LGBT juntos, y me dice mire no había nada que yo no quisiera compartir con el, eran sus ideales y en parte los míos, mi deber era apoyarlo, como amiga y pareja. Pero me repite que la verdad iba a salir a la luz y por más que esta mujer aparentara ser lo que no era, ya el destino estaba escrito su futuro no estaba junto a un hombre que hallaba su realización personal al lado de otro hombre.

Finalmente, era obvio que terminaran mal, casi odiándose, sin hablarse, es más cuando por cosas del destino cruzan la misma acera un frío le recorre el cuerpo al recordar que hace un tiempo era el amor de su vida y ahora es solo un desconocido más, sin embargo me dice que le agradece haberla madurado y que le haya enseñado que el amor no tiene etiquetas sociales.

Le digo que si tuviera algo que decirle, ¿cuáles serían sus palabras? Piensa por un par de segundos y dice: "Quizás no vuelva a amar de esta forma, pero me alegra haber servido para tu realización como ser humano, aunque hubiera preferido quedarme con el amigo y no con la pareja" sale esta mujer de su letargo y me dice sabe algo uno de mujer debería preferir al cómplice, confidente y amigo, no a la pareja.

Termino agradeciéndole su historia y me dice gracias a usted por ayudarme a despedirme de su recuerdo, le preguntó que si ahora está con alguien y me dice: "No, un bisexual y lo que el otorga como persona comprensiva y leal no se olvida tan fácil".

Yo estuve con un Bi

Esta quizás sea la entrada más larga que tenga este Blog y es un testimonio de una mujer que se enamoró de su mejor amigo, sólo que se lo negaba todo el tiempo, por esa gran máxima de:"No mezclar amistad con placer", además porque el destino, la gente y esa fea costumbre de etiquetar todo en la sociedad, le aseguraba que era un error, una perdedera de tiempo y quizás el final sólo iba a ser peor que el mismo comienzo.

Era una mujer como cualquier otra, con una vida normal, habitual. Sin embargo, no había tenido relaciones sentimentales lo suficientemente significativas, de hecho, todas sus anteriores experiencias habían sido pasajeras y traumáticas, motivo por el cual era lo suficientemente desconfiada e incrédula con todo lo que se refería al género masculino, y así apareció el personaje en cuestión, de la nada, como suele ser todo en la vida.

Nuestro testimonio afirma que apenas lo vio le pareció un hombre demasiado normal e incluso hasta feo, con el testimonio de esta mujer me puse a pensar que es más peligroso un feo que un apuesto, a la final el de belleza no muy agraciada siempre es inteligente, tierno, detallista, preocupado y SIEMPRE es buen polvo (cosa que pega bastante); entre tanto, el buenón del paseo generalmente no tiene temas de conversación, en el caso de tenerlos, no pasan del gimnasio, el carro de moda y la rumba, y sorpresa CASI SIEMPRE son terribles polvos (cosa que aleja bastante).

En todo caso, sucedió que con el paso del tiempo, a esta mujer este hombre ya no le parecía tan feo, y el personaje era tan especial que se convirtió casi que en su sombra, de una simple amistad pasaron a las quedadas juntos, a la ida a cine, idas a rumbas casi en pareja, navidades juntos, año nuevo juntos, y un sin número de compromisos más que fueron generando una dependencia el uno del otro, y que cuando menos se dieran cuenta descubrieran que estaban enamorados, todo era casi perfecto para la sociedad, excepto por un detalle el susodicho era bisexual.

Increíble pero cierto, porque esta sociedad es tan machista que si un hombre está con una mujer bisexual es perfecto y sensual, pero si una mujer está con un Bi es una enferma, sin embargo, esto no era problema para ella pues a la final, era el amor de su vida e igual siempre estuvo ligada a los LGBT, situación que la hizo asimilar las cosas de una forma más fácil. Derribaron obstáculos, enfrentaron etiquetas de la sociedad que los alejaba, pero la realidad fue haciéndose más fuerte, y la verdad salió a la luz...El personaje sentía una fuerte atracción hacía los hombres más que hacía las mujeres, así que se decidió por ellos y evidentemente ella no tenía nada masculino que lo atara.

