martes, 29 de junio de 2010

La envidia empieza en las vitrinas


Yo en verdad no comprendo qué le ven las mujeres a salir a "vitrinear", caminar por un centro comercial o "mall" para las más internacionales, y durar horas yendo a tiendas de marca, y lo más patético de todo sin un sólo peso en el bolsillo, lo peor es que algunas lo consideran desestresante, pues para mi es lo más tensionante, o qué se supone debe hacerse con las ganas de comprar, ¿simular que se tiene dinero pero no ganas de adquirir productos?

Para ser honestos, me parece que la conversación más trivial es la que se da entre dos o más mujeres sobre el jean de marca, si la horma es la adecuada o no, si la blusa no la hace ver algo gorda, y si se es muy delgada entonces la frase sería: "Ay muñeca no será que me veo demasiado plancheta con esa blusa" y la más triste realidad es que son pocas amigas las que dicen la verdad, la razón es simple entre mujeres la amistad es demasiado efímera porque casi todas mueren de envidia la una por la otra.

Yo sé que muchas leerán esto y juraran que no es así, pero es hora de ser honestas y es que si tenemos una amiga más linda que nosotras, siempre intentamos buscarle defectos, ya sea por su forma de vestir, caminar o hasta pensar, incluso analizando una serie de eventos, pude percatarme que las universidades pueden llegar a convertirse en el peor de los infiernos, pues si a los salones llega una niña bonita, divertida, inteligente o al menos amigable, las mujeres buscan la forma de hacerle la vida imposible y es literal, definitivamente que la envidia carcome y se disfraza de muchas formas.

Ir de compras con amigas me parece de lo más tedioso, aburrido y hasta mal negocio, porque más se demora uno en comprar determinada ropa que la "buena amiga" en comprarla, atribuyendo la casualidad a dicha adquisición, la verdad es que para mi la mejor forma de matar la "tusa" si ese fuera el caso, es sentarme con mis amigos hombres en cualquier casa o bar y llorar con ellos, porque siendo honesta prefiero al público masculino para dar consejos que a un grupo de mujeres que hablan casi que a través de su propia herida

Así que prefiero un buen partido de fútbol, una comida, unos buenos tragos, una buena película y porqué no una buena rumba, pero eso si con hombres GRACIAS, por una extraña razón con ellos me siento cómoda o como diría cualquier caleño con el público masculino me siento en mi "salsa".

No hay comentarios:

Publicar un comentario