martes, 19 de junio de 2012

¡Padre NO es cualquiera!

He pasado varios años escuchando la siguiente frase: "Papá es cualquiera" y entiendo que las mamás tienen la gran función de dar vida y los lazos entre madre e hija en la mayoría de casos son irrompibles, pero en realidad ese desprecio hacía la función masculina en la crianza de un hijo me molesta bastante.

No lo escribo porque crea que las mujeres son incapaces de criar a sus hijos, por supuesto que tienen toda la fuerza para hacerlo, pero no nos digamos mentiras no tenemos como plan ser madres solteras, otra cosa es que las circunstancias nos lleven a sacar nuestra fortaleza y asumir esta situación.

Me exaspera, que se generalice la función del hombre en el proceso de la crianza, porque para mi, un verdadero papá no puede ser cualquier persona, una cosa es quien aporta su condición biológica para el nacimiento, pero otra aquel ser humano que te cambia los pañales, que rie y celebra cuando aprendes a caminar, quien aprende a jugar muñecas o carros para verte sonreír.

Ese para mi ha sido mi padre, un hombre que con su caballerosidad me ha enseñado que la vida es una mezcla de lealtad, honestidad y firmeza, que una relación está basada en la confianza y que cuando alguien le falla a uno es hora de revaluar qué tan importante era uno para esa persona.

Jamás olvidaré que mi padre llegaba todas las noches, cansado de trabajar, a jugar lotería conmigo, parecía incansable y luego con toda la paciencia del mundo me contaba historias hasta verme dormida.

Siempre le he tenido fobia a los insectos, a cualquiera, no importa si es una cucaracha o una abeja, me paralizaba y lloraba sin parar, pero recuerdo que mi padre jamás se cansó de abrazarme cuando estos temores llegaban a mi, hoy en día, intenta calmarme cuando me vienen estos ataques de miedo y debo reconocer que son bastantes, además solo él tiene la capacidad de hacer que venga a mi la paz.

Y la verdad, ni para que hablar de aquella canción que me cantó a los quince años en un restaurante del barrio El Restrepo: 'Mi niña bonita', se aguaron sus ojos en una frase que me quedó grabada para siempre: "Si un día se casa mi niña vestida de blanco armiño, recordaré que soñaba con que al nacer fuera un niño, por eso rezo y le pido al señor de gran poder que el hombre que se la lleve la sepa siempre querer".

Soy hija única y ha vivido conmigo dos 'tusas', pero en especial tuvo que soportar una en la que me vio totalmente derrumbada, sin dormir, borracha en algunas ocasiones, llorando en sus piernas como cuando era niña y jamás tuvo recriminaciones hacía mi, solo me repetía: "Esto también pasará".

Hoy, a mis 27 años de edad, recordando todo aquello que hemos compartido, creo tener los suficientes argumentos para expresar porque ha sido él mi súper héroe desde niña y definitivamente porque sigo pensando que padre NO es cualquiera.

O quizás el mejor ejemplo sea que cuando estaba yo en el hospital por una enfermedad que me acompaña, jamás dejo de estar conmigo, me tomaba la mano, me bañaba cuando debía hacerlo, me acompañaba y cuando todo parecía estar oscuro, el sacó toda su fuerza y me levantó del suelo en el que estaba.

Y si esto no es suficiente argumento, mi madre me cuenta que cuando ella estaba embarazada y yo me ponía cansona, negándome a dejarla dormir, mi papá ponía su mano en la barriga de mi mamá, pidiéndome que la dejara descansar para poder ir a trabajar e inmediatamente yo dejaba de moverme. En conclusión: ¡Padre NO es cualquiera!

domingo, 3 de junio de 2012

Todas somos Rosa Elvira Cely QEPD

Imagen del Diario El Espectador
Quisiera narrar una historia de las que suelo escribir en este blog: Posts de sexo, amor, desamor, tusas o incluso contar experiencias personales, pero hoy tengo el alma negra, como creo debemos tenerla todas las mujeres, porque pareciera que ahora ser mujer es sinónimo de miedo y maltrato.

El caso de Rosa Elvira Cely, una mujer brutalmente asesinada, violada y torturada a finales de mayo de 2012 en la ciudad de Bogotá, me ha hecho pensar en esa cantidad de mujeres que se tienen que levantar todos los días pensando en cómo recuperarse de una violación y debo decir que las admiro firmemente, porque en mi caso creo que me dolería el solo hecho de mirarme al espejo.

Y como si la humillación no fuera suficiente, entonces ahora hay de por medio intentos de homicidio, realmente no pretendo entender qué le puede pasar a un animal de estos por la cabeza, pero me es más incomprensible que de la misma justicia colombiana provengan frases como: "Los delincuentes pueden regenerarse, debemos ser más humanistas", este conjunto de palabras si realmente me producen asco, repulsión y una rabia infinita. 

