viernes, 24 de septiembre de 2010

¡Mamertos no más!

Siempre he sido una mujer demasiado expresiva, hablo con los ojos, si sonrío lo hago porque me nace, porque gozo haciéndolo, además desde muy pequeña me enseñaron que el sonido de una hermosa risa puede ser el mejor remedio para cualquier mal, no escondo mis sentimientos, si alguien me importa lo digo, si me lastiman igual lo expreso y sé diferenciar bastante bien entre orgullo y dignidad.

Entiendo perfectamente que los hombres y las mujeres actuamos, sentimos y pensamos distinto, pero no por eso considero que un género es mejor que el otro, por lo contrario, creo firmemente que somos un complemento, que todo es una balanza y que la vida tiene colores grises también, no sólo existe el blanco y el negro, que muchas veces los hombres pueden amar de una forma más loca y obsesiva que las mujeres, sólo que ellos saben perfectamente que la procesión va por dentro, no se trata de ser malos o buenos, simplemente la sociedad les enseñó que las mujeres por naturaleza, somos más expresivas y ellos más precavidos, no siempre aplica a todos los casos.

Sin embargo, he visto a más de un amigo mío caer en las 'tusas' más absurdas por una depresión amorosa, tan o más patéticos que las mismas mujeres, por ende, no se trata de género, sino de sentimiento. Considero que puedo llegar a entender y hasta aceptar ciertos comportamientos masculinos, que a veces resultan incomprensibles, hasta esas veces que no les puede salir un "te amo", o cuándo simplemente no les nace compartir ciertos planes con uno.

Pero definitivamente hay algo que aborrezco en ciertos personajes y es esa maña asquerosa y repugnante de pensarlo todo, meditarlo todo, casi como si se trataran de simples estrategas militares que deben medir cada paso, palabra y acción, pero lo más triste y patético es que tanto miden las cosas que terminan no haciendo nada positivo, y que a parte de todo, son de lo más inestable.


Yo supongo que no debe ser tan difícil saber lo que se quiere en la vida y reconocer que en este mundo "el que piensa pierde", me pregunto entonces, ¿por qué no se dedican a hacer más, sentir más y pensar menos? ¿no sería más fácil si dejaran de ser tan racionales?, o ¿no les cansaría si una vieja todo el tiempo les dijera 'esto no está bien', 'mejor salimos luego', 'pensemos las cosas', 'tengo sueño', o 'lo que estamos haciendo es muy loco'? Por Dios cualquiera se mama, por qué no se dedican a vivir y ya.

Soy una convencida que la vida hay que vivirla sin miedos, sintiendo de verdad, sin temor al error, a la final, es peor arrepentirse de lo que ni si quiera se intentó, yo me he equivocado miles de veces en el amor, en las relaciones, en mi vida, pero eso si, siempre me ha quedado la tranquilidad de haber hecho lo que me nació, el resto sinceramente me tiene sin cuidado.

Queridos y amados hombres que me están leyendo, si se sintieron identificados con esto, debo decirles que si asumen esa posición para posar de interesantes, les aseguro que no lo son para nada, por lo contrario se convierten en mamertos, y si lo hacen para conquistar, pues creánme que esa posecita mama, pues en mi caso particular, prefiero al hombre que sabe lo que quiere, que lo hace a uno cometer locuras y que no actúa como un viejo a punto de entrar al lecho de muerte.

1 comentario:

  1. Hola Natalia, pues cierto es lo que dices y se que no lo generalizas a toooodos los hombres y creo que si lo hicieras estaría mal, pero no lo haces aclaro.

    Se que en nosotros a veces "o casi siempre" (según como le valla a cada quién en la feria como decimos en México), somos muy racionales y se que es parte de nuestra naturaleza, yo lo soy a veces y también soy sensible y hago cosas sin pensarle tanto al asunto, por impulso, a lo loco y demás, pero no siempre es así.

    Por ejemplo algo que me caga en cuestión de las mujeres es, por mencionar un aspecto, que hay días que quedas con una chica, ok le dices que qué es lo que se le antoja hacer o a qué lugar le gustaría ir, ella me dice "A donde tu quieras mi Rey", ta bueno vamos a donde yo quiera, al cine, a algún bar y así súper padre, después de 4 o 5 salidas a donde yo quiero digo ya esta bueno pues, a dónde quieres ir??? Eso me caga, que no sepan lo que quieren o que en vez de decidir ellas un lugar que sea de su agrado por una razón que desconozco me dejen a mi el asunto de elegir el lugar.

    A esto yo le llamo no saber qué es lo que se quiere cuando podríamos hacer locuras o experimentar cosas nuevas y conocer más al otro y no sentirme como en constante análisis.

    Esto te lo comparto no como critica ni para hacer ver que no solo es de este cambio lo que tu dices.

    En lo personal comparto tu postura y he llegado a la conclusión de que tengo que buscar mejor lo que quiero encontrar, también que todos tenemos algo que aprender de el otro, sea quien sea el o la que tengamos en frente, si somos diferentes y la igualdad de géneros es un mito que la sociedad, mujeres, hombres, homosexuales, lesbianas etc..

    Me da gusto leerte de nuevo aunque no había opinado hasta ahora.

    Sal con otro tipo que hay muchos ja ja ja y haz muchas locuras, aunque a veces lo formal y racional ayuda un poco y va a ser inevitable que nos encontremos con uno que otra mamerta(o) ;) un abrazo para ti.

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