martes, 29 de junio de 2010

La envidia empieza en las vitrinas


Yo en verdad no comprendo qué le ven las mujeres a salir a "vitrinear", caminar por un centro comercial o "mall" para las más internacionales, y durar horas yendo a tiendas de marca, y lo más patético de todo sin un sólo peso en el bolsillo, lo peor es que algunas lo consideran desestresante, pues para mi es lo más tensionante, o qué se supone debe hacerse con las ganas de comprar, ¿simular que se tiene dinero pero no ganas de adquirir productos?

Para ser honestos, me parece que la conversación más trivial es la que se da entre dos o más mujeres sobre el jean de marca, si la horma es la adecuada o no, si la blusa no la hace ver algo gorda, y si se es muy delgada entonces la frase sería: "Ay muñeca no será que me veo demasiado plancheta con esa blusa" y la más triste realidad es que son pocas amigas las que dicen la verdad, la razón es simple entre mujeres la amistad es demasiado efímera porque casi todas mueren de envidia la una por la otra.

Yo sé que muchas leerán esto y juraran que no es así, pero es hora de ser honestas y es que si tenemos una amiga más linda que nosotras, siempre intentamos buscarle defectos, ya sea por su forma de vestir, caminar o hasta pensar, incluso analizando una serie de eventos, pude percatarme que las universidades pueden llegar a convertirse en el peor de los infiernos, pues si a los salones llega una niña bonita, divertida, inteligente o al menos amigable, las mujeres buscan la forma de hacerle la vida imposible y es literal, definitivamente que la envidia carcome y se disfraza de muchas formas.

Ir de compras con amigas me parece de lo más tedioso, aburrido y hasta mal negocio, porque más se demora uno en comprar determinada ropa que la "buena amiga" en comprarla, atribuyendo la casualidad a dicha adquisición, la verdad es que para mi la mejor forma de matar la "tusa" si ese fuera el caso, es sentarme con mis amigos hombres en cualquier casa o bar y llorar con ellos, porque siendo honesta prefiero al público masculino para dar consejos que a un grupo de mujeres que hablan casi que a través de su propia herida

Así que prefiero un buen partido de fútbol, una comida, unos buenos tragos, una buena película y porqué no una buena rumba, pero eso si con hombres GRACIAS, por una extraña razón con ellos me siento cómoda o como diría cualquier caleño con el público masculino me siento en mi "salsa".

Manipuladoras y patéticas

Aún me sigue sorprendiendo el poder de las mujeres en la vida de cualquier hombre, aún siendo el más duro, e insensible, sin embargo, la manipulación femenina a veces es tan sutil, casi perfecta que ni el hombre más inteligente es capaz de detectarla. La manipulación femenina sólo manifiesta la poca autoestima que hay dentro de cualquier mujer, o una simple dependencia poco sana de la pareja que está con nosotros, lo cual me parece la antesala del amor enfermizo y por ende, patético.

Las manipulaciones varían en forma y contenido, así que esta vez mis queridos hombres quiero hacerles una descripción de esas situaciones que las mujeres manipuladoras utilizan a su favor, TODAS las féminas tienen dentro de si una facilidad para manipular los sucesos, sucede que algunas son muy descaradas y eso si es molesto para cualquier persona que intente sostener cualquier tipo de relación entre hombres y mujeres.

"No te veas con tus amigos, no me gusta quedarme sola", "las mejores amigas no existen, todas las viejas te tienen ganas" "acompáñame a donde mis papás es lo mínimo que puedes hacer si me amas" y la mejor de todas "yo no soy como las 'perras' con las que andabas yo si valgo la pena, por eso no lo doy en la primera salida", estas son sólo algunas de las típicas manipulaciones a las que se enfrentan los hombres, y la única solución es romper esa cadena que lo único que deja es una red de mentiras que sirven únicamente para que el público masculino nos vean como las perfectas arpías de la humanidad.

Amiga Bloguera si usted se escapa de esto, pues mi más sinceras felicitaciones, pues ser mujer significa luchar por lo que que se quiere sin "joder" a nadie y mucho menos a la persona que amamos, al fin y al cabo, si en verdad nos aman pues ellos sabrán siempre donde está su lugar. Pero si por lo contrario, usted es el perfecto ejemplo de las mujeres manipuladoras, analícese porque evidentemente hay un conflicto serio de autoestima en su ser, a tal punto que necesita manejar las situaciones sentimentales a su acomodo para tener a alguien a su lado, en ese caso, la que tiene serios problemas es usted.

Y para mis amados hombres, por favor no sean tan tontos, uno no los deja de amar si se tiran pedos, si no nos llevan a donde sus padres, tampoco dejamos de amarlos si leen o están frente a la computadora mientras vemos televisión y mucho menos dejamos de hacerlo si salen con sus amigos y se toman unos tragos, los amamos como son.

Amiga Bloguera: ¿No es mejor que nos amen por lo que somos, por cómo reímos y hasta por cómo gozamos al lado de nuestra pareja, que por miedo y por nuestras manipulaciones? Ustedes decidan.

miércoles, 23 de junio de 2010

Amantes y parejas oficiales jamás se asimilan igual


El sólo hecho de hablar de poligamia, ya resuena de la peor forma en las mentes de todos aquellos mojigatos, santurrones e hipócritas, ya sean hombres o mujeres. Pero la realidad es que más de uno hemos deseado tener una relación a escondidas, esa que nos despierte de la cotidianidad, que nos haga vibrar cada parte de nuestro cuerpo con sólo tener cerca a aquella persona.

Y para abordar esta temática empecemos por el "pajazo mental" de que una relación estable es mucho mejor que las ocasionales, la pasión por nuestro novio (a) jamás expira y por supuesto que siempre será mejor la monogamia que la poligamia...Por Dios empecemos por no mentirnos a nosotros mismos, ese sería el primer paso, y debo admitir que las mujeres somos expertas para engañarnos sin ningún tipo de contemplación, podemos imaginarnos realidades que no existen con tal de vivir como deseamos.

Así que después de lograr no mentirnos, es importante que entendamos y dejemos muy claras las condiciones, derechos y responsabilidades en las relaciones "ocasionales" al primer momento y no después, porque las mujeres SIEMPRE meten el corazón en las sábanas, garrafal error.

Muchas veces cuando somos las amantes de alguien no nos quieren necesariamente por lo que llevemos adentro, o por nuestra inteligencia...Seamos realistas en este tipo de relaciones se buscan satisfacer necesidades MUTUAS, y generalmente aceptamos este tipo de condiciones porque el tipo en cuestión, nos encanta lo suficiente como para querer sentir su cuerpo casi siempre.

¿Pero qué pasa si se mezclan sentimientos de parte y parte?, pues existen dos opciones simples, sencillas y que se pueden lograr: 1) Se viven las emociones positivas que se generan 2) Se disfruta el ají que estas relaciones tienen. Pero por sobre todas las cosas, se tiene que aceptar que si bien se puede sentir cariño, confianza o incluso apego, eso no quiere decir que haya amor, ni mucho menos un futuro para compartir.

No es tan difícil entender que en cuanto a obligaciones, derechos y responsabilidades en estas relaciones, el panorama cambia y el escenario es demasiado distinto al reconocido habitualmente por la sociedad, así que querida amiga lectora si su sueño es casarse de blanco, cual protagonista de telenovela barata mexicana o venezolana, tener hijos, ser ama de casa y creer que la fidelidad es una realidad, entonces la solución es simple...Por más gusto que haya no acepte ser la moza y asunto arreglado, pero si ya lo aceptó, asúmalo y entienda que sus espacios son reducidos, que no tiene derecho a pedir explicaciones, que su horario debe restringirse al de el y que jamás dejan a la "oficial" por la "otra", eso solo pasa en la mente de los libretistas mexicanos y venezolanos.

Puede mirar esta situación del lado amable o desde una perspectiva pesimista, trágica y melancólica, lo cual a mi modo de ver se me hace lo suficientemente patético, pero cada quien es libre de escoger como quiere vivir. Así que la vía amable, agradable y excitante es tomar esta relación como el medio perfecto para el desfogue de energías acumuladas, y de paso, encontrar que muchas veces esa persona se convierte en el amigo, confidente y cómplice. No neguemos que siempre hemos soñado con eso en una relación "formal" y la realidad es que pocas veces llega, es más casi nunca.

Amiga bloggera si sigue empecinada en verle el lado dramático al tema, entonces súfralo con todas las ganas, pero no pierda la dignidad y entienda que el hombre no es culpable, ya que el puso las reglas del juego y usted decidió jugarlo.

Así que deje el drama, el show y en especial, no se haga llamar víctima porque en realidad no lo es, y lo que más me indigna es cuando la mujer provoca situaciones para que la pareja oficial del susodicho se entere de la infidelidad del personaje, en realidad, no hay algo más bajo y ruin, una cosa es ser amante, otra mala clase, pervertida e inmadura.

Si usted está viviendo una relación así, y se encuentra pensando en cómo hacer para que la "oficial" se entere, le recomiendo que primero piense qué hará su amante cuando sepa de quién provino el comentario o la situación que sacó la verdad a la luz, cada hombre es distinto, lo sé, pero lo que si le puedo asegurar es que en un 99.9% lo que menos querrá es volver a hacer algo con usted en lo que le reste de vida, así que piénselo y no sea tan inmadura, que a la fuerza nunca se tiene a nadie.

Ahora que si el caso es de no querer más ese tipo de relaciones, despídase sin shows, reclamos y menos lágrimas, tómelo como una oportunidad más, alguien más con quien se paso demasiado rico, porque dejémonos de bobadas la mujer amante es la que más disfruta incluso más que la oficial, las razones son simples, sexo sin compromiso de fidelidad, siempre la consienten porque saben que en un instante la pueden perder y además se convierte a veces en su amiga y confidente.

Pero si usted insiste en que eso no se hace, que uno no daña una relación ya formada o que eso es de "zorras" pues simplemente aléjese de ese tipo de relaciones, dedíquese a su novio oficial y deje de criticar a las que si lo hacen y la pasan muy bueno, viva para usted misma y márchese con su mojigatería para otro lado.

lunes, 21 de junio de 2010

El placer más rico y el más vetado


Definitivamente ese cuento que le metió la sociedad a la mujer, de que sólo la "puta" puede hacer cosas atrevidas en la cama, y que la esposa o novia debe comportarse como una dama, y por ende, sólo puede acostarse, dejar que el hombre sienta placer, hacer la posición del misionero, voltearse y dar gracias, le generó a las mujeres la mayoría de estupideces que muchas llevan en la cabeza, pero lo más preocupante, es cuando esas ideas se llevan con orgullo.

En esto tiene mucho que ver la religión y sus principios retrógrados, salidos de contexto y totalmente fuera de lugar, y es que por más que intento entender cómo es posible que el catolicismo inculque que el sexo es sólo para procrear, no logro llegar a un punto de acuerdo coherente o al menos amigable, y es que debo confesar que todo lo que signifique métodos religiosos y sus mentiras, me dan tirria y fastidio; me resisto a creer que algo tan delicioso, mágico, sensual y excitante como una relación sexual, bien hecha por supuesto, sea solo para tener hijos.

Porque si es sólo para reproducirse, entonces me pregunto: ¿y las mujeres que no quieren tener hijos, no tienen derecho entonces a sentirse vivas y placenteras? y hay que reconocer que el sexo nos pone de buen humor, nos hace hasta más comprensivas y hasta nos pone más bonitas, si no es así al menos nos relaja, y de paso, no olviden mis queridas amigas que ese es el mejor ejercicio, quema calorías y de qué forma!

Hay una estrategia infalible para que el hombre se sienta deseado, y es demostrarle en la cama que nuestro cuerpo vibra si nos toca, que incluso podemos tener un orgasmo con un solo beso suyo, o que simplemente al hablarnos nos eriza la piel, y no se trata de ser vagabundas o no, estamos hablando de gozar de la sexualidad plena, entiéndase esto como poder experimentar sin pudores de lo que tenemos en nuestro cuerpo y fuera de él.

Por ende, disfrazarnos, bailar desnudas, tocarnos, usar juguetes sexuales, utilizar la comida para otros fines que no es precisamente alimentar el estomago, sino otras partes de cuerpo, experimentar diferentes posiciones sexuales y diferentes lugares para tener sexo, son las herramientas básicas para hacernos felices a nosotras mismas y por supuesto a ellos, así que va siendo como hora de dejar la bobada a un lado y saber que las manos, nuestros órganos genitales y demás partes del cuerpo se tienen para una razón específica; al fin y al cabo, dicen y creo que tienen toda la razón: "órgano que no se usa se atrofia".

Querida mujer: Si usted no ha probado el sexo oral por asco, o por pudor, pues déjeme decirle que se está perdiendo de un excelente ejercicio y lo suficientemente placentero, si no lo ha hecho en lugares diferentes a una cama, es hora de variar y verá que el orgasmo le llega más rápido de lo esperado, si tal vez no ha sorprendido a su pareja con un vestuario diferente, sino ve con el pornografía porque lo considera grotesco, es hora que entienda que el sexo es lo que el ser humano le permita experimentar, los límites los pone su imaginación, y hasta donde sé en los sueños no hay pudor. ¿Por qué todas hemos tenido sueños húmedos verdad?, si no es así, entonces si debo replantearme, pero no para cambiar mi forma de pensar, sino para seguir como una loca empedernida por este mundo.

Y por favor querida amiga lectora y bloggera olvídese que el sexo siempre es tierno, dulce, o que la van a llenar de rosas al llegar a la habitación, muchas veces las mejores experiencias sexuales se dan cuando se mezclan ganas, excitación y por supuesto un ingrediente algo salvaje. Ahora que si lo que le gusta son los bares Swingers, los tríos o experiencias lésbicas, pues vívalo y ya, no se sonroje por reconocerlo, al fin y al cabo la que siente placer es usted y no los demás.

Le recomiendo que si quiere vivir algo pleno, vaya a un sex shop con su pareja, pregúntele que le gusta y cómo le gusta, tenga sexo telefónico, créame no hay nada más excitante que eso, viva experiencias vía Web si es que su pareja no la tiene cerca, o si las ganas le pudieron más que esperarse hasta su próximo encuentro, y en cuanto al sexo anal, deje tanta prevención y disfrútelo.

domingo, 20 de junio de 2010

EL QUE NIEGA LA PAJA NIEGA LA MAMÁ


Como este Blog no lo cree para mojigatos, o para mujeres que les da pena abordar su sexualidad, no me sonroja tratar el tema de la masturbación femenina, que aunque se presente para el mismo fin que la del hombre, no se efectúa de la misma forma, y no genera los mismos pensamientos.

El hombre se masturba casi que por costumbre, es una necesidad innata a el, a su forma de vida y a su entorno social, de hecho, en muchas conversaciones masculinas, este es uno de los temas favoritos, entre muchas otras temáticas. Sin embargo, es bastante cómico ver que algunos le dicen a sus mujeres que jamás lo han hecho, que ellos no lo necesitan, de sólo escribirlo me da risa...Por Dios, si el que niega la paja niega la mamá, y la explicación es muy simple, no se trata de que el hombre sea un pervertido, ninfómano (que de hecho nunca me han tocado, ojalá me correspondiera uno de cuando en vez), es cuestión de necesidades hormonales, de seres puramente sexuales... Y la verdad agradezco al universo que nos haya creado con tantas hormonas y con tantas ganas.

Si esto es así para el hombre, me pregunto, ¿por qué diablos las mujeres no pueden reconocer que también nos gusta masturbarnos?, me imagino que habrán chicas que leyendo este interrogante, ya se estarán escandalizando pero saben que es verdad, luego es que ¿estamos ausentes de hormonas?, ¿no nos dan ganas de tener sexo? o en el peor de los casos, ¿el popular verano no empieza a pesarnos como si fuera una cruz bastante incómoda para llevar?

Aunque creo que no se trata de que no sintamos ganas, sólo que nos da pena reconocer que si nos hemos masturbado y ¡de qué forma!, lo más patético es que tememos aceptarlo porque quizás nuestra pareja formal nos pueda tildar de "putas", aunque al decir verdad yo prefiero ser "una puta en la cama y una dama en la calle".

Cabe mencionar que los "acompañantes ocasionales" no piensan en eso, pues por algo están con uno, no quieren a la dama mojigata, quieren a la mujer inteligente, sin miedos, sin reservas y lo más importante alejadas de los tabúes sexuales.

Los métodos de masturbación son distintos, pero más especiales y hasta eróticos que los del mismo hombre, es que ver una mano masculina moviéndose de arriba para abajo por el pené, a veces como si se tratara de una costumbre más en las labores cotidianas, como si se tratara de una máquina, no es tan sensual que digamos.

En cambio, una mujer necesita de más tiempo, juega no sólo con su órgano genital, sino con todo su cuerpo, imagina, recrea y cuando llega al momento cumbre, lo hace de varias formas, ya sea con sus propias manos, dedos y juguetes, entre otras tácticas.

Hay que aclarar también que la mayoría de mujeres no se masturban por costumbre, es más en algunos casos, lo hacen porque imaginan al hombre que les gusta y es la mejor forma de recrearlo, o porque les encanta sentir placer tal y como ellas lo desean, y no como les toca.

Por supuesto hay que diferenciar, el masturbarse sóla en su cuarto, con el único fin de generar una satisfacción física enteramente personal, que si se hace como método de seducción infalible al momento de una relación sexual con su "pareja".

En ese caso, el tiempo, la forma y mirar fijamente a los ojos al hombre que nos está viendo, es vital para que la otra persona se sienta totalmente atraída hacía lo que está observando, por lo cual, se puede aprovechar un momento tan perfectamente sexual para otorgarse y otorgar placer.

Y a este paso, jamás se podrá llegar, si ni siquiera sabemos cómo nos gusta tocarnos, cómo hacer para que no se vea grotesco y lo más simple e importante, no podremos hacerlo con tranquilidad si nos es imposible reconocer que nos gusta masturbarnos.

Así que mis queridas amigas, compañeras y lectoras, si es cuestión de religión o de Dios, pues aléjenlo porque que yo recuerde nunca en esos momentos pienso en él o en la Vírgen María y sus secuaces, ahora que si se trata de pudor o pena, desechen esos sentimientos, pues el sexo no debería tener ninguna de esas dos, y de paso, a ver si con eso logramos quitarnos tanta basura de la cabeza, y empezamos a vivir la sexualidad, como debe ser, sin límites, ni temores a ser juzgados, al fin y al cabo bajo las cobijas es donde se guardan los secretos más excitantes.

Vivan las manos, los juguetes y los hombres que les gusta ver a sus mujeres felices gozando de una sexualidad plena, y mujeres créanme que a veces ellos gozan más viéndonos masturbar, que si lo tienen que hacer ellos mismos.

domingo, 13 de junio de 2010

MOJIGATAS NO, PUTAS TAMPOCO


Una de las peores cosas que le puede pasar a una mujer no mojigata, es que los hombres crean que por el hecho de hablar de sexo sin tapujos, es porque necesariamente estamos buscando cama en cualquier hombre que camina o respira por el planeta tierra, cuando en realidad somos las más exigentes para acostarnos con alguien.

A la pregunta de si a todas las mujeres mojigatas o no, nos encanta el sexo de todas las formas, sabores, olores y posiciones, la respuesta es un SI ROTUNDO, sólo que en la mayoría de casos, no nos apetece hacerlo con todos, porque en muchas ocasiones, un olor nos aleja, un mal movimiento nos asusta y un mal polvo nos distancia de por vida.

De hecho, un hombre puede estar físicamente divino, bueno, o cómo dirían algunas "locas" amigas mías, el personaje podría estar comestible, pero si al hablar dice estupideces, o si cree que con solo caminar como modelo de vereda ya logra una noche de sexo, pues hasta ahí llega su encanto, porque para nosotras las mujeres no hay nada peor que un convencido de que con belleza lo logra todo, o que por lo contrario cree que no hay que siquiera hacer una invitacioncita o al menos motivar con la voz, el deseo y las ganas.

Es decir, podemos morirnos de las ganas por el personaje, o por el "verano" (que a veces no es el mejor consejero), pero si al menos no hace méritos para tenernos en la cama...¿de qué sirve?, es más que nos lo "pidan" tan de frente, es algo molesto, teniendo en cuenta que a veces usan palabras que en vez de ser sensuales, resultan ofendiéndonos, porque repito el hecho de que hablemos y hagamos el sexo sin tapujos, no nos da el título de "perras vagabundas" o el de "venga cualquiera que aquí se le atiende".

La verdadera sensualidad de un hombre está en si nos hace volar con solo hablarnos de sexo, si con solo verlo nos mueve cada una de nuestras hormonas, si cuando nos toca no hace falta una penetración para desearlo en toda la extensión de la palabra, o aquel que nos inspira tanto que a través de una cámara o de una conversación digital nos hace desear sentirlo en el instante y volar nuestra imaginación sin ningún tipo de límite.

No con todos, y esto no significa mojigatería, sino selectividad, indica que en nuestra cama, cocina, mesa, ducha o el lugar que se les ocurra para tener sexo, no queremos tener a cualquiera que se mueva por la calle, discoteca, bar etc...sino al que con su mirada sensual, movimientos sexys, caricias provocadoras y palabras medianamente inteligentes, nos haga desear una noche a su lado, sin restricciones de ningún tipo.

Así que mis amados hombres, si desean sexo sepan pedirlo, porque estoy 100% de acuerdo con una frase de mis amigos que dice: "No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir". He dicho!

sábado, 5 de junio de 2010

INFIELES SI Y ¿QUÉ?


Recientemente gracias a unos videos de Alejandra Azcaráte sobre la infidelidad de las mujeres, me decidí a hacer una entrada sobre este tema común en todos los escenarios y estratos, pero en especial, porque tengo el firme objetivo de quitarle a esta palabra tanta mojigatería y el exceso de doble moral que gira en torno a este vocablo.

En primer lugar, la ciencia ha probado que los seres humanos tenemos una amplia conexión con los animales, y si lo analizamos bien, pues ninguno de ellos son demasiado monógamos que digamos, y como sé que a esta afirmación muchos dirán que esa no es una premisa del todo real, porque nosotros somos seres pensantes, por ende, es obligación respetar los lazos emocionales de la sociedad.

Pues bien, a esos argumentos debo decir que esa racionalidad, en muchas ocasiones, es dominada por las hormonas, y ellas no necesariamente tienen que ver con los sentimientos, son sólo impulsos y necesidades que están presentes en todas las etapas de la vida.

Pero algunas de éstas son calladas por la racionalidad de lo qué es correcto y lo qué no para la sociedad, sin embargo, muy a nivel personal considero que una cosa es racionalizar con base en los valores personales y otra hacerlo pensando en lo que se cree correcto.

Además cabe mencionar que quienes impusieron la monogamia fue la Iglesia, esa que aún critica el uso del condón e irrespeta el libre derecho de la mujer para decidir si quiere o no tener un hijo, o aquella que tiene alta responsabilidad en abuso de menores, eso sin mencionar, mi concepción personal de que han sido los grandes difamadores de la historia, además ¿quién dijo que la felicidad completa la puede otorgar una sola persona?, o en
¿qué momento de la vida se nos asegura vehementemente que la persona con la que estamos hace bastante tiempo es única e irrepetible?

Sé que algunos responderán que si, sin embargo, debo decir que recuerdo muchas historias de amigos y amigas que aseguraban cómo en un segundo su supuesta estabilidad se fue al piso al conocer a otra persona con todas las cualidades que generalmente le hacen falta a la pareja con la que convivimos.

Lo segundo es que "Fidelidad", no es lo mismo que "Lealtad", porque una mujer puede estar teniendo sexo con su amante o amigo especial, sin embargo, su corazón sigue indicándole que el camino adecuado es la pareja que la está esperando en su cama, eso si cuando los sentimientos indican lo contrario, no se trata que se haya sido desleal, en ese caso, sólo estaríamos hablando que el "mozo" se adueñó de lo que evidentemente nos hacía falta.

Pues bien, en las relaciones nada está escrito, no hay un blanco perfecto o un oscuro absoluto, todo tiene variaciones y matices, y por más que algunas mujeres moralistas quieran negarlo, muchas veces lo estable no precisamente nos hace vibrar hasta la última fibra del alma y del cuerpo.

Sin embargo, los mismos hombres también colaboran para que la sociedad culpe o tílde de "perras" a las mujeres que piensan que todos los seres humanos son infieles por naturaleza, se les acusa de "rompe matrimonios" e inestables, a lo cual debo decir que prefiero las personas que pueden reconocer sus emociones naturales ante los demás, que las que lo ocultan todo para después sentirse totalmente frustradas y así, culpar al mundo por las experiencias que no pudieron vivir.

En ese caso, prefiero al hombre con altas dosis de locura y con una inyección de racionalidad, para que cuando pierda el norte ese ser humano sea mi polo a tierra, que no le de pena hablar de sexo, amor, política, tecnología e historia, pero en especial, que no necesite hacerme firmar un papel o colocarme un anillo, como si fuera una vaca que hay que marcar, para que sepa que estaré a su lado así mis ojos se desvíen en ocasiones.