En realidad desde que me enteré del caso de Rosa Elvira Cely, algunas veces camino por las calles en la noche y siento pavor de solo ver que una sombra está reflejándose a mi lado, he dedicado más tiempo a ver los ojos de muchas mujeres que pasan por mi lado y pienso: Por Dios no quiero una humanidad tan cruel y vil, porque para mi esto es peor que haber vivido la época de Sodoma y Gomorra. 

Pero en realidad, lo que más me preocupa es pensar que en la mayoría de casos los animales y monstruos violadores son conocidos, amigos, familiares o incluso esposos o novios.

Otro de los pensamientos que más se ha apoderado de mi mente es: ¿Cuántas veces por nuestro lado ha pasado un asesino de esta categoría y simplemente hemos considerado que es un "compañero" más? Me llena de pavor pensar que cualquier palabra, reacción o actitud puede desencadenar la locura en estos personajes.

¿Pero en qué momento inicia el maltrato? ¿Cuánto hemos perdonado en el pasado para que estemos en esta situación? ¿Podemos evitar tanto dolor?

En primer lugar, debo decir que a veces toleramos lo intolerable y esto nos ha llevado a un camino de infelicidad y tragedia sin retorno. 
Por supuesto, ninguna mujer es culpable de su propio maltrato, porque el único responsable de la violencia es de aquel que la ejecuta, pero reconozcamos que muchas veces hemos disculpado a quienes tienen actos de violencia en contra de nosotras.

En Colombia se conocen casos sobre mujeres que duran años viviendo con ese hombre que llega borracho y las obliga a tener relaciones sexuales, el argumento para seguir al lado de un personaje de estos, es que son las "obligaciones" dentro de una relación satisfacer al hombre, este pensamiento solo nos ha llevado a que todas las mujeres creamos que debemos dar nuestro cuerpo porque es nuestro esposo, novio o amante, aún cuando no queramos. 

El maltrato definitivamente inicia con un grito, NADA justifica un grito, el hombre que es capaz de gritar a la persona que quiere, sea tu amigo, tu novio, esposo, amante, tiene dentro de si la capacidad de irrespetar y la falta de respeto es una de las primeras características de cualquier ataque. 

Como experiencia personal debo decir que jamás he dado con un hombre que me haya puesto la mano encima, creo que si hubiera tenido que vivir una experiencia tan desagradable y dolorosa como esa, alguno de los dos no estaría contando el cuento, porque si algo tengo claro es que MEREZCO respeto.

Pero debo reconocer que hace cierto tiempo di con un personaje bien particular, el cual se le ocurrió la brillante idea de gritarme de la forma más humillante, solo porque lo llamé y el señor estaba dormido, se molestó demasiado porque me atreví a interrumpirle su sueño, solo debo decirles que a la fecha no tengo ningún tipo de relación con él, porque cuando se toleran este tipo de cosas, el resto de maltratos se van dando por añadidura.

Sucede que a las mujeres se nos olvidan las cosas con mucha facilidad y solemos perdonar todo por creer en lo que se nos ha enseñado que debe ser el amor, pero realmente considero que este gran sentimiento que mueve el mundo, se ha confundido con costumbre, soledad y hasta compromiso.

Un grito, una levantada de mano, un empujón, una traición  y cualquier expresión de irrespeto son pruebas fieles e irrefutables de maltrato, sin embargo, la justicia colombiana es lo más parecido a un payaso, porque aquel monstruo atacante de Rosa Elvira Cely, aparentemente ya tenía antecedentes de violencia, violación e intento de homicidio.

Hoy más que nunca, las mujeres debemos unirnos, para poder expresar al unísono que no estamos dispuestas a tolerar ningún maltrato, que no fue solo Rosa Elvira Cely a la que humillaron, violentaron y torturaron, porque todas somos mujeres y como se diría en Twitter :#TodasSomosRosaElviraCely #NiUnaMás

Es hora de parar esta tragedia que no está lejos de nosotros, es el tiempo de pensar que esta mujer luchó por su vida, quizás para darnos un solo mensaje: No permitamos que la injusticia, el silencio y la frialdad se apoderan de esta sociedad. 

Reconozcamos que mientras muchas de nosotras estamos rumbeando, en cine, de compras, durmiendo o gozando de nuestras vidas, pueden existir mujeres que están dando un grito desesperado para ser salvadas de las manos de un monstruo.

Me siento orgullosa de ser mujer, jamás he renegado de mi género, a excepción de ciertas actitudes femeninas que me molestan, como el chismerío y la falta de solidaridad, pero en realidad siempre he admirado esa fuerza de carácter que tenemos para levantarnos a pesar de las circunstancias adversas, pero en una epoca como esta creo que en toda la historia se nos ha maltratado y a pesar de los avances que conocemos a diario, seguimos siendo el sector más vulnerable junto a la población LGBT.


Nota: Me gustaría compartir con ustedes el vídeo de un grupo musical llamado Lu, el cual ya no está en el mercado musical, pero que con una canción 'Una Confusión' narra perfectamente con sus imágenes la historia que se vive hoy en día: