domingo, 13 de junio de 2010

MOJIGATAS NO, PUTAS TAMPOCO


Una de las peores cosas que le puede pasar a una mujer no mojigata, es que los hombres crean que por el hecho de hablar de sexo sin tapujos, es porque necesariamente estamos buscando cama en cualquier hombre que camina o respira por el planeta tierra, cuando en realidad somos las más exigentes para acostarnos con alguien.

A la pregunta de si a todas las mujeres mojigatas o no, nos encanta el sexo de todas las formas, sabores, olores y posiciones, la respuesta es un SI ROTUNDO, sólo que en la mayoría de casos, no nos apetece hacerlo con todos, porque en muchas ocasiones, un olor nos aleja, un mal movimiento nos asusta y un mal polvo nos distancia de por vida.

De hecho, un hombre puede estar físicamente divino, bueno, o cómo dirían algunas "locas" amigas mías, el personaje podría estar comestible, pero si al hablar dice estupideces, o si cree que con solo caminar como modelo de vereda ya logra una noche de sexo, pues hasta ahí llega su encanto, porque para nosotras las mujeres no hay nada peor que un convencido de que con belleza lo logra todo, o que por lo contrario cree que no hay que siquiera hacer una invitacioncita o al menos motivar con la voz, el deseo y las ganas.

Es decir, podemos morirnos de las ganas por el personaje, o por el "verano" (que a veces no es el mejor consejero), pero si al menos no hace méritos para tenernos en la cama...¿de qué sirve?, es más que nos lo "pidan" tan de frente, es algo molesto, teniendo en cuenta que a veces usan palabras que en vez de ser sensuales, resultan ofendiéndonos, porque repito el hecho de que hablemos y hagamos el sexo sin tapujos, no nos da el título de "perras vagabundas" o el de "venga cualquiera que aquí se le atiende".

La verdadera sensualidad de un hombre está en si nos hace volar con solo hablarnos de sexo, si con solo verlo nos mueve cada una de nuestras hormonas, si cuando nos toca no hace falta una penetración para desearlo en toda la extensión de la palabra, o aquel que nos inspira tanto que a través de una cámara o de una conversación digital nos hace desear sentirlo en el instante y volar nuestra imaginación sin ningún tipo de límite.

No con todos, y esto no significa mojigatería, sino selectividad, indica que en nuestra cama, cocina, mesa, ducha o el lugar que se les ocurra para tener sexo, no queremos tener a cualquiera que se mueva por la calle, discoteca, bar etc...sino al que con su mirada sensual, movimientos sexys, caricias provocadoras y palabras medianamente inteligentes, nos haga desear una noche a su lado, sin restricciones de ningún tipo.

Así que mis amados hombres, si desean sexo sepan pedirlo, porque estoy 100% de acuerdo con una frase de mis amigos que dice: "No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir". He dicho!

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