lunes, 21 de junio de 2010

El placer más rico y el más vetado


Definitivamente ese cuento que le metió la sociedad a la mujer, de que sólo la "puta" puede hacer cosas atrevidas en la cama, y que la esposa o novia debe comportarse como una dama, y por ende, sólo puede acostarse, dejar que el hombre sienta placer, hacer la posición del misionero, voltearse y dar gracias, le generó a las mujeres la mayoría de estupideces que muchas llevan en la cabeza, pero lo más preocupante, es cuando esas ideas se llevan con orgullo.

En esto tiene mucho que ver la religión y sus principios retrógrados, salidos de contexto y totalmente fuera de lugar, y es que por más que intento entender cómo es posible que el catolicismo inculque que el sexo es sólo para procrear, no logro llegar a un punto de acuerdo coherente o al menos amigable, y es que debo confesar que todo lo que signifique métodos religiosos y sus mentiras, me dan tirria y fastidio; me resisto a creer que algo tan delicioso, mágico, sensual y excitante como una relación sexual, bien hecha por supuesto, sea solo para tener hijos.

Porque si es sólo para reproducirse, entonces me pregunto: ¿y las mujeres que no quieren tener hijos, no tienen derecho entonces a sentirse vivas y placenteras? y hay que reconocer que el sexo nos pone de buen humor, nos hace hasta más comprensivas y hasta nos pone más bonitas, si no es así al menos nos relaja, y de paso, no olviden mis queridas amigas que ese es el mejor ejercicio, quema calorías y de qué forma!

Hay una estrategia infalible para que el hombre se sienta deseado, y es demostrarle en la cama que nuestro cuerpo vibra si nos toca, que incluso podemos tener un orgasmo con un solo beso suyo, o que simplemente al hablarnos nos eriza la piel, y no se trata de ser vagabundas o no, estamos hablando de gozar de la sexualidad plena, entiéndase esto como poder experimentar sin pudores de lo que tenemos en nuestro cuerpo y fuera de él.

Por ende, disfrazarnos, bailar desnudas, tocarnos, usar juguetes sexuales, utilizar la comida para otros fines que no es precisamente alimentar el estomago, sino otras partes de cuerpo, experimentar diferentes posiciones sexuales y diferentes lugares para tener sexo, son las herramientas básicas para hacernos felices a nosotras mismas y por supuesto a ellos, así que va siendo como hora de dejar la bobada a un lado y saber que las manos, nuestros órganos genitales y demás partes del cuerpo se tienen para una razón específica; al fin y al cabo, dicen y creo que tienen toda la razón: "órgano que no se usa se atrofia".

Querida mujer: Si usted no ha probado el sexo oral por asco, o por pudor, pues déjeme decirle que se está perdiendo de un excelente ejercicio y lo suficientemente placentero, si no lo ha hecho en lugares diferentes a una cama, es hora de variar y verá que el orgasmo le llega más rápido de lo esperado, si tal vez no ha sorprendido a su pareja con un vestuario diferente, sino ve con el pornografía porque lo considera grotesco, es hora que entienda que el sexo es lo que el ser humano le permita experimentar, los límites los pone su imaginación, y hasta donde sé en los sueños no hay pudor. ¿Por qué todas hemos tenido sueños húmedos verdad?, si no es así, entonces si debo replantearme, pero no para cambiar mi forma de pensar, sino para seguir como una loca empedernida por este mundo.

Y por favor querida amiga lectora y bloggera olvídese que el sexo siempre es tierno, dulce, o que la van a llenar de rosas al llegar a la habitación, muchas veces las mejores experiencias sexuales se dan cuando se mezclan ganas, excitación y por supuesto un ingrediente algo salvaje. Ahora que si lo que le gusta son los bares Swingers, los tríos o experiencias lésbicas, pues vívalo y ya, no se sonroje por reconocerlo, al fin y al cabo la que siente placer es usted y no los demás.

Le recomiendo que si quiere vivir algo pleno, vaya a un sex shop con su pareja, pregúntele que le gusta y cómo le gusta, tenga sexo telefónico, créame no hay nada más excitante que eso, viva experiencias vía Web si es que su pareja no la tiene cerca, o si las ganas le pudieron más que esperarse hasta su próximo encuentro, y en cuanto al sexo anal, deje tanta prevención y disfrútelo.

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