Al contarme todo esto, se le escurren un par de lágrimas no por haber finalizado esta etapa de su vida, sino porque jamás pensó que le pesaría tanto una decisión, su familia jamás la perdono, sus amigas la juzgaron pero lo más traumático perdió a su único mejor amigo, sin opciones de recuperarlo, cuando le pregunto si no había posibilidad de llegar a un acuerdo consensuado, me responde:"Usted podría pelear con otro hombre por la persona que ama", me recorrió un frío por el cuerpo, es obvio cómo diablos se pelea con un hombre...Imposible.
Continua.....

martes, 6 de julio de 2010

Amo a mis amigos gays

Las mujeres siempre necesitamos del amigo gay, y es que no nos digamos mentiras tienen una preparación especial para entendernos, sin que le pidamos que lo hagan, comparten nuestros gustos, a parte por experiencia propia sé que su lealtad no tiene límites, además tienen un buen gusto impresionante y son los mejores asesores cuando de compras se trata y lo más importante no tienen la envidia de las mujeres, que te ven como competencia siempre.

Los hombres siempre se preguntan qué ve uno de agradable al ir a rumbear a bares gays, las respuestas son sencillas, en primer lugar, puede uno irse con el escote más provocativo del mundo y sentirse tranquilo porque uno sabe que no va a ser manoseado o tratado como si fuera la peor de las vagabundas, segundo puede bailar encima de las mesas sin pensar en el que dirán, además que se siente uno en una libertad absoluta.

Por supuesto, cuando he asistido a la marcha LGBT me siento totalmente identificada con su lucha por el reconocimiento de sus derechos, no buscan que los entiendan, a la final suficiente debería tener cada uno con la aceptación personal, además que sigo sin entender por qué diablos no pueden amar en libertad, claro supongo que es más entendible que hayan orgías heterosexuales, que el hecho que haya una pareja gay que se ame, a la final este es el país del sagrado corazón.

Ahora sin querer quitarle valor a los heterosexuales, pero en algunas ocasiones se divierte uno mucho más con los LGBT en cualquier situación, pues la energía que hay en su interior contagia a cualquiera, además que acompañan cada tusa como ningún otro lo haría, nos enseñan a bailar, nos muestran nuestra mejor pinta, color de tinte, peinado etc y lo más importante no nos preguntan por qué somos tan vanidosas.

Debo confesar abiertamente que a mis amigos gays los amo con toda el alma, han dado a mi vida unos ingredientes demasiado especiales, además que confío en ellos, como en casi ningún otro. Me molesta de sobre manera la homofobia que hay en el mundo, luego no se supone que cada quien es libre de hacer en su vida sexual lo que mejor le parece, algo machista el hecho de ver sensual a dos mujeres teniendo sexo pero no si se trata de dos hombres, por Dios dejemos la bobada y dejen vivir, que yo en verdad prefiero mis amigos gays que algunas amistades heterosexuales.

Ahora que si uno se llega a enamorar del amigo gay o si el bisexual empieza a confundir sentimientos con uno, eso es harina de otro costal que les contaré en la próxima entrada.

Las tragas imposibles


¿A qué mujer no le ha pasado esto?: Llegan a una fiesta donde no conocen a nadie, y de pronto aparece un personaje que reúne una serie de características con las cuales uno ha soñado toda la vida, pero de pronto se da cuenta que está comprometido y uno es tan de malas que es de los pocos fieles que hay o simplemente le gustamos pero no lo suficiente para arriesgarse, o lo que es mucho peor no le movemos un sólo pelo.

Pues bien, sé que muchas mujeres han vivido esto y es ahí cuando uno empieza a pensar que la vida es lo suficientemente injusta, porque sea cual sea el caso, uno siempre se plantea lo siguiente: ¿Por qué diablos no lo conocí antes? ¿Por qué no le gusto? o la pregunta más patética de todas ¿Será que si le demuestro que me movió el piso se decida?

Pues mis niñas bloggueras les digo lo siguiente: "No hay mucho que hacer", la situación es simple o uno le gusta al personaje o no, y aunque suene excesivamente feminista, uno no debe cambiar por nadie y menos por un hombre, es decir, ni porque uno se vuelva comprensiva, tierna, amable, etcétera, logrará generar algo en el susodicho, aunque de cuando en vez sirve ayudarse un poco, en ese punto, cabe muy bien un gimnasio, andar siempre bien arreglado, y demás cosas por el estilo.

Ahora el problema se hace crónico si el tipo en cuestión es tímido, o algo lo hace dudar porque en ese caso, sólo hay dos opciones; a) Lanzarse y hacer que el personaje hable, aunque puede suceder que no le guste la mujer lanzada b) Quedarse callado pero tener pequeños detalles que lo hagan a uno INOLVIDABLE. Ojo con la palabra PEQUEÑOS, no grandes o desmedidos, porque o sino nos convertimos en las marranas del paseo.

En todo caso, el punto es que se debe reconocer que a veces andar "tragadas" es mejor que estar enamoradas, pues siempre los vemos perfectos, una mirada suya, una caricia, una palabra por más estúpida que parezca nos puede llevar en un segundo a un suspiro. La verdad es que tener una traga imposible es lo máximo pues soñamos con el varias veces al día y en el mejor de los casos nos masturbamos pensando en el, situación que es bastante excitante.

El problema es que si sucede algo de verdad entre uno y el personaje, puede que se acabe el encanto, de ser así el trauma es bien complicado, pero estamos siempre expuestas a conocer nuevamente otra traga imposible, particularmente prefiero las tragas que los novios enamoradizos que sólo dejan dolores de cabeza.

Bendita soledad


Lisiada emocional así me declaro desde hace dos años, y de la forma más crónica posible; le temo al compromiso, a las presentaciones familiares, a las saliditas con el novio, en las cuales uno no puede ni mirar al vecino bailable de la disco, que siempre que va uno acompañado está más bueno que el pan, además siempre que uno está con alguien ahí si le "caen" a uno los mejores prospectos, porque sólo no levanta ni el polvo.

Además no neguemos que la mayoría de veces que uno le pone nombre a una relación, es como si todo empezara a marchar en retroceso, en el caso de las mujeres porque se sienten con el derecho de preguntar, cuestionar y hasta mandar...QUE MAMERA.... Y en el caso de los hombres porque ya lo que antes les parecía divino, ya no les gusta tanto, y si por naturaleza veían antes todas las viejas re buenas, ahora ven a todas como si fueran la versión criolla de Charlize Theron.

Siendo honestos esto son solo excusas porque en el fondo, le tengo físico pavor y hasta paranoia al compromiso, y es que considero que hay círculos sociales que son solo míos y no me interesa compartirlos con nadie, motivo por el cual prefiero no comprometerme con nadie y de paso, con eso nadie sufre, ni yo por no poder vivir mi soledad, ni el susodicho anhelando ponerme el anillito, que aquí entre nos, me parece que eso del anillo es como marcador no? es decir, me recuerda a la forma en la que marcan las reses y el ganado en general.

Sumado a esto, soy una de las mujeres más solitarias que he conocido, adoro mi espacio sin tener que pensar en si alguien está usando mal el baño, si roncan al dormir, si llevo pijama sexy o no, si duermo desnuda o no, si tiendo mi cama o no, o si por lo contrario me dedico un fin de semana a comer, ver películas sin salir a la esquina, y una de las cosas más inexplicables para los hombres: NO TODAS LAS NOCHES QUEREMOS SEXO, A VECES EN SERIO ¡QUEREMOS DORMIR!

Cabe anotar que hace un tiempo, dos años para ser más exactos viví con alguien y descubrí que prefiero mi soledad a una compañía constante a la cual no puedo explicarle siempre que llevo adentro, porque a veces quiero estar sola, aunque no niego que a veces extraño llegar a mi casa y ver a un buen hombre esperarme bajo las cobijas o en su defecto, encima de ellas.