lunes, 12 de abril de 2010

UNIVERSOS DISTINTOS PARALELOS Y COMPLEMENTARIOS


¿Cuántas veces hemos querido hablar menos, actuar más y que nuestras acciones sean guiadas por el corazón y no por la cabeza? Pues bien, al parecer muchos seres humanos, en especial las mujeres, desearían ser descomplicadas, pensar menos y actuar más.

Sin embargo, esto no es tan fácil como parece, y es que me he dado a la tarea de observar a cada una de mis amigas, como si fueran ratoncitos de laboratorio, con el fin de observar si es verdad lo que dicen los hombres, eso que somos más raras que 'un perro a cuadros', o que 'vieja que no joda es man', es decir, simplemente me propuse analizar las diferentes relaciones, sus pros, contras y qué tanto influyen los comportamientos de las mujeres en las acciones del género masculino, que muchas veces, por no decir casi siempre, nos sacan literalmente de casillas.

Bueno, lo primero es aclarar que las mujeres somos distintas a los hombres, NADA MÁS CIERTO QUE ESO, esta es una verdad tan fuerte como una roca, y la razón es simple, ellos son racionales y nosotras 100% emocionales, eso se supone debería ser el complemento perfecto de dos mundos que le dan la base a la sociedad, sin embargo, la cotidianidad ha demostrado que el corazón, sentimientos, impulsos, locuras etc. Llámenlo como quieran, siempre quieren imponerse a la razón, y es ahí donde el panorama se complica.

Pero es aún más enredado, cuando tanto hombre y mujer, son extremadamente racionales, o excesivamente pasionales, ¿cómo lograr el punto medio?, ¿qué se puede hacer para que la mente no dañe el corazón y/o viceversa?.

Pues bien, lo primero que hay que tener claro es que ninguna relación es igual, y que el mayor error es comparar el pasado amoroso con el presente, pues si una relación anterior no nos funcionó, nada nos asegura que con esta pase lo mismo, de hecho, el miedo y el orgullo estúpido son los peores consejeros cuando se está conociendo a alguien, que si bien no esperamos sea el hombre de nuestra vida, por lo menos si un acompañante en este largo camino.

Lo primero entonces, es definir en qué tipo de relación estamos, porque una cosa es el novio típico que toda la familia de uno conoce, que hasta lo casan a uno antes de tiempo, otro el amante, 'mozo' o 'amigo especial' con el que generalmente compartimos más intimidad que con el mismo oficial, y la razón de que esto sea así, es simple, en ese confiamos más y nos sentimos totalmente nosotras mismas, pues, no hay nada que ocultar, y otro con el que solo tiramos durante unos meses.

Y aunque no lo crean todas las relaciones anteriormente mencionadas tienen también sus contras: En el caso del oficial, pues con éste se vislumbra aparentemente un futuro, sin embargo, la cotidianidad y la costumbre puede dañar cualquier sentimiento de amor, por fuerte que sea; el "amigo especial" tiene la inmensa desventaja que si se empieza a desarrollar amor posesivo, se puede perder esa complicidad, pues, parece que ese tipo de sentimiento trae consigo cantaleta y shows de celos; y aquel con el que solo tenemos sexo, tarde o temprano uno se cansa de explorar el mismo cuerpo.

Amados hombres, sólo se les pide que sean ustedes mismos no importa lo que pase, y por favor si tienen una relación alterna a la oficial, cosa que no me parece del todo malo, disfrútenla, gócenla y de paso, permítannos hacer lo mismo, porque no hay nada mejor que una buena noche de sexo, combinada con la complicidad necesaria y con ese sentimiento de amistad irremplazable que nos permite saber que pase lo que pase la compañía de Uds. siempre estará ahí.

Y a mis amadas mujeres por favor "NO JODAMOS TANTO", en vez de ser las matronas, busquemos ser sus complices y amigas, eso les aseguro traerá mejores resultados, en vez de estar todo el tiempo pendientes de qué hacen y a qué horas lo hacen, al fin y al cabo recordemos que cuando nosotras hemos puesto los cachos, lo hemos hecho de la forma más inesperada y a cualquier hora del día; pero mi recomendación más importante es que no busquemos ponerle etiquetas o rótulos a una relación, porque en realidad lo que más debe importar es qué tan bien nos sintamos con esa persona, si es oficial o no, eso debería ser lo de menos.

Como dice mi madre querida, "prefiero verla con un hombre que la haga feliz en todos los sentidos, y no con un "noviecito oficial" que sólo sea un estorbo" Palabras Sabias.